www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.14.0/js
3156191
No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 134 - ver ahora
Transcripción completa

Intentaré hablar con César...

...y le transmitiré que lo entendemos.

Y que queremos ayudarle.

-Ahora, lo que más le desespera es no poder comunicarse...

...con su hermana... Adelaida, se llama.

-Pero quiero que vayas con cuidado; con Nono Garriga...

...sí que tenemos que ser cautos.

-Sabe que yo soy muy discreto. -Sí, lo sé.

Pero en este caso, quiero que extremes las precauciones, ¿eh?

No quiero que des ningún paso ni que busques colaboradores...

...sin antes consultármelo...

...previamente. ¿Estamos? -Sí, estamos.

-De mañana no pasa sin que estos prueben mi caldo,...

...porque ese caldo, vamos,...

...les quita el catarro de un golpe a todos estos.

-Ay, Manolita, Dios te bendiga.

-Si me lo paga con un buen marido para mis hijas,...

...me doy por satisfecha.

-Está claro que el espíritu de "El diablo bajo la cama"...

...aúna realismo y simbolismo,...

...pero sería algo más novedoso optar por una escenografía...

...que simbolice, más que represente.

-Esperas a alguien, ¿verdad? Como no paras de mirar a la puerta.

-Perdón. Sí, había quedado con una persona, pero se retrasa.

Puedo firmar la carta con el nombre de tu tío.

Y por eso y por lo que explique,...

...Adelaida podrá entender que se trata de ti,...

...que, al igual que tu tío Millán, has conseguido escapar.

Y también, que no debe perder la esperanza, que eso es...

...lo que siempre ha significado para vosotros ese nombre: Millán.

-Eso está bien. Si ponemos "Millán",...

...quizá entienda que tiene que mantener la esperanza.

-No se lo voy a decir, porque yo no me voy a meter en camisas...

...de once varas y usted tampoco debería.

-¿Por qué no debería? -Pues porque encontraría...

...tanta mierda que le darían ganas de vomitar, ¿sabe?

Y represalias, también.

-¿Qué tipo de represalias?

-Mira, muchacho, ¿no eres tan listo? Pues ata cabos.

Si me pidió a mí que te buscara, es porque sabe que mi madre...

...nunca se atrevería a hacerlo.

Y yo te lo traslado. Mi padre te da su bendición...

...y te pide que cuides de Carmen...

...hasta el final.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

(LEE) Te aseguro que vi a mi otro sobrino muy bien de salud,...

...contento con su nueva situación y más animado que nunca.

Me dijo que a ti también te gustaría verme y saber de mí,...

...pero quizá ese deseo no sea posible en estos momentos...

...por tu situación, aunque sí puedes escribirme...

...y decirme cómo te encuentras.

Para mí, que tanto te quiero, sería un alivio saber...

...que te encuentras bien.

Querida sobrina, me gustaría saber de ti tan pronto...

...como te fuera posible.

Siempre a tu lado, tu tío que tanto te quiere,...

Millán.

-No te pregunto qué haces porque sólo te conozco...

...haciendo una cosa. ¿Estás segura?

-Con pasión, con verdadera pasión,...

...sólo te he visto escribiendo.

Bueno, y...

...una vez que dejaste que te afeitara...

Ah, bueno...

¿Y eso, Diana?

¿Otra vez?

-Bueno, es que últimamente,...

...ando un poco despistada y me he dado con...

No es nada.

Perdona, me tengo que ir, que me está esperando una amiga.

Diana, por favor,...

...cuéntamelo.

-Señor, tengo algo para usted.

-¿Otro regalito? El testamento de tu tío a mi nombre.

-Me lo ha dado un tipo a la salida del teatro.

Y con bastante mala pinta, la verdad.

-¿Qué? ¿Y no te dijo nada cuando te lo dio?

-Sí.

Y cito textualmente:

"Que deje de tocar los cojones...

...y meter las narices donde no le llaman.

Y que si no lo hace, ocurrirá algo como esto".

(NERVIOSO) -¿Qué coño es esto?

¿Qué cojones es esto? -Amenazas, señor.

-Ya, ya, ya lo veo. ¿Cómo era ese tipo?

¿Dónde te lo encontraste? ¿No intentaste seguirle?

-No, fue muy rápido; me lo encontré a la salida...

...del teatro y para mí que me seguía, si no, no es normal.

-Maldita sea. Nono Garriga ya sabe que vamos tras él.

-Me lo he imaginado.

-Joder... Joder...

(RESPIRA PROFUNDAMENTE) -Menudo palizón, ¿eh, doctor?

Sí, sí, sí. ¿A cuántas personas hemos visto hoy?

-No sé, tengo aquí la lista.

23 personas. ¿23? Si eso es más...

...de lo que veo en una semana en mi consulta;...

...a este paso, no dejamos a un mendingo enfermo en la ciudad.

-Ojalá. Bueno, poco a poco, ¿eh?

Poco a poco. Una cosa...

¿Dónde está la escoba que pegaré una barridita?

-No, Mauricio; por favor, que ya has hecho bastante.

Se trataba de ordenar un poco, pero...

Y mañana por la mañana, viene la señora de la limpieza,...

...que, por ahora, nos la podemos permitir.

Y cuando no nos la podamos permitir, lo hacemos nosotros,...

...que no se nos caen los anillos. -Sí.

¿Tomamos un vinito? Venga, sí, eso sí.

(HACE GESTOS DE ESTAR CANSADO)

-Buf, qué largo el día. Sí.

-De verdad, Mauricio, que no puedo estar más agradecido.

Y lo mismo, con Manolita. Qué buena persona es.

-Sí, lo es. Hoy me acompañó de tienda en tienda...

...a pedir comida. Y se ofreció a cocinar...

...un plato de comida caliente a diario para el dispensario.

Tiene mucho mérito esa mujer, mucho.

-Como otro que yo me sé,...

...que araña tiempo de donde no lo hay.

No, si a mí venir aquí, me compensa totalmente.

Y además, es un placer poder ayudar a las personas.

-Ya, lástima que no podamos ayudar...

...a quien no quiere ser ayudado.

¿Y eso?

-¿Recuerdas a aquel tipo que te pidió que le firmaras un libro...

...y después te sacó a la calle, porque era un policía?

Sí, el de la Brigada Político Social.

Le recuerdo perfectamente.

Esas cosas no se olvidan,...

...aunque sólo sea por propia seguridad.

-Pues aunque no te hayas percatado, eres el centro de su interés.

Bueno, no me extraña;...

...me amenazó de forma no poco velada.

-Va a por ti, Salvador;...

...te lo confirmo yo.

Así que si hay algo en lo que andes metido...

¿Cómo puedes estar tan segura?

-Yo sólo te pido que no me cuentes nada que pueda repetir...

...en un momento de debilidad,...

...que huyas de todo lo que huela a clandestino,...

...porque cualquier medida de seguridad que tomes, será poca.

Estás en su punto de mira...

...y esa gente tira a matar.

Creo que empiezo a comprenderlo.

Lo sabes de primera mano,...

...porque intentaron que fueras su cómplice,...

...su confidente. -Pues...

...lo he debido hacer muy mal.

¿Ha sido él el que te ha hecho esto?

¿Te ha pegado porque no le has dicho nada sobre mí?

-Yo no sé nada sobre ti.

Gracias.

Reconozco que me extrañaban tus preguntas sobre la lucha...

...y los colegas de la cárcel y todo eso.

-Y yo siempre he agradecido que fueras tan cauto...

...y no me contaras nada.

Sé que, en caso contrario, tampoco lo habrías utilizado;...

...debajo de esa apariencia frívola y cínica,...

...hay una mujer valiente y generosa.

Gracias, Diana.

Llaman a la puerta. Adelante.

-Hola, Ana. Hola, Héctor.

-Siento no haberte avisado de que venía.

Nada, tranquilo, siéntate. -Gracias.

Tenemos que hablar urgentemente.

¿Le ha pasado algo a Pascual?

-No, no, no, de momento, no hay noticias.

Entonces, ¿por qué estás tan nervioso?

-Pues porque preferiría no tener que decirte lo que te voy...

...a decir, pero no me queda más remedio.

Tú me consideras a mí un buen profesional, ¿verdad?

Sí, claro que sí. ¿Pero a qué viene esa pregunta?

-¿Y has pensado alguna vez que puedo ser un cobarde?

No, Héctor, al contrario;...

...muchas veces te has enfrentado a situaciones delicadas,...

...sin importante lo que pasara.

Como cuando te enfrentaste a Salmerón,...

...o como cuando te empeñaste en desenmascarar a Gaitán.

-Sí, eso pensaba yo: Que tenía agallas para dar y tomar.

Hasta que he recibido esto.

¿Qué es? -Míralo tú misma.

-Ayer, cuando te marchaste, me quedé aquí ordenando un poco...

...y me encontré a una mujer escondida,...

...aquí, en el dispensario.

Hola. (JADEA NERVIOSA)

-Tranquila, no tengas miedo. -¡No!

-Tranquila, que aquí estás a salvo. (JADEA NERVIOSA)

¿Y se fue así, sin más? -Sí.

Y no he podido dejar de pensar en ella en todo el día.

Estaba sucia, estaba borracha... ¿Y enferma, también?

-No lo sé, ya te digo que casi ni me dio tiempo a verla.

Pero lo que sí me impresionó fue su mirada;...

...tenía una mirada triste, una mirada llena de dolor,...

...que no es normal en una mujer, tan joven y tan guapa.

Ya, ya, ya. No, entiendo esa sensación ante una mujer así.

-Se me ha quedado grabada, Mauricio.

Además, he intentado pensar qué le ha podido suceder...

...para llegar a esa situación.

¿Qué es lo que habrá pasado en su vida?

No lo sé, no puedo imaginármelo.

Pues si no vuelve...

-Si no vuelve, no podemos ayudarla.

Y te aseguro que es lo que más me gustaría.

Y ya me imagino su final, claro.

¿Cuál?

-Pues un día de estos, no muy lejano, acabará tirada...

...en un descampado, muerta.

También hay personas que, después de haberlo pasado muy mal,...

...pues consiguen reconstruir su vida.

-¿Sin ayuda? Eso es imposible, Mauricio.

Eso sólo sucede en las novelas.

Te aseguro que, en la vida real, he visto muchos casos...

...de mujeres que acaban abandonadas como perras.

Venga, vamos a echarnos otro traguito, va.

-Esperemos que vuelva.

¿Quién te ha mandado esto, Héctor?

-Un tipo se lo dio a Bonilla en mitad de la calle...

...y después, desaparece inmediatamente.

Es siniestro. -Pues hay más, pásalas.

Pero a ver, Héctor, no entiendo nada,...

...¿quién podría intimidarte así? -Vamos, Ana,...

...¿no te lo imaginas?

Lo puedo intuir.

-Bonilla ha estado investigando, haciendo preguntas...

...de aquí para allá, para ver si conseguíamos algo de basura...

...relacionada con Nono Garriga y con Adolfo Carmona;...

...después de tocar ciertas teclas,...

...alguien cercano a Nono, se le acercó y...

Y nos dio esta misiva,...

...para que no metiéramos las narices donde no debemos.

¿Pero cómo puede amenazarte demanera...

...tan cruel y tan rastrera?

¿Tú crees que sería capaz...? -Me temo que sí.

Y eso es lo que he venido a comunicarte:

Desde este momento, dejo la investigación sobre él.

Quizás sea un cobarde, por primera vez en mi vida,...

...pero no pienso poner en peligro ni a mi mujer, ni a mi hijo.

Ya, lo entiendo.

-Yo ya no soy policía, Ana,...

...yo ya no tengo la obligación profesional de perseguir...

...a los delincuentes, aunque me gustaría.

Pero no en este caso.

No quiero arriesgar la vida de las personas que más quiero...

...sólo por dinero, lo siento mucho.

No, no tienes que disculparte, Héctor.

Yo, en tu lugar, haría lo mismo.

Una foto de los almacenes y de la tienda de Teresa...

¿Qué podrían hacer, quemarlas?

O si intentaran hacerle daño a Teresa...

(ENFADADO) -Me gustaría pillar a ese cabrón...

...y empapelarlo de por vida,...

...pero estoy convencido de que no serviría de nada;...

...compraría su libertad.

Es mucho peor de lo que imaginábamos.

-Sí. ¿Y Carmona?

(RESOPLA)

-Caballero...

Música de baile.

Muy bien, así.

Relajado.

Si se te da bien.

Venga, un poquito más rápido. (RÍE)

Muy bien. ¡Oh!

-Eh... (RÍE)

-Estás muerto, forastero.

(DISPARA) (GRITA AGONIZANDO)

(CRISTINA Y ABEL RÍEN) -¿Ya se lo habías dicho a Abel?

(AGONIZANDO) Sí, le mandé señales de humo a la oficina.

(RÍEN) (DISPARA)

(GRITA CON MUCHO DOLOR) -Traidor.

(RÍEN)

(RADIO) Habla Radio España Independiente, estación pirenaica.

Además de por nuestras habituales ondas...

(CRISTINA) Hola. (RADIO) De 19.25...

-¿Se puede saber qué estás haciendo?

Apaga la radio de inmediato. (RADIO) Todos los días,...

...por estas ondas... (APAGA LA RADIO)

Estaba buscando un poco de música...

-¿Pero qué ocurre? ¿Qué tiene de malo que escuche la radio?

-Esa emisora está prohibida en este país, Cristina.

-¿Y por qué no la cierran?

Porque emite desde fuera de España;...

...es una radio clandestina.

-Es la radio de los comunistas...

...y cuanto menos sepas, mejor.

Y tú, no vuelvas a sintonizarla nunca jamás, ¿estamos?

Teléfono.

-Dígame.

Hola, cariño. Sí, me imaginaba que serías tú.

-¿Te he despertado? -No, no te preocupes;...

...estaba corrigiendo unos ejercicios de mis alumnas.

-Es que hemos salido a cenar y mira qué hora es.

-Así me quedo más tranquila; dormiré mejor.

¿Qué tal va todo? -Bien, bien.

Ya te contaré a la vuelta.

Y tú, ¿estás sola?

-Sí, claro. -Lo digo por los miedos...

(RÍE) -Estoy estupendamente.

-¿No has tenido que echar mano de nadie?

¿De Ana o...?

¿O de Salvador?

-No, ya te digo que estoy bien.

-Mejor que cuando estoy yo allí, ¿eh?

(IRÓNICA) -Huy, muchísimo mejor,...

...¿dónde va a parar? (RÍE)

Mira que eres tonto.

-Es que te echo tanto de menos, cariño...

-Yo también, cariño.

-Te quiero.

-Yo también te quiero.

-Que duermas bien, amor mío.

-Y tú.

Adiós. -Adiós.

-Hola.

-¿Qué quieres, Bonilla? ¿Por qué has vuelto?

-He descubierto algo muy importante.

-Si tiene que ver con ese tipo del sobre, no te canses:

No quiero saber nada más de esa historia.

-Eh... No, no, he aprendido a lección...

...y Nono Garriga, ni tocarlo. -Entonces, ¿qué?

-Es algo que le va a gustar.

-Dispara. -Eh... ¿Recuerda los soldaditos...

...de plomo que le regalé esta mañana?

-¿Qué pasa con mis soldaditos?

-No, no pasa nada con sus soldaditos;...

...me refiero a que tiene que ver con ellos.

-Perdona, debe ser la hora, pero no me entero de nada.

-Bueno, pues le explico.

¿Recuerda también que esos soldaditos los encontré...

...en el baúl que heredé de mi difunto tío?

-Sí. -Muy bien. Rebuscando...

...en dicho baúl, he visto que tiene un doble fondo.

-Para esconder secretos. -Exacto.

Lo he abierto y...

...he descubierto... -¡¿Qué?!

-Una película. -Una película, ¿de qué?

-Una película que...

...puede ser bastante comprometedora...

...para alguien que yo me sé.

(MUY SERIO) -Tu cafelillo; tu rosquilla.

-¿Qué pasa, Marce, que no tenemos buen día?

-Ni bueno ni malo, Angelillo; simplemente, distinto.

-Bueno, si quieres contarme algo, ya sabes.

-No, tú no lo podrías entender, no te ofendas.

-Oye, que no soy un premio nobel,...

...pero tengo bastantes entendederas; puedo intentarlo.

-Que no, hombre, que no; sé que eres muy listo.

Si lo que pasa es que esto está relacionado con deporte rey,...

...o sea, con el fútbol. -Ya.

Bueno, lo que se dice un hincha, no soy,...

...pero sé lo importante que es para ti.

¿Qué pasa, perdió algún partido el Atlético Aviación?

-¿Quién? -El Atlético Aviación.

-¿Pero cómo que el Atlético Aviación?

¿Tú que me estás tomado el pelo? -¿No es tu equipo ese?

-El Atlético Aviación no se llama Atlético Aviación...

...desde 1947, ¿pero en qué mundo vives?

-Y yo qué sé, ¿cómo se llama ahora?

-¿Pues cómo se va a llamar?

Atlético de Madrid. ¡Hombre, por amor de Dios!

-Ah. -De todas formas, no es...

...el Atlético de Madrid el que me preocupa,...

...que también, porque no gana un partido;...

...es Kubala, Kubalita, el del Barça, que no aparece.

-Bueno, Marce, tú tranquilo, tampoco te hagas malasangre.

-Para no hacerme malasangre, a ver si aparece de una puñetera vez.

Digo yo. -Manolita.

-Dime, hijo. -Que quería pedirte un favor.

-Pues claro, dime. -Bueno, a no ser que tengas...

...cosas que hacer, que siempre andas muy liada.

-Ando muy liada y no llego a nada, de verdad.

Y más, hoy, que no sé qué me pasa, que estoy cansada.

Parece que me levanté peor que como me acosté.

-¿Y eso, no has dormido bien? -¿Cómo que no? Si roncaba, vamos.

-Oye, Marcelino, no hace falta que seas tan específico, hombre.

-Bueno...

Ya estoy listo; me voy al despacho.

Si te esperas un segundito, me acabo esto...

...y voy contigo. -Ah, cariño...

Cariño, no te tomes la leche tan rápido,...

...que te va a sentar mal.

Héctor, quiero charlar contigo, aunque sea de camino.

-Bueno, entonces, me siento un rato y hablamos de lo que quieras.

Tú desayuna tranquila,...

...¿no te das cuenta de que ahora soy mi propio jefe?

(ASIENTE)

Estoy preocupada por mi padre, Héctor;...

...pasan las horas y nadie nos dice nada.

-Ya. Si no me hubiera convertido en un apestado...

...para el cuerpo de Policía, ahora os podría ayudar.

Bueno, ahora esto no es lo importante;...

...lo único es que me gustaría saber si vas a estar localizable.

Por lo que pueda pasar. ¿Estarás en el despacho todo el día?

-Bueno, a lo mejor tengo que salir a hacer un seguimiento...

...o empezar una investigación nueva....

Ya sabes.

¡Vaya! Pues yo me quedaría más tranquila, si supiera...

...que vas a estar en el despacho.

¿No puedes dejar todas esas cosas para otro día?

-Cariño, no puedo posponer mi trabajo.

Pero podemos hacer una cosa:

Si hay alguna novedad, se lo dices a los de El Asturiano...

...y yo llamaré cada poco, ¿te parece bien?

(TRISTE) Sí, está bien.

-Hey...

Siempre he estado ahí, cuando me has necesitado.

¿Cuándo te he fallado?

Nunca. -Pues por eso.

¿Por qué me miras así? ¿Qué pasa?

No, no lo sé, parece como...

...que te estás callando algo.

¿Tienes algo que decirme?

-¿A qué viene eso ahora?

Tú y yo teníamos un pacto, ¿te acuerdas? Nada de secretos.

Sí, pero no lo sé, te noto raro.

-Pues no sé por qué lo dices.

Si estás preocupada por mi trabajo, ahora mismo, estoy investigando...

...un caso de una posible estafa empresarial...

Ahora no tengo tiempo para explicártelo bien,...

...pero si quieres, te lo cuento todo con más detalle por la noche.

No, no hace falta; confío en ti.

-Y yo en ti.

¿Me puedo ir ya, sabiendo que mi mujer...

...se queda tranquila por fin?

(ASIENTE)

-¿Me das un beso?

Adiós. Adiós.

-Creo que dormí bien, la verdad, pero que no sé...

...qué me pasa, que estoy agotada esta mañana.

Pero estoy encantada de ayudarte en lo que haga falta.

Dime. -Bueno, verás... Bueno, pensé...

...que, tal vez, me presentarías al encargado...

...de los Almacenes Rivas,...

...para proponerle que colaborara con el dispensario.

-Pues sí, te lo presento, pero te digo una cosa:

Que ese hombre es muy sieso. -A mí eso no me importa.

-Y luego, ¿sabes también qué pasa?

Que el anterior párroco, el padre Gaitán,...

...que en paz descanse... -Sí, sí.

-Si puede descansar, el pobre, porque...

El caso es que pidió a los almacenes ropa...

...para la parroquia y no sé si el nuevo encargado,...

...con lo raro que es, hará una buena obra.

-Pero por intentarlo, tampoco perdemos nada.

-¿Pues sabes qué te digo?

Que tienes razón y, si no, se lo pedimos a Ana.

Hala, Marce, me voy con Ángel un rato; te dejo solo.

-¿Qué estás diciendo? Pues tráeme dos pares de brazos...

...y manitos, para encargarme de la cocina, de la barra...

-¡Marcelino! ¿Cuánto tiempo estuve sola, mientras estabas enfermo?

¡Y me apañé divinamente! -Estaba casi muerto.

-Oye, no hay prisa, Manolita;...

...si quieres, lo dejamos para otro momento.

-¿Pero qué otro momento? Si a Marcelino,...

...lo que le pasa es que está enfadado por el fútbol;...

...como un crío. Tómate el café tranquilo,...

...que voy a por mi abrigo y todo eso.

-Oye, pues cóbrate, Marcelino.

-Pues ahora mismo. Mira, Angelito,...

...mira lo que ha aparecido.

¿Sabes lo que es esto? Una bufanda...

...de un equipo de fútbol, ¿de cuál?

-Del Atlético...

...de Madrid.

(SATISFECHO) -Muy bien. (ÁNGEL RÍE)

Bueno, pues ya está;...

...es la más grande que he encontrado.

¿Pero para qué quiere mi marido una tela blanca?

-Eh... Es que la necesita para unas cosas.

Ya. ¿Y para eso te manda a ti?

¿No se podía haber esperado a que llegara a casa y se la daba?

-Es que tenía que hacerlo cuanto antes, sí.

Ya. Tiene que cubrir unas cosas cuanto antes.

-Claro, efectivamente. Ajá.

¿Y por qué tiene que ser blanca?

-Eh... Porque cuánto más blanca, mejor, Teresa, claro.

Claro, claro, sí, sí. Bueno, pues nada, no me digas nada más,...

...porque lo que me estás diciendo y nada es lo mismo.

Ya le preguntaré a mi marido.

(RÍE) -Vale, eso, gracias. Adiós.

-Eh... Hola. -Hola.

Pero bueno, ¿y vosotras, qué hacéis aquí?

-Hemos ido al banco un momento, a hacer...

...un ingreso; pensamos que te gustaría vernos...

...y a nosotras, más. Ah. (RÍE)

(NERVIOSO) -Yo ya me iba. Eh...

-Ay, muchacho, espera, si no me ha dado tiempo...

...ni a presentarte a la nueva compañera...

...de los Almacenes Rivas. No os conocéis, ¿no?

-No. -No, no... No he tenido...

...el placer... A lo mejor, la vi...

...algún día por los almacenes, pero no...

-Sí, seguro, con lo buena moza que es.

Bueno, pero yo esto lo soluciono en un momentito, ¿eh?

Mariana, Bonilla. -Hola.

-Encantado. Es el nuevo ayudante de mi marido.

-También ha sido policía con Héctor.

Y el muchacho está sin compromiso... Como tú.

-Hola, don Leonardo. -Hola, Manolita.

¿En qué puedo ayudarle? -Verá, quería presentarle...

...a un buen amigo, que está interesado en hablarle.

Don Leonardo, el padre Ángel.

-Encantado. -Un placer.

-Muchas gracias por la presentación...

...pero hace un tiempo que ya no ejerzo.

-Ejerza o no, Ángel hace una gran labor en el barrio.

¿Oyó hablar del dispensario?

-No he oído comentar nada. -Lo inauguramos hace poco.

Pretendemos ayudar a la gente del barrio,...

...a quien no tiene posibles.

Dar un plato de comida caliente y asistencia médica...

...a quien no se lo puede permitir.

-No sabe todo lo que consigue con los pobres del barrio.

-No lo consigo yo solo, Manolita me ayuda mucho;...

...ella cocina a diario. Por no hablar del médico,...

...que atiende a los que vienen enfermos.

-Ese tipo de labores siempre me pareció encomiable.

-Si hubiera más gente como Ángel, habría menos penalidades, ¿verdad?

-Me recuerda a la labor que hacen en Francia los Traperos de Emaús.

Es como el abate Pierre en Madrid.

-Gracias por el cumplido, pero no me compare...

...con un hombre de la categoría del abate Pierre.

-Al fin y al cabo, les mueven las mismas inquietudes, por lo visto.

-Me impresiona mucho que lo conozca;...

...poca gente está informada de ese tipo de movimientos...

...dentro de la Iglesia. -A mí me interesa mucho...

...y procuro estar informado, pero no es fácil.

A la Iglesia tradicional española no le agradan demasiado...

...los movimientos que les alejan de sus doctrinas iniciales.

Pero bueno, eso pesa en los medios de información.

-No podemos estar más de acuerdo.

Me sorprende que no os conocierais; sois de la misma quinta, ¿no?

-Sí, sí, eso mismo digo yo.

-Bueno, no hemos tenido el placer, pero...

Pero yo siempre estoy dispuesto a ampliar mi círculo...

...de amistades, tratándose de una chica tan preci... Encantadora.

(MARIFÉ) Ah...

Pues lo mejor va a ser que salgáis una tarde a dar un paseo,...

...os tomáis un chocolate con churros, una horchatita...

Seguro que lo pasáis divinamente.

-Sí, bueno, ahora es que tengo que hacer unas cosas,...

...pero otro día... Lo dejamos para otro día.

Gracias por la tela. Adiós. (LAS TRES) Adiós.

-Desde luego que ya está bien, ¿eh, Marifé?

¡Cómo es! Una cosa es que nos presentes...

...y otra cosa muy distinta es que intentes amañar una cita...

...de manera tan descarada.

Además, que tengo suficientes amigos...

...y estoy muy bien como estoy.

-Mariana, hija, lo hacía por ti.

Porque el muchacho...

...es muy buen partido.

-¿Y qué? Que me da igual lo que sea.

Además, que no... me interesa.

-Ya. Pues...

...por lo que he visto yo de cómo os mirabais a la entrada,...

...a mí no me parecía eso, ¿eh? -Huy.

Marifé, no hay quién pueda contigo, ¿eh?

Suspiro de Mariana.

-Como se entienden tan bien, si no te importa, Ángel,...

...me vuelvo a El Asturiano. -Claro, Manolita. Muchas gracias.

-De nada. Adiós. (AMBOS) Hasta luego.

-Usted dirá.

-Verá, el caso es que oí hablar que colaboraban...

...con la parroquia del barrio.

-Sí, era con el anterior párroco; con el nuevo, don Tarsicio,...

...no se ha puso en contacto con nosotros.

-En ese caso, me atrevería a pedirle la ropa que no le dan...

...a la parroquia, para el dispensario.

Con la llegada del invierno, seguro que la gente...

...necesita abrigo, aunque esté roto y defectuoso...

-No hay inconveniente, pero los Almacenes Rivas...

...no dan nada en mal estado.

Se llevarán ropa de otras temporadas, fuera de uso,...

...pero de primera calidad. -Mejor aún. Vestiremos...

...a la gente pobre del barrio con la mejor ropa de Madrid.

-Eso si dejan pobres en la calle...

Perdonen que me meta en la conversación,...

...pero he visto a dos policías...

...que se llevaban a una pobre mendiga que no hacía daño a nadie.

-¿A una mendiga? -Sí, señor.

-¿Y era una mujer joven?

-Sí, el caso es que era joven.

-Creo que sé de quién habla. Leonardo, fue un placer.

-Mucho gusto. -Otro día hablamos con más tiempo.

-Cuando quiera. -Gracias. Adiós.

-¿Un café, Elías? Y no dejes nada en la taza, ¿eh?

Y su copita de aguardiente, señor Marqués.

Carmen, te voy a invitar a tomarte un café con una nubecita...

...de leche fría, que te vas a chupar los dedos.

A ver si te entona, mujer. -No, Pelayo, muchas gracias.

-Si no quieres café, te tendrás que tomar alguna otra cosa.

-Bueno. Pues ponme un vaso de agua, si haces el favor,...

...que tengo la boca seca. -¿Agua? Está bien.

No insisto, porque no quiero que me digas que soy un pelmazo.

Entiendo que, cuando uno tiene muchas preocupaciones,...

...no tiene ganas de nada. -Ya. Pues no, la verdad.

Tengo un nudo en el estómago, que no me deja pasar ni el aire.

Si es que lo peor es estar así, esperando sin saber a qué atenerse.

-La esperanza es lo último que se pierde.

Ya verás cómo dentro de un rato, llaman por teléfono...

...para darte buenas noticias. -Ay, Dios te oiga, Pelayo.

-Por cierto, ¿qué tal está Alfonso?

El otro día le vimos muy recuperado.

-Sí, al principio, pasó unos días muy malos, pero ahora...

...ya está mejor y está más animado.

-Pues claro. Torres altas se han caído...

...y se han vuelto a levantar.

Lo importante es no dejarse abatir por el desaliento.

-Sí, él es un chico muy fuerte, pero fue un golpe muy fuerte...

...perder el título. -Mira, Carmen,...

...los de la Peña Pugilística El Asturiano estuvimos con él...

...entonces y estaremos con él ahora.

Tu hijo será como el ave fénix, resurgirá de sus cenizas...

...y, en menos de lo que canta un gallo, ¡se convertirá...

...otra vez en campeón de España! (RÍE)

-Muchas gracias, Pelayo, yo te lo agradezco por él,...

...pero la verdad es que deseo que se busque otro trabajo.

(BORRACHO) -Gracias.

La vida, Mateo,...

...es una broma pesada.

A ver...

Pasas de no tener nada a tenerlo todo...

¿Y sabes por qué?

Porque así duele más, cuando vuelves a no tener nada;...

...cuando se te va todo de un plumazo.

Y esta copa la voy a tomar a la salud de mi padre,...

...que es lo único que me quedaba.

Que dinero no tenía; estuvo toda la vida en la cárcel,...

...no puedes tener dinero.

Y salud, pues ya, poca, Mateo.

Poca. Así que por mi padre.

Mateo,...

...me vas...

Me vas a rellenar un poco.

Hazme ese favor,...

...aunque me vuelva loco.

Teléfono.

-Bar El Asturiano, dígame.

Sí, sí, un momento, un momento.

-Sí. Hola. Sí, soy la mujer de Pascual García;...

...he sido yo la que ha pedido la conferencia.

Mire, es que quería, por favor,...

...hablar con el médico de la prisión...

...o con algún enfermero.

Sí, pero... ¿Pero no podría usted...

...pasarme con la enfermería, por favor?

Mire, es que... Es que quería saber cómo se encuentra el preso 163,...

...Pascual García, mi marido;...

...el otro día sufrió un ataque muy grave y...

Ya, pero...

Por favor, yo se lo suplico, ¿no podría usted informarse de...?

Entiendo muy bien.

(LLORA)

-Carmen...

¿Qué ha pasado? ¿Qué te han dicho?

-Que no puede decirme nada por teléfono de cómo se encuentra y...

...que, si se muere, ya me mandarán un telegrama para decírmelo.

-¡Bastardos, así se los coma a todos la sarna!

(LLORA)

-Oh, Pelayo,...

...estoy muy cansada de ver sufrir a mi gente.

-Mira, Carmen,...

...algunos bastardos...

...del bárbaro de El Pardo...

...no tienen piedad, hija.

La chusma fascista que se come este país está llena de lameculos.

Pero escucha, mujer, tienes que tener valor,...

...porque si no, ganan ellos,...

...¿entiendes?

-Muchas gracias, Pelayo.

Carmen.

-Hola, hija, que no te había visto. ¿Está llorando?

¿Qué le pasa, Carmen?

-Es que tengo una impotencia, que solamente puedo llorar.

Es por Pascual, ¿verdad?

¿Malas noticias?

-Pues ni malas ni buenas; es que no sé lo que pasa.

Acabo de hablar con la cárcel y no me han querido decir...

...cómo se encuentra. No me lo puedo creer.

-Sí, la gente no sabe lo que es la compasión.

Pero Carmen, lo que no entiendo es por qué no me lo ha dicho antes;...

...sabe que, quizá, podemos hacer algo.

-Hija, pero no te quería molestar, que tienes muchas preocupaciones.

Y más ahora, que estás cuidando a Alfonso, que está muy mal.

No hable así, Carmen, ¿para qué está la familia si no?

Además, yo también estoy preocupada por Pascual.

-Mira, hija, si yo no te he querido ofender, ¿pero de verdad...

...que tú puedes conseguir que nos digan cómo está?

Claro que sí. Venga, vamos a mi despacho.

(BORRACHO) -¿Tú crees en el mal de ojo, Mateo?

-Hombre, don Alfonso, yo...

-No, ¿crees o no crees?

-No, la verdad... -No, no sabes lo que es.

Yo estuve en Cuba; yo sé lo que es el mal de ojo,...

...yo he viajado mucho, Mateo, ¿eh?

Y allí, en Cuba, me dijeron... ¿Y sabes qué?

-No, no lo sé.

-Pues yo me enteré de lo que era el mal de ojo,...

...porque a mí me han echado mal de ojo, Mateo.

Porque si no, esto no es normal, de verdad, ¿eh? (RÍE NERVIOSO)

Empecé con los dolores, ¿eh?

Primero, vinieron los dolores; después, vino mi matrimonio,...

...que, bueno, eso es una historia que contar totalmente aparte.

Luego, empecé a caer en picado, Mateo, en picado,...

...hasta que perdí el campeonato de España...

¿Tú sabes que yo fui campeón de España de boxeo?

Yo fui... Ya no lo soy. Y mi representante me engaña.

Y luego, mi padre,...

...como un vegetal.

Se está muriendo mi padre, ¿sabes?

Se está muriendo, en la cárcel, sí.

Pero mi padre no es culpable. No, no, no, no, no.

No es culpable, no, no, no es culpable mi padre.

Y no, no es como todos, que dicen...

...que no son culpables; mi padre no lo es.

No lo es...

No es ningún criminal mi padre, ¿sabes?

Mi padre, simplemente, quería cambiar unos papeles.

Por unos papeles le han metido en la cárcel...

...¡y le están jodiendo la vida! ¿Eh, Mateo?

¡Eh, la puta vida, por unos papeles!

¡No es justo, Mateo, no! -Por favor, don Alfonso,...

...que nos va a meter en un lío, por favor.

Tranquilícese.

-Mi padre era un buen hombre, ¿sabe?

Mi padre era un buen padre.

Y ahora, está muriéndose...

...y ni siquiera le dejan salir de la cárcel;...

...le tienen ahí encerrado, como un animal, ¿eh?

Podrían dejarle salir para que muriera...

...a gusto, con su familia...

(LLORA)

¿Y sabe qué?

Que yo soy su hijo y no puedo hacer nada.

No puedo hacer nada por mi padre, porque no soy el campeón de España.

Y cuando eres un don nadie en este mundo,...

...no puedes hacer nada, Mateo.

Dios...

-Don Alfonso, ¿se encuentra bien?

(RESPIRA CON DIFICULTAD)

-¿Qué le ocurre, don Alfonso? -Nada, no, es...

Es un pinchazo, que...

Aparta, Mateo.

Aparta.

-¿Pero dónde te has metido, cabrón? A ver...

César, Basora,...

Seguer, Biosca, Moreno,...

...Bosch, Vila, Martín, Ramallets, Manchón...

¡¿Y dónde coño está Kubala?!

A Kubalita lo tenía aquí...

...y no aparece, joder, y estoy muy nervioso.

Gervasio, ¿cogiste a Kubala? Más te vale que no.

-No sé si se percató vuecencia de que está...

...el establecimiento hasta las trancas.

Y que "estoy solo, fané y descangayado",...

...como dice el tango, atendiendo a la clientela.

-Padre, esto es una cuestión de honor.

-¿Cómo que es una cuestión de honor, berberisco?

Si juegas con las estampitas.

-¿"Con las estampitas"? No son estampitas;...

...son los cromos de la liga, fíjese: Ramallets.

Son los cromos de la liga.

Con estos, dejaré a los de El Cascabel...

...como Dios les trajo al mundo.

-Son las cajas de cerillas que dieron...

...los de los vinos espumosos para el concurso de bodegueros.

-Y me falta Kubalita.

Me cago en la leche; no lo entiendo. ¿Dónde se mete Kubala?

Parece mentira, padre, le digo una cosa:

Este año, el concurso debe ser nuestro;...

...no puede ser que los de El Cascabel...

...ganen otra vez, por el amor de Dios.

-Marcelino, me trae al pairo quién gane...

...el maldito concurso de los cromos, pero te digo algo:

Como no atiendas las mesas como Dios manda...

...desde este momento, verás el premio...

...que te llevarás de mi parte.

-Aunque no lo creas, es muy serio para mí.

-¡No digas tonterías! ¿Cómo va a ser serio e importante?

Aquí, lo importante es que la parroquia esté contenta.

Y puedes ganar ese concurso, pero perderemos...

...a la clientela, ¿te enteras?

-Bueno, tranquila, y... -¡¿Qué?!

-Distinto.

-No creo que sea para ponerse así.

Falta Kubala, no falta un cualquiera.

Llaman a la puerta. Adelante.

-Doña Carmen. Muchas gracias, Marifé.

-No hay de qué. Doña Ana, la conferencia, que esperaban...

...de la penitenciaría, está lista. Gracias.

Buenos días.

Gracias por atenderme.

Mire, quisiera recabar información sobre el estado de salud...

...del recluso Pascual García.

No, un momento, no quiero que me la diga a mí;...

...esa información le corresponde...

...escucharla directamente a su esposa.

Sí, sí, por supuesto que está aquí.

Y ha sido ella la que ha llamado esta mañana para interesarse...

...por el estado de su marido,...

...pero, por alguna razón que desconozco,...

...se han negado a atenderla.

Muy bien, ahora mismo se la paso.

-Buenos días.

Mire, yo querría, por favor, que me dijese cómo está mi marido.

Muchísimas gracias.

¿Qué, Carmen, qué ha dicho?

-Que sigue medio inconsciente y que casi no puede...

...ni abrir los ojos ni hablar.

Pero que, cuando lo hace,...

...pues que parece que reconoce.

Pero que tenemos que esperar.

Lamento que no sean mejores noticias.

-¿Qué se le va a hacer, hija?

-Oiga, padre, ¿usted no cree que Manolita, últimamente,...

...como que le aprieta la faja un poco más de lo habitual?

-Yo lo único que creo, Marcelino, es que contigo pierde...

...la paciencia hasta el beato Serafín.

-¡Kubala! ¡Kubala! ¡Kubala!

-Y la verdad es que no tiene muy buena cara, que digamos.

-Igual pasó una mala noche. -Bueno, no creo que tenga...

...mucha importancia; ella es dura como el pedernal.

-¡Y mueve el culo! Pon tres vinos aquí;...

...otros tres vinos allá, saca los callos...

Objetos metálicos caen al suelo.

(PREOCUPADO) -¿Qué ha pasado?

Manuela... ¡Padre, venga,...

...que Manuela se ha desmayado o algo! Manuela...

-Tú sabes muy bien que las enfermedades y la muerte...

...son cosas que no se pueden evitar.

Pero...

...hay otras cosas en la vida,...

...que también nos hacen sufrir.

Y son desgracias que nos buscamos.

¿Por qué las podemos evitar y no lo hacemos?

-Es una pena que una familia unida se deshaga por malos entendidos.

La familia no se ha roto, Carmen; sólo somos Teresa y yo.

Y nadie puede interceder entre nosotras.

-Ya.

Ya lo sé, hija, que yo lo intenté y, al final, fue para peor.

-¿Qué ha pasado aquí que no está nadie?

¿Y la familia? -Pues no sé.

-¿Pelayo? ¿Y Manolita? Marcelino...

Huy. -Veréis, eh...

A Manolita le dio un síncope. (MARIFÉ) ¿Un síncope?

-Sí, pero ya recobró el conocimiento.

-Ay, ¿pero qué le pasó? -No sé.

Para mí que tuvo una bajada de tensión.

-Ah. -Puede ser, porque yo,...

...a veces, si no desayuno lo suficiente,...

...me quedo también mareada.

-Es que esta mujer se preocupa de dar de comer a todos...

...y ella come menos que un abejaruco.

-Sí, es verdad. ¿No avisáis a un médico para que la vea?

-Ahora voy yo a buscar a don Mauricio.

-Sí, date prisa, Pelayo. Yo voy a la cocina a verla.

-Sí, sí, corre, corre, ve. Ahora vengo.

De todas formas, nadie sufre esta situación más que yo.

Al fin y al cabo, Teresa sigue teniendo a toda su familia,...

...pero yo no; yo la he perdido toda.

Y me siento tan sola.

-Y ni siquiera puedes contar con tu marido, porque...

...él no está para ayudar a nadie.

No. Me cuesta mucho acercarme a él;...

...ni siquiera ha aceptado la derrota.

-Hija, Alfonso está pasando por un momento muy difícil.

Ana, tú eres muy valiente...

...y yo te agradezco que intentes cuidar de él.

-Marifé, Marifé, no vayas a empezar.

Te lo digo, ¿eh?, no vayas a empezar, te lo pido por favor.

-Bueno, tampoco te pongas así; si el muchacho está...

...de muy buen ver. -Bueno, estará de muy buen ver...

...ver para ti, ¿eh? Pero a mí no me gusta.

-Hombre, Pelayo.

-¿Qué, se extravió alguien? -Una mendiga.

Una mujer joven muy guapa, que no la encuentro...

...y me tiene muy preocupado.

-Conozco a un montón de mendigos en la plaza,...

...desgraciadamente, y nunca vi a una chica guapa entre ellos.

-A lo mejor, podemos ir los tres...

...otro día a verle. ¿Usted cree?

-Si Ana me echa una mano como hoy.

-Ay, ay, ay, qué nerviosita.

-Que no mires, que no mires.

Ay, ¿pero qué haces, Marifé? Por Dios, no saludes.

¿No ves que si le saludas va a venir?

¿Una película? -Eso es.

Y estoy seguro de que te interesará mucho verla.

¿Y pretendéis proyectarla aquí?

-Bueno, si no tiene inconveniente, en un momento, lo preparo.

-Cuando he llamado esta mañana a la cárcel,...

...me han tratado muy mal, Teresa.

Y no me han dado ninguna explicación.

Ya. Y supongo que, con doña Ana Rivas, todo han sido miramientos.

-Ha sido una suerte encontrarme con ella.

-Las mujeres guapas, en este país, tristemente, si tienen...

...necesidad, no se dedican a la mendicidad.

-Sí, ya lo sé, Pelayo, y por eso me preocupa.

-Resulta que, aunque nuestro amigo Carmona es un tipo...

...muy despreciable, lleva una vida bastante ordenada.

Y jamás hubiéramos podido encontrar ningún trapo sucio,...

...si no nos llega a caer esta película en las manos...

...como llovida del cielo. (RÍE)

-Por un lado, mi padre tiene razón.

Te digo algo: Al llegar a la cocina...

...y te vi en el suelo, inconsciente, y más pálida...

...que las tetas de una monja, me asusté.

-Bueno, ya está, ya pasó; no le demos más importancia.

-Sé que eres una mujer muy fuerte, pero si en algún momento,...

...algunas de las imágenes que vas a ver, hieren...

...tu sensibilidad, nos lo dices y paramos la proyección.

-Oiga, padre, que lo de Enriqueta, que en paz descanse, la pobre,...

...no tiene nada que ver con Manolita,...

...que Manolita rige perfectamente.

-Espero que no le pase nada a la Manuela,...

...porque no sé cómo nos las arreglaríamos tirando...

...del carro de cuatro niñas y del establecimiento.

-¡Óigame, que me estoy empezando a cansar!

¡No diga tonterías, que a Manolita no le pasará nada!

  • T5 - Capítulo 134

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 134

12 mar 2010

Salvador, tal y como le ha prometido a César, escribe una carta para Adelaida firmada por un tío suyo desaparecido y en unos términos en clave para que la hermana de César comprenda quién en realidad está detrás. Diana avisa a Salvador de que está en el punto de mira de la policía. A los primeros pasos dados por Bonilla, Héctor recibe un sobre amenazando a Teresa, su tienda y los Grandes Almacenes si no se está quieto. Héctor decide acabar con el tema, pero Bonilla regresa preso de agitación por haber descubierto una película muy comprometedora. Ana muestra su lado más humano ayudando a Carmen a obtener información sobre Pascual. Luego le cuenta a su suegra que está muy sola, y que su única familia son ellos, pese a Teresa. Manolita sufre un repentino desmayo. Marifé se da cuenta de que Bonilla mira mucho a Mariana y comienza a pinchar a ésta para que haga caso al joven. Una mendiga es expulsada de los Grandes Almacenes y Ángel llega a pensar que se trata de la misma que huyó de su centro de acogida. Alfonso de nuevo se entrega a la droga y el alcohol.

Contenido disponible hasta el 12 de junio de 2015. 

Histórico de emisiones:

12/03/2010

ver más sobre "Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 134" ver menos sobre "Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 134"
Programas completos (1711)

Los últimos 4.653 programas de Amar en tiempos revueltos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios