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No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 146 - Ver ahora
Transcripción completa

-Hay que abandonar este piso.

-¿De verdad quieres que lo dejemos? -Sí, ya no es seguro.

Tenemos que movernos y buscar un nuevo centro de operaciones.

-Hijo, si no digo nada; tú sabrás.

-Hoy voy a comer proteínas. Y grasas, que es esto.

Debería hacerme unos huevos con tocino,...

...que hace muy ricos y me vendrán muy bien.

Hombre, luego lo quemo todo.

-¿Por qué? -Porque lo único...

...que conseguiríamos sería llamar la atención de las autoridades...

...sobre él. Significarle. Y eso le traería problemas.

Muy bien. Pues nada, luego intentaré localizarla,...

...pero ya le digo que está muy difícil contactar con ella.

-Oye, ¿y por qué no te pasas por el café del teatro?

Así, si la ves, la invitas en persona.

-A ver si te enteras de que cuando yo digo una cosa, tú asientes...

...¡y te callas la puta boca!

De todas maneras, no necesito a nadie para dar con esa putita;...

...voy a sacarla de su escondite y averiguar qué se trae...

...entre manos con ese cabrón.

(LEE) Merluza marinada con pimientos de Tolosa.

-"Tolosa", de la mitad para arriba.

(LEE) Mousse de limón... Bueno, parece un menú de reyes.

(VOZ BAJA) -Sí, con lo que costó, por lo menos, lo podría ser.

¿Pero usted sabe todo lo que me cuesta confeccionar...

...esos vestidos? -Claro que lo sé.

Y por eso no te tienes que desanimar,...

...que tú tienes mucho mérito.

-Es por Salvador, ¿no?

Claro, claro. Este es el único sitio de contacto...

...con él y temes no poder volver a verle.

-Por supuesto que no.

Ya te he explicado las razones por las que no creo...

...que debamos salir corriendo.

Y no tienen nada que ver con Salvador.

-Y después de una mano de hostias,...

...le llevaré a la comisaría y entonces, se tendrán...

...que tragar sus palabras esos desgraciados...

...que me han tachado de mal policía.

-Pienso que cuando el grajo vuela tan bajo...

...hace un frío del carajo y hay que tomar sopas de ajo.

Vamos, que para adentro.

-Al principio, se violentó un poco,...

...pero enseguida comprendió la situación.

Se que ha hecho lo correcto, Leonardo,...

...pero por esta vez, lo podríamos haber dejado pasar.

-Lo siento, doña Ana. Usted entienda que mi obligación...

...es velar por los intereses de esta empresa.

Si dejo pasar algo así, sentaría muy mal precedente.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

Mamá, no insistas, por favor.

Además, no tienes la comida hecha ni nada...

...y no sabremos si puede venir hasta última hora.

-Ay, pero no te apures;...

...le echo un puñado más de arroz y ya está.

Ay, Mauricio, hijo, no te hagas de rogar;...

...cualquiera diría que no quieres invitarla a comer.

Está bien, está bien. Voy a llamarla y a ver si puede venir.

-Sí. ¿Puedes esperar fuera?

Sí, si ya sé que te vas a quedar esperando ahí, a ver si escuchas...

...algo, pero bueno, da igual. Da igual.

Hola, buenas, soy el doctor Mauricio Salcedo;...

...querría hablar con doña Rosa Fernández, por favor.

(MARCELINO) Hola, doctor, ¿cómo está usted?

Pues no, la verdad es que no conozco a ninguna Rosa Fernández.

¿No estoy hablando con el café del teatro?

-No, no, doctor, que soy yo, Marcelino, el del Atleti,...

...el de El Asturiano. Habla usted con El Asturiano.

¿Y no puede ir a alguien a avisarla?

Si es tan amable, por favor.

-Hombre, pues la verdad es que yo, ahora mismo, no podría...

...y aunque pudiera, a la Rosa Fernández esa no la conozco.

Muy amable, muy amable. Pues nada, espero, gracias.

-¿Que espera qué? Pues espere sentado.

A ver, un momento.

Oiga, padre, ¿usted conoce a alguna Rosa Fernández?

-¿Rosa?

No. -¿No, verdad?

-Pues a mí este café me encanta, ¿sabe?

Porque se reúne la gente del mundillo y yo creo que,...

...para una persona como yo, en mi situación,...

...es el mejor lugar para hallar una oferta de trabajo.

¿No cree? Es una cuestión de actitud.

Una no se puede quedar en casa esperando a que la llamen;...

...así no se consigue nada.

Aparte de un considerable dolor de cabeza, supongo.

-No, hay que salir a la calle, ponerse guapa,...

...quitarse el miedo y sonreír.

Sí, sí, la mejor arma siempre es una buena sonrisa.

-Bueno, y estar dispuesta a decir que sí...

...a cualquier oferta de trabajo,...

...ya sea para una compañía, para algo en la radio...

Lo de la radio, para mí va a ser más complicado.

Yo creo que lo haría muy bien; tiene una bonita voz.

-Muchas gracias. No, pero es que no es por eso,...

...es que en la radio te obligan a leer de corrido...

...y a mí eso no se me da bien.

Aunque, mira, todo es ponerse, ¿no?

Mejoraría. Sí, seguro.

Rosa, cariño. Hola, ¿cómo estás?

Perdona que te haya interrumpido el ensayo.

No, no quería molestarte.

-¿Pero cómo que "cariño"?

(TARTAMUDEA) ¿Pero qué "interrumpir"?

Doctor, nunca interrumpe; yo su "cariño",...

...la verdad es que no lo sé... Se equivoca.

Sí, sí, es que... Sí, ¿sabes qué pasa?

A mi madre le hacía ilusión invitarte a comer,...

...porque, como estuvo en el pueblo,...

...y te trajo un detalle, le hacía ilusión dártelo.

-Ah, un detalle para mí.

Caray, qué amable su madre, doctor, siempre me lo ha parecido.

Hombre, pues yo, ir a comer ahora, la verdad es que no...

No puedo, no puedo, pero si quiere usted luego, pasen a tomar...

...un anisete, que mi padre y yo les invitamos encantados.

(VOZ BAJA) Me invitó a comer el doctor Mauricio.

Claro, lo entiendo. No, si eso le dije,...

...que no podías, porque tenías mucho trabajo, pero en fin,...

...qué le vamos a hacer, otro día.

-Oiga, doctor, usted me temo que igual se está equivocando...

...o se están cruzando las líneas o usted no... ¿Eh?

Me parece que se equivoca.

Nada, nada, tú ni te preocupes; ya se lo explico yo a mi madre,...

...que seguro que lo entiende. Tú no te preocupes, cariño.

Sí, sí, adiós, adiós, mi amor, adiós.

-Padre,...

...creo que el doctor Salcedo...

...tiene un problema con la bebida.

-Oh. ¿Pero qué dices?

Lo que te había dicho: Que sólo tiene media hora para comer...

...y no le va a dar tiempo a venir.

-Pero qué mal mientes, hijo.

¿Hasta cuándo pretendes mantener esta pantomima?

¿No pensabas decirme nunca que has roto las relaciones con Rosa?

¿Y tú? ¿Hata cuándo ibas a jugar, eh?

Si lo sabías, ¿por qué me tienes que estar aquí,...

...enredando con esta tontería?

-Porque esperaba que mi hijo me dijera la verdad.

Pues ya lo sabes: He roto con Rosa y he terminado para siempre.

Estarás contenta, ¿no?, a ti nunca te había gustado.

O sea, que mira, quien sale ganando eres tú.

Adiós.

-¿Qué escribe? Una novela policíaca.

-¿Una novela? Ah, ¿sí? ¿De qué va?

Perdón.

¿Te han dado esto para mí? ¿Seguro?

Perdón, pero tengo que irme. -Bueno.

Adiós. Adiós.

Hasta más ver. -Nos vemos.

-¿Dónde se ha metido este cabrón?

(RÍE)

Me parece que yo también...

...me tengo que ir.

(VOZ BAJA) -Si está claro, Marcelino, hijo.

Tantos menús servidos a tantas pesetas perdidas...

...por menú, acabamos de tirar al traste 400 pesetas.

-400 pesetas en una jornada de trabajo, padre;...

...esto es la ruina. -Si ya te lo he dicho,...

...que vamos a acabar yéndonos a pique.

O cambiamos la estrategia...

...o este negocio acaba en la ruina.

-Menudo éxito hemos tenido hoy.

La gente rebañó tanto los platos, que no hace falta limpiarlos.

Y esto no ha sido nada, ya verán mañana; pienso...

...hacer unas setas con crema y unas manitas de cerdo...

...al armañac, que faltará plaza para la cola.

-Chis, chis, chis. Eche usted el freno, Magdaleno,...

...que nos vamos a matar. Vamos a ver, Benigno.

Yo no pongo en duda que usted nos prepare un menú del día...

...palaciego, pero verá, es que no nos quedan realillos.

O sea, que no nos queda dinero ni para las viandas de mañana.

-¿Pero qué me está diciendo? ¿Tan mal ha ido la cosa?

-¿Cómo que tan mal ha ido la cosa? Si son habas contadas.

Tantos menús hechos, a tantas pesetas perdidas...

Aquí está la lista; si las matemáticas son...

...una ciencia exacta, señor mío.

-La madre que me parió. Pues como siga así la cosa,...

...les arruino el negocio. -¡Je!

-Hombre, eso lo sabemos nosotros.

A lo mejor, podía intentar decirnos algo nuevo.

-Si ya quisiera yo, pero es que yo nunca antes había vivido...

...esta situación. -Ni nosotros tampoco.

Como no cambie usted de estrategia culinaria,...

...vamos a acabar los tres de traperos.

-No, no, no, de estrategia, no; cambiemos el menú.

"Manitas de cerdo al armañac"... Venga, no me joda.

Vamos a pensar un poquito más, ¿eh?

¿Por qué no hacemos algo más sencillo?

Por ejemplo, unos garbanzos con bacalao.

Y que haya más garbanzos que bacalao.

Y hacemos unas migas, que siempre han gustado mucho.

Hacemos platos humildes, que es lo que somos nosotros, ¿eh?

-Pero si yo entiendo lo que me piden,...

...pero ya les dije que yo sólo sé cocinar como cocino.

No sé... Si Manolita quisiera enseñarme,...

...pues podía intentar aprender a hacer guisos populares.

A ver, abra un poco la boca.

Esto está un poco malo, pero ya verá qué bien le sienta.

Muy bien. Estupendo. Ya se puede ir. Muchas gracias.

Menuda resaca lleva el hombre.

Lo que no entiendo es cómo saca para vino, si no tiene de nada.

-Pues porque es lo único que les importa, Mauricio.

Se pueden pasar sin comer, pero el vino,...

...el vino es sagrado. Ya.

Lo que pasa es que así la gente no les dará limosnas.

-Una parte importante del dar está en no juzgar.

Ya, eso es muy bonito, Ángel, precioso, pero no es lo mismo...

...dar de comer al hambriento que dar de beber al borrachín,...

...es que eso es así. -¿Y qué sabemos de sus motivos?

A lo mejor, es el único consuelo que les queda.

Bueno, no me sueltes la filípica; quizá tengas razón.

-Venga. Hola. Traigo a este pobre hombre...

...que encontré desvalido en la calle,...

...a ver si le podíais atender.

-Claro. Pase, hombre, siéntese por aquí.

Aquí, con cuidado. Muy bien.

Sí, si ya nos conocemos, ¿a que sí?

A ver, abra la boca.

Bien.

Este hombre, lo que tiene es una carencia de vitaminas.

Pero le vamos a poner una inyección y lo solucionamos.

-¿Se encuentra mejor?

-Entonces, me estáis pidiendo...

...que vuelva a la cocina.

-Vamos a ver, Manolita.

Nadie pensaba que el Titanic podía hundirse...

...y el jodido se hundió.

De la misma manera, pensamos...

Y creo que no estoy exagerando en lo que digo...

Que si tú no vuelves a la cocina de El Asturiano,...

...después de tantos años de dar de comer a medio Madrid,...

...es posible que este bar tenga que echar el cierre.

-Imagínate, Manuela, que nos está está comiendo, por una pata,...

...los cuatro jinetes del Apocalipsis. Esto es la hecatombe.

-Bueno, ya, ya, ya, ya. No hace falta que dramaticéis, ¿eh?,...

...que lo he entendido. -He pensado...

...que podría ser interesante para los dos,...

...así podríamos compartir nuestros conocimientos.

Usted me enseña los secretos de la cocina popular...

...y yo le podría desvelar algunos trucos de la alta cocina.

¿Qué me dice? -Te conviene.

-Bueno, está bien.

Pero yo pongo las condiciones.

-Hombre, faltaría más, Manuela.

-Y mi primera condición...

...es que, en mi cocina, sólo hay un capitán:

Y ésa soy yo.

-Por mi sin problema, que donde hay capitán, no manda marinero.

Y además, deseo ponerme a sus órdenes.

-Venga, pues todos a pensar qué podemos comer mañana.

(MARCELINO) Nos salvamos.

Bien, doble el brazo. Así, muy bien.

Muy bien, estupendo. Ya está.

-Siempre has sido un gran médico.

Y es muy generoso por tu parte que estés dispuesto...

...a atender a los más necesitados.

No, hice un juramento y debo cumplirlo, y ya está.

-Debe ser muy reconfortante ayudar a tanta gente.

-Claro, el que da siempre es el que más recibe, ¿verdad?

-Ahora que lo pienso, ya que mi novio trabaja mucho...

...y tengo mucho tiempo libre, quizá me vendría bien llenarlo...

...viniendo a ayudar en lo que pudiera.

¿Te parece buena idea, Ángel?

-Claro, ¿cómo no iba a parecérmelo?

-Me alegro mucho de que hayas venido.

Por un momento, temí que no supieras quién te enviaba la nota.

Ni siquiera lo dudé, aunque tampoco había más posibilidades.

¿Pero qué es lo que ocurre?

¿Por qué necesitabas verme urgentemente?

No será por César, ¿verdad? -No.

César está bien; el operativo ha sido un éxito.

Ahora mismo, debe estar llegando a Toulouse.

Menos mal. Si le hubieran cogido, no sé qué habría sido de él.

-Te he llamado, porque...

...Valverde me ha ordenado desmantelar el piso.

Nos vamos de aquí. ¿Que os vais?

¿Adónde?

-Ojalá lo supiera.

Comprendo:

Irás donde te mande el Partido,...

...así que esto es una despedida, ¿no?

-Me temo que sí. (RESPIRA PROFUNDAMENTE)

Puede que esta sea la última vez que nos veamos.

¿Lamentarías que así fuera?

Por supuesto que sí.

Hemos compartido muchas cosas...

...en muy poco tiempo. (RÍE) -Sí.

Y la verdad es que, la última vez que desapareciste,...

...me afectó más de lo que pensaba,...

...igual que me afectó verte apuntándome con una pistola.

-Ya te lo expliqué; lo lamento,...

...pero tenía que protegerme.

Aunque no nos gusta, las armas son necesarias para la causa.

Yo también te dije lo que pensaba.

Para mí, la vida de las personas...

...está por encima de cualquier causa.

Bueno, pero...

...no quiero que discutamos otra vez por eso.

En lo único que quiero pensar ahora...

...es todo lo que he aprendido a tu lado.

Has despertado la parte de mí...

...que estaba muerta. (RÍE)

-Sólo estaba dormida.

(NERVIOSA) Hay una pregunta que quiero hacerte.

El otro día, me crucé con tu prima...

...y me comentó que le habías dicho...

...que yo era tu novia,...

...¿de verdad le dijiste eso?

Sí, es verdad.

Le dije a Cristina que eras mi novia.

Voy a sacar los patrones de estos dos vestidos.

Bueno, este parece más difícil, ¿no?

Aunque también me gusta más.

-A mí también me gusta más este.

Y aunque sea difícil, pues nada, hija, hay que intentarlo.

El caso es ponerse. Pues sí, tiene razón,...

...a echarle horas.

-¡Madre mía! ¿Te acuerdas cuando empezaste a trabajar...

...ayudando a la modista del barrio?

Sí, claro que me acuerdo.

Anda que no ha llovido.

-Y que no sabías dar ni una puntada.

Y mira ahora, sacando patrones a ojo de una revista.

¿Es para estar orgullosa o no?

Buenas. ¿Puedo pasar?

No quisiera interrumpir.

-Qué alegría verte, hija. Hola, Carmen.

Nada, me he acercado un momento para expresaros...

...lo mucho que lamento el incidente de ayer...

...con mi encargado; me lo ha contado esta mañana y...

Bueno, sólo quería deciros cuánto lo siento.

-Entonces, ¿tú no sabías nada?

No, claro que no. De haberlo sabido, hubiera procurado evitarlo.

Te agradecemos mucho que hayas venido a decirnos esto,...

...pero la verdad es que Leonardo actuó correctamente.

Sí, lo sé, pero hubiera preferido que no fuera así.

Bueno, en todo caso, tú pagaste unos permisos que yo no pagué,...

...así que lo justo es justo.

Bueno, de todas formas, me gustaría evitar este tipo...

...de malentendidos en el futuro; supongo que con una comunicación...

...más abierta, lo podríamos conseguir.

-Oh, eso sería estupendo para todos, ¿verdad, Teresa?

-Hola. Buenas.

-Hola. -Ana, perdona, pero...

...me han dicho en los almacenes que estabas aquí...

Pero estás ocupada; me voy.

No, tranquila, ya termino;...

...ve saliendo. -Hasta ahora.

Bueno, pues nada, me alegro...

...de haber hablado con vosotras. -Adiós, hija.

Adiós, Carmen, cuídese.

Adiós.

-Ay...

Ojalá volváis a ser tan buenas amigas como antes.

Ana ya tiene una buena amiga.

-¿Era sólo una coartada...

...o había algún otro motivo?

No, no, no. No había ningún otro motivo;...

...mentí sólo por esa razón.

-Si tú hubieras querido,...

...no tendría por qué haber sido una mentira.

(MUY NERVIOSA) Yo...

...creo que siento algo por ti.

Supongo que a ti no te pasa lo mismo.

Creo que estás confundiendo tus sentimientos;...

...es posible que te recuerde a tu padre y pienses...

(RÍE NERVIOSA) -No,...

...es mucho más sencillo.

Yo soy una mujer...

...que se ha enamorado de un hombre.

Lo siento,...

...no es posible.

No quiero hacerte daño.

-Estás enamorado de ella.

Es eso lo que te pasa, ¿verdad?

Sí.

Quisiera que no fuera así,...

...pero estoy enamorado de la mujer de mi primo.

He estado enamorado desde el momento en que la conocí.

¿Qué pasa? -Ana, oye, perdóname...

...que haya entrado así. Nada, no te preocupes.

-Tengo noticias que contarte.

Bueno, deben de ser buenas. -Pues sí.

Me han llamado para hacer una prueba en la radio.

¿En serio? Eso es estupendo. -Sí.

Bueno, tampoco es nada del otro mundo,...

...pero si les gusta, a lo mejor me llaman para hacer otra cosa.

Bueno, es un primer paso. -Sí. Y espero que el primero...

...de muchos, que tengo unas ganas de comerme el mundo.

Claro que sí. El mundo es de los que están dispuestos a luchar.

Bueno, ¿y qué, cómo piensas prepararte para la prueba?

-No sé, poniéndome muy guapa, ¿no?

Compraré maquillaje, un buen perfume...

Es verdad que, en la radio, lo que importa es la voz,...

...pero también la imagen, ¿o no?

La primera impresión es la que cuenta.

-Pues me pondré guapa. (RÍE)

-Perdón. Perdón, doña Ana. Sí.

-Ahora le llevo el balance de ventas de la primera quincena...

...que me pidió. Bien, déjelo en mi mesa.

-Si me disculpan, tengo prisa.

Una cosa, Leonardo. -¿Sí?

La señorita se pasará por la sección de cosméticos;...

...diga a la dependienta que no le cobre lo que se lleve.

-Por supuesto. Gracias.

Alguien abre la puerta del piso.

-¿Salvador? ¿Qué haces aquí?

Ah, no hace falta que lo digas;...

...es evidente lo que hacíais aquí los dos.

¡No te equivoques! -¿En qué piensas, Isabel?

Se supone que debías desmantelar el piso...

...y estás aquí, ¿jugando a los tortolitos?

Lo que crees que... -¡Déjalo!

No quiero oír tus explicaciones; lo que quiero es que te marches...

...del piso inmediatamente y que no vuelvas.

-Muchísimas gracias, Ana. Si es que no sé qué decir.

No tienes que decir nada, Rosa; para mí es un placer.

-Ya, bueno, pero es que me ayudas y me ayudas, y al final, no puedo...

No sé, no quiero que pienses que te cuento estas cosas...

No pienso nada; sé la situación en la que estás.

El dinero que usarías para comprar el maquillaje...

...lo necesitas para comer.

No le des más importancia; es un regalo que te hago como amiga.

-Ya, pero para mí, bastante regalo es que seas mi amiga.

Anda, venga, vamos a comprar el maquillaje.

-Oye, Ana, ¿hice bien yéndote a buscar a la tienda de Teresa?

Sí, ¿por qué lo dices?

-Bueno, no sé, me pareció notar un poco de tensión...

...cuando me ha visto entrar.

Ay, perdóname, lo siento...

Que me meto donde no me llaman, perdóname.

Gracias.

No pienso irme de aquí hasta que no me digas qué ocurre.

¿Por qué dejáis el piso? -¿Por qué?

Porque, gracias a vosotros dos, ya no es seguro.

¿Y cómo voy a poder contactar con vosotros a partir de ahora?

-No lo harás; nosotros nos pondremos en contacto contigo.

¡Pero eso...! -No insistas.

Cuanto menos sepas de nosotros, mejor,...

...porque aún hay quienes no saben diferenciar...

...el deber de las cuestiones personales...

...y eso nos está poniendo en peligro a todos.

¿A qué esperas, Salvador? Vamos.

¡Vamos! ¿No nos has hecho perder suficiente tiempo ya?

Está bien,...

...me voy.

Adiós.

-¿Hasta cuándo va a durar el castigo, Mauricio?

Echo de menos hablar con mi hijo.

¿Vas a estar enfadado eternamente conmigo?

Tú también me mentiste montando aquel teatrillo...

...y yo te perdoné.

¿No me puedes perdonar tú a mí?

Aunque te lo pida por favor.

Está bien, de acuerdo, pero te pido por favor...

...que no volvamos a hablar del tema.

Te lo pido por favor, ¿de acuerdo?

-De acuerdo. Muy bien.

-Yo me olvido de que tú no me quisiste contar nada de Rosa...

...y tú te olvidas de que yo me hice un poco...

...la tonta. Muy bien.

Y ahora, Mauricio, cuéntame,...

...que me tienes en un sinvivir.

¿Qué pasó con Rosa, por qué rompiste la relación?

(ENFADADO) No me lo puedo creer, no me lo puedo creer.

-¿El qué? Te digo que no hablemos...

...más del tema y vuelves a él. -¿Qué tema? ¿El de Rosa?

El de Rosa, de Cayetana y de cualquier novia...

No quiero que me preguntes más por las novias:

Si tengo novia, si me va bien con la novia... Ya está bien.

-Está bien, hijo, está bien, ya me he enterado.

-¡Oh, Diana! Diana...

Diana... Diana... Ay.

¿Qué te ha pasado? ¿Qué ha pasado, Diana?

¿Estás bien? Diana... Diana.

Diana, ¿qué ha pasado? ¿Qué ha pasado? ¿Qué ha pasado?

Diana, ¿qué ha pasado?

-Se ha cebado conmigo... -Chis.

-Toda la noche... -Tranquila.

Tranquila, tranquila.

Diana, Diana, hay que hacer algo, ¿eh?

Le vamos a ir a denunciar, cariño, tú tranquila. Ven aquí.

-¿Y de qué me serviría?

Si con esa placa de policía puede dar tantas palizas como quiera.

-Chis, chis, chis, chis.

-Oye, ¿y cómo te va en el dispensario?

¿Lo dices porque te interesa o sólo es por hablar?

-Ay, hijo, Mauricio, no me lo pongas tan difícil.

Mujer, como sé que no te gustaba mucho,...

...que no te hacía mucha gracia...

...que fuera al dispensario, por eso lo digo.

-Bueno, pero eso fue al principio, porque me preocupaba por ti;...

...pensé que te robaría mucho tiempo y terminarías agotado.

Pero ya veo que te organizas muy bien...

...y que tienes tiempo para todo. Es que ya no soy un niño.

-Me hablan tan bien de la labor que hacéis,...

...que me siento muy orgullosa.

Y tenéis muchos pacientes, ¿verdad? Sí.

-Y casos muy graves. Ajá.

De todo: casos más graves, menos graves, infecciosos...

...que sí que son graves, accidentados...

Lo que es una pena es que, cada día, tenemos más maltratadas.

Tenemos gente... Bueno, mujeres, que sus maridos...

...les pegan auténticas palizas. Una pena.

-Qué horror, qué horror.

Da pena.

-¿Y atendéis a todos esos pacientes los dos solos, Ángel y tú?

Sí, sí, nos coordinamos bastante bien, sí.

-¿Y no os vendría bien contar con una mujer que hiciese...

...de enfermera y de recepcionista?

Pues os quitaría muchísimo trabajo, ¿no?

Sí, nos quitaría mucho trabajo, pero ya te digo...

...que nos apañamos perfectamente.

Y si no lo crees, te pasas un día por el dispensario...

...y lo compruebas tú misma.

-Muy bien, hijo.

Ya me voy. -Bueno, pero nos vemos...

...luego, ¿verdad? Adiós.

(RÍE) Ay, adiós.

-Adiós.

Adiós. (SUSPIRA)

Mauricio cierra la puerta.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE)

-Cayetana, soy yo, Lourdes.

Para decir que Mauricio acaba de salir.

Sí, en diez minutos, estará en el dispensario.

Sí.

(DIANA RESOPLA)

-¿Por qué está tan obsesionado con Salvador?

-Porque cree que, si le detiene, ganará prestigio...

...ante sus compañeros.

-Ya.

¿Pero y por qué Salvador?

-Pues porque cree que está metido el algo subversivo.

-Chis.

Diana, ¿y tú qué le dices cuando te pregunta?

-Pues que... -¿Qué?

-Que no sé nada...

...y empieza a pegarme.

(LLORA) Y por más que le juro que no sé nada,...

...me sigue pegando...

Me machaca, me muele a golpes... -Chis. Ya.

-Hasta que se le cansa la mano...

...y, cuando se le pasa, vuelve a empezar.

(DIANA LLORA)

No podía soportarlo.

-Ya está, ya está. (LLORA)

-Estaba segura de que si me daba un golpe más, me iba a matar.

¿Lo entiendes? Tú lo entiendes, ¿verdad?

(LLORA) Pensaba que me iba a matar, de verdad.

-Ya lo sé, ya lo sé. -Por eso, tuve que decírselo...

Por eso le dije... -¿El qué?

¿Eh? -Tienes que avisar a Salvador.

Tienes que contarle lo que ha pasado;...

...debes decirle que sus amigos están en peligro...

...y que lo siento mucho, pero tuve que darle...

...la dirección al Maño. -¿Qué dirección, Diana?

¿De qué hablas? ¿Qué amigos? -Por favor, Rosa, ve.

Ve y dile que el Maño va a ir al piso.

-Tranquila, chis. -Tú díselo.

-Chis. -No, no, tienes que ir ahora.

-Iré... -¡Rosa, por favor, debes ir!

Ve, ¡ve!

¡Ve! -Voy, voy.

Te quedas aquí, ¿eh? Me lo prometes; te quedas aquí.

-Por favor, corre.

(LLORA MUY ANGUSTIADA)

-¿Estás seguro? ¿No ha pasado Salvador por aquí...

...en toda la mañana, seguro? -No.

-Acuérdate. -Esta mañana todavía no ha venido.

-Esperaré aquí un momentito.

(RESPIRA PROFUNDAMENTE) Por favor, Salvador, ven.

-Hola, Rosa.

-Doña Estela, hola. -Cuánto tiempo sin verte.

¿Cómo te va la vida? -Sobrevivo.

Bien... Al menos... -Sí, ya es mucho, la verdad.

-Peor bueno, mejorando; hoy tengo una prueba en la radio.

-Ah, me alegro por ti. -Gracias.

-Tienes una voz muy bonita; irá bien, ya verás.

-Gracias.

-Voy a trabajar un poco; no tengo más remedio...

...que repasar yo misma los informes financieros.

Ya nos veremos por aquí. -Ajá.

Hasta luego. -Adiós.

Niño, pásame el teléfono, por favor;...

...tengo que hacer una llamada.

-Así que, para el caldo que va a preparar de primero,...

...ha comprado berzas, alubias, patatas y jamón.

-Y el unto, no lo olvide, que es fundamental.

-Sí, el unto rancio de cerdo,...

...es verdad. -¿Y usted, de segundo?

-Pues voy a hacer bacalao con pimientos rojos;...

...es un plato muy de mi tierra.

Y para el postre, ¿cómo dijo que iba a preparar las naranjas?

-Bueno, muy fácil. Las cortaré en rodajas, les voy a poner...

...zumo de tres naranjas, un poco de miel y azúcar tostada.

Es una receta muy sencilla que me enseñó mi santa suegra,...

...que en paz descanse. -Un postre perfecto...

...para rematar el señor menú que nos quedará.

-¿Y sabe qué es lo mejor? Que, además de rico, es barato.

-Pues sí. -Es que no hay nada...

...como hacer las recetas de toda la vida, de la tierra.

Son ricas, alimentan, que es importante...

...y son asequibles a todos los bolsillos.

No hay que poner una pica en Flandes...

...para dar de comer bien a los parroquianos.

-Tiene usted toda la razón.

Vaya, ¿qué tal va la aclamada y prestigiosa...

...Sociedad Gastronómica de El Asturiano Feliz?

Ardo en deseos de saber quién llevará el laureado mandil.

-Oiga, suegro, que el mandil...

...lo llevará sólo una servidora, que para eso es mío.

Lo que pasa es que si Benigno se porta bien,...

...igual se lo dejo un rato.

-Yo no tengo problemas, que siempre respeté los galones.

Y aquí, quien los lleva es Manolita.

-Sí, señor, como mandan los cánones:

"Donde hay patrón, no manda marinero".

Aquí, "ver, oír, callar y saludar".

-"Callar y aprender", porque en el mercado, no vea...

...lo que he aprendido de lo que es regatear de verdad.

-Menudo espelde tiene la Manuela; ni que fuera aragonesa.

(RÍEN) -Le saca todo lo que quiere...

...a todos y más. -Lo que quiero, no, lo justo,...

...que para eso llevo muchos años comprando en ese mercado.

Y mucha cantidad, para abastecer un negocio.

Vamos, otra como yo no tienen.

-Ya. Y digo yo: ¿Qué evocadores, placenteros y deliciosos vapores...

...van a salir de la cocina de El Asturiano? Si puede saberse.

-Los aromas de nuestras recetas de la tierra de toda la vida.

-Y vamos a dejarnos de cháchara, que tenemos mucho que hacer.

Hala. -Venga, hasta ahora, Pelayo.

(SUSPIRA)

-Gervasio, no somos nada...

...como nos falte la salud.

-Muy bien, hasta luego.

(SUSPIRA) -¿Quién era?

-Era Estela del Val; me ha pedido que vaya a media mañana...

...al café del teatro. Dice que necesita hablar conmigo.

-¿De qué? -Pues no sé. Me ha dicho algo...

...de unas dificultades con la compañía.

-¿Dificultades? ¿De qué tipo?

-No me ha querido especificar nada más.

Dice que necesita hablar conmigo personalmente;...

...debe de ser algo serio.

-Bueno, yo tengo que ir a Magistratura...

...por un caso de impagos que llevo,...

...pero si quieres, lo dejo para mañana y te acompaño.

-No, te lo agradezco, cariño,...

...pero no quiero que piense que me escondo detrás de mi marido.

Estela tiene una gran personalidad...

...y me quiero ganar su respeto.

-Lo entiendo y tienes razón.

Lo malo es que si no te puedo ayudar en esto,...

...no tengo excusa para librarme de mis ocupaciones, así que...

Luego nos vemos y me cuentas qué tal ha ido tu reunión...

...con Estela del Val. -Claro.

-Adiós, cariño. -Hasta luego.

-Tome, una taza de chocolate caliente; verá qué bien le sienta.

-¿Pero cómo que si puede repetir?

Primero, bébase la que tiene y después, hablamos de la segunda.

-Siento no haber traído más onzas;...

...no pensé que fuera a tener tanto éxito.

El próximo día, compro el doble.

-Te agradezco mucho el detalle, Cayetana,...

...pero lo que más te agradezco es que hayas venido a ayudarnos.

-Le dije que estaba encantada...

...y lo del chocolate ha sido un detalle insignificante.

-Insignificante será para ti, pero mírales lo contentos que están.

-Reconozco que me conmovió ver la mirada de agradecimiento...

...en sus ojos; no pensé que fuera a tener tanto éxito.

-Cómo quieres que te miren, mujer, si les has dado...

...un motivo de fiesta hoy.

-Huy, quite.

Quite, que ya le limpio yo aquí, ¿eh?

Así, muy bien, ¿eh?

Timbre.

-Rosa, qué sorpresa. -Buenos días.

-Perdona que me presente así, sin avisar, ¿está Salvador?

¿Puedo hablar con él? -No, no está, pero pasa. Pasa.

-¿Y no sabes dónde puede estar?

Es que le he estado esperando en el café del teatro...

...y no ha llegado. -Pues no lo sé, la verdad.

Yo también pensaría que estaría en el café del teatro.

-Ya. -Si es muy urgente,...

...si quieres, me dejas el recado y se lo digo cuando le vea.

-No, lo siento, es que tengo que hablar con él personalmente.

-Bueno, entonces, acéptame un café mientras le esperas.

-No, tengo prisa, tengo una entrevista de trabajo...

...y voy a llegar tarde. Muchas gracias.

-Perdona que insista, pero si es importante, deja que te ayude;...

...Abel y yo somos su familia, tenemos absoluta confianza.

-No, lo siento mucho, tengo que hablar con él personalmente.

-Perdona, no quería ponerte en un compromiso.

-No hay problema, pero me tengo que ir.

¿Le dices que vine, por favor?

Y que me llame, que sabe dónde estoy. Gracias.

Doña Lourdes.

Hola. -Buenos días, Rosa.

-Me alegro de verla, ¿cómo está?

-Pues de salud, muy bien. Y tú, ¿cómo estás?

-Bien, muchas gracias. -Me alegro.

-Venía a visitar a doña Cristina... -No, no, por favor,...

...no me tienes que dar ninguna explicación.

-Y Mauricio, ¿cómo está?

-Bien.

Bueno, con mucho trabajo; entre la consulta...

...y el dispensario, apenas tiene tiempo para nada.

-Un gran médico; siempre volcado en sus pacientes.

-Sí, heredó esa vocación de su padre.

-Un gran hombre, también.

Es una lástima; no estuve a la altura.

¡Rosa, abre la puerta! ¡Calle! ¡O echo la puerta abajo! ¡Calle!

Golpes en la puerta. ¡Abre la puerta!

-Espera, espera. Abre la puerta.

-No te pongas nerviosa. ¡Me da igual todo! ¡Abre la puerta!

Golpes en la puerta. -Se irá como el otro día.

Tranquila. ¡La derribaré!

-Mauricio,...

...sal,...

...por favor.

Por favor.

Por favor, sal.

Por favor...

-Mira, yo no sé lo que ha pasado entre vosotros, pero no tienes...

...por qué castigarte por ello.

A veces, las cosas pasan porque tienen que pasar;...

...hay que tener confianza en la vida.

(ASIENTE) -No nos queda otra, así que...

-No lo dudes, Rosa; si Mauricio y tú habéis terminado separados...

...es porque no habríais sido felices juntos.

-Pues aunque es verdad, duele oírlo.

-Sí.

-No me lo creía cuando habéis dicho...

...que eran las 12; se me pasó el tiempo volando.

-A mí también se me pasó la mañana rápido.

-Hay tantas cosas que hacer que no le da tiempo a una...

...ni a mirar el reloj. -Eso tampoco es, ¿eh?

A ver si te quedas sin tiempo para ti...

...y te cansas de venir a ayudarnos.

-No se preocupe, que no me voy a cansar.

Esto es precisamente lo que necesitaba:

Ocupar las mañanas con algo gratificante, no parar de hacer...

...cosas, sentirme útil...

-No voy a ser quien te quite la ilusión.

-Ayudar en el dispensario es lo mejor que me podía pasar ahora.

Porque, como mi novio viaja mucho por trabajo,...

...se me pasan las horas vacías,...

...esperando a que suene el teléfono y sea él.

-Te aseguro que aquí mucha gente agradece las horas que dedicas.

-Por cierto, me tomé la libertad...

...de arreglar tu botiquín; espero que no te moleste.

No, al contrario, gracias, quedó muy bien.

-Siempre se agradece la ayuda de una mujer, ¿verdad?

Sí. En casa, si no es por mi madre,...

...tendría la consulta hecha un desastre.

-Las mujeres tienen algo que nosotros no tenemos.

No sé, pueden llenar un espacio de calor humano;...

...casi convertirlo en un hogar.

-Tengo el presupuesto del montaje de la función.

-¿A cuánto asciende? -A una cifra desorbitada...

...y no la afrontamos con la subvención del ministerio.

-¿Se lo dijiste al Sr. Cifuentes? -Sí, sí.

-Quizá hay un margen y amplían las ayudas.

-Nada, ya he hablado con él; dijo que no hay nada que hacer,...

...que nos ciñamos a la cantidad estipulada.

-Entiendo. ¿Y qué se puede hacer?

-No lo sé, Cristina, no tengo a quién recurrir.

La gente habla mucho, ¿sabes?

Y las palabras se las lleva el viento;...

...te hacen muchas promesas y, al final, te das cuenta...

...de que no cuentas con nadie.

-Pero tendremos que pensar en algo; necesitamos el dinero...

...para el montaje de la obra.

Y si el ministerio no lo da, tendremos que sacarlo...

...de otra parte. -¿Pero de dónde? Gracias.

Supongo que la solución está en buscar un inversor,...

...un hombre de negocios que le interese el teatro,...

...que esté dispuesto a afrontar algunos gastos a cambio...

A cambio de lo que sea. -¿Eso se hace?

-Claro.

El teatro es una vocación, pero también es un negocio...

...que da de comer a mucha gente.

A algunos incluso les hace ricos.

-¿Crees que podremos encontrar a alguien que invierta en la obra?

-No lo sé.

He conseguido sacar a la compañía de situaciones mucho peores,...

...pero si te soy sincera, en esta ocasión,...

...me siento perdida.

No sé qué tecla tocar.

Hablé con todos los empresarios de este país;...

...quien no tiene una función estrenada, está endeudado...

...hasta las orejas... Y el tiempo se nos echa encima.

-Bueno, me voy a marchar antes de que me saquéis lo colores.

-¿Ya te marchas a casa? -Sí,...

...no vaya a ser que llame mi novio y no me encuentre en casa,...

...no se vaya a pensar que le estoy engañando con otro.

Bueno...

-Bueno, Cayetana, pues hasta que quieras volver.

-Hasta esta tarde. Volveré luego, así que adiós.

-Muchas gracias. Adiós.

-Bueno, la verdad es que la chica parece que lo ha cogido con ganas.

Hum... -¿Qué pasa, Mauricio,...

...no te gusta que venga Cayetana a ayudarnos?

No, no, al contrario. Además, toda ayuda le viene bien...

...al dispensario, lo que pasa es que no tengo muy claros...

...los motivos que tiene Cayetana.

-Bueno, yo voy a coger mi abrigo y me voy a buscar unos libros.

Después nos vemos. Ajá.

-¿Recoges tú todo esto? Ajá.

-Hasta luego. Adiós.

-Ojalá supiera cómo resolverlo,...

...pero todo esto es nuevo para mí.

Lo siento mucho; me siento responsable.

-No, por Dios, no pretendía cargarte...

...con ninguna responsabilidad, pero sentía la obligación moral...

...de hacerte partícipe de la situación.

-Te agradezco el gesto de confianza.

-No es sólo un gesto de confianza, Cristina, eres la autora...

...de la obra y tienes todo el derecho a saber...

...lo que puede pasar con ella si seguimos así.

-¿Qué puede pasar?

-Voy a hacer todo lo que esté en mi mano...

...para intentar solucionarlo,...

...pero las cosas no van bien...

...y si no encontramos la financiación...

...en la fecha prevista... -¿Qué?

-Habrá que cancelar el estreno de "El diablo bajo la cama".

-Hola, don Mauricio, ¿cómo estamos? Muy bien.

¿No tendrás una mesa para mí?

-Pues ya ve; no cabe ni una mosca.

Parece que hoy es la fiesta del barrio.

Sí, veo que estáis hasta la bandera.

-No se preocupe, se puede quedar en la barra.

-Porque, a estas alturas, aún no sabemos si se va a poder...

...estrenar la obra. Pero si tenía entendido...

...que ya estaba todo en marcha. ¿Qué ha pasado?

-El coste del montaje es muy elevado y la compañía...

...no puede asumirlo sólo con las subvenciones del ministerio.

(AMBOS) Ay, Ba... Ay, Ba...

Ay, Babilonio, qué mareo.

Ay, va... ay, va...

Ay, vámonos a El Asturiano.

Necesitaba tomarme un poco de tiempo para aclarar mis ideas.

-¿Y eso? ¿Problemas en los que pensar?

Demasiados. -¿Relacionados con el trabajo?

No, más bien con el amigo al que ayudamos los dos...

...y todo lo que ha pasado en torno a él.

Tenía ganas de preguntarle por la obra que están preparando;...

...su autora es una gran amiga mía y estoy deseando ver el estreno.

-No sabía que era amiga de Cristina Barea.

-Pero bueno, ¿cómo me trae usted una flor a mí?

-Porque, de alguna manera, quería agradecerle...

...el haberme regalado los días más felices...

...de los últimos años de mi vida.

Así que permítame ser directa y preguntarle si esos problemas...

...de liquidez se podrían solucionar si una empresa...

...como Almacenes Rivas, por ejemplo, se ofreciera...

...a patrocinar el montaje.

-Está aquí, menos mal.

-Qué casualidad,...

...también yo he encontrado algo que estaba buscando.

-Por favor...

(LLORA) Necesito ver a Mauricio, por favor.

Diana, ¿pero qué te ha pasado?

Ven aquí. (JADEA) -Salvador...

Ha sido el Maño, ¿verdad?

-¿Pero qué haces aquí?

¿Pero no has visto a Rosa? ¿No te ha dicho nada?

  • T5 - Capítulo 146

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 146

30 mar 2010

Cayetana se ofrece a Angel y a Mauricio para echarles una mano en el dispensario. Isabel intenta un acercamiento con Salvador pero éste admite que está enamorado de Cristina. El Maño se ceba a golpes con Diana y le arranca la dirección del piso franco. Malherida por la paliza que ha recibido, Diana pide a Rosa que alerte a Salvador sobre lo ocurrido. Rosa busca desesperada a Salvador pero no logra dar con él y no puede transmitirle el aviso de Diana. Cayetana, con la secreta intención de recuperar a Mauricio, comienza a ayudarle en el dispensario. Benigno y Manolita, a cuatro manos, hacen un menú que deja a todo el barrio maravillado, tras lo cual Manolita siente que vuelve a recuperar su trono como cocinera del Asturiano. 

Histórico de emisiones:

30/03/2010 

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