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No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 122 - Ver ahora
Transcripción completa

Madre, ni que fuéramos unas arrabaleras.

-Vamos a ver, hija, solamente os habáis saludado.

Pero, bueno, algo es algo, ¿no? Sí.

Ha sido por educación. Y no significa nada.

-Usted no tiene nada que envidiarme.

No olvide que está conmigo en esto. Es porque ha sabido...

...transmitirnos esa fuerza a Abel y a mí.

-Dejémonos de elogios, queda mucho trabajo por hacer.

Ya nos echaremos flores cuando esto esté en funcionamiento.

-Este arma secreta es... Hum...

-Pero dilo de una vez, hombre.

Pues es el amor. El amor que me da mi señora esposa, hombre,...

...que no lo ves. -Es como su padre.

Exactamente igual. Por cabezonería aún no ha hecho...

...las paces con Ana. La quiere mucho, pero...

Nada, ni por esas. A las niñas hay que sumarles...

...al abuelo y al padre, que están peor que ellas.

Muy alteraos. Por lo del combate, seguro.

-Sí, no sabe las ganas que tengo de que pase el día del combate.

-Creo que Ana hoy estaba dispuesta, fíjese.

-Yo también lo creo. Si Teresa hubiese estado...

...un poquito menos fría, seguro que Ana le hubiese dao un abrazo.

-Por lo menos no han discutido. -Hum, sí.

Porque ya tuve que presenciar una discusión en la tienda...

...y desde luego no quiero ver una más.

-Ni yo. Tener antecedentes...

...es como si ya no pudieras ni trabajar.

Ya ves tú el daño que puedo hacer yo.

Ni desde su punto de vista puedo hacer daño a nadie.

-A ti mismo, quizá. Hablas demasiado.

-Me voy a ir a casa, a ver cómo andan las niñas.

Y ni necesita cualquier cosa, Pelayo y Marcelino...

...están en la cocina. ¿Y qué hacen ahí dentro?

-Pues no lo sé, la verdad. Han subido un baúl que teníamos...

...ahí hace muchísimos años con ropa vieja.

Y no sé pa qué lo quieren. -Tú lo has pasado mal,...

...pero yo también.

¿Cuándo? -Hace tiempo.

El tiempo necesario para borrar mi pasado.

Nadie sabe quién soy en realidad.

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

-Hola, doctor.

Oiga, padre, por cierto, ¿cuánto tiempo vamos a tener...

...que estar con toda esta ropa? -Hasta que el sudor desahucie...

...las miasmas que nos invaden. Eh, perdonadme, pero ¿qué pasa?

¿Habéis hecho alguna apuesta? -No, ninguna apuesta.

Tenemos un poco de calentura. -Para bajar la temperatura...

...nos hemos forrao. Ah, os habéis vestido así...

...para bajar la temperatura. -Naturalmente, porque sudando...

...bajamos la temperatura. -Es lo que hace Manolita...

...con las niñas cuando están malas.

Las mete en la cama, las forra con todas las mantas...

...de la casa y de la casa del vecino y las mete ahí.

Como no nos podemos meter en la cama,...

...porque en el Asturiano se trabaja muchísimo,...

...por lo menos nos forramos. Pues...

Pues es una locura esto que estáis haciendo.

-¿Eh? En lugar de bajar la temperatura...

...lo que hacéis es subirla. Haced el favor de quitaros...

...la ropa ahora mismo. -¿En serio?

¿Me ves cara de querer echar unas bromas ahora?

Además lo que tendríais que hacer es acostaros ahora mismo.

-Eso sí que no. Eso no es posible. ¿Por qué?

-Si nos acostamos en la cama Manuela no nos dejará salir...

...hasta que estemos curaos. -Y tenemos que ir al combate...

...como sea porque somos la piedra angular de la peña.

Pues la piedra angular. Por favor, vayan desvistiéndose.

Hagan el favor. -No es tan fácil quitarse esto.

Que no he intentao. Pues yo te ayudo. Venga, trae.

-Es que no veo ahí abajo. (RÍE)

Ven aquí, a ver, tira. -Tire. No se vaya p'atrás.

Ya ha pasao en alguna película. A ver esta ahora...

-Ya está, ya está, ya está.

Esto por aquí. Si es que... -Está muy liá.

Menuda locura, menuda locura.

-Desde luego, padre, menuda idea la suya, ¿eh?

-Idea la tuya, que dices que Manolita cuando tienen...

...calentura las niñas las llena de mantas y las pone en la cama.

Ya está bien. Encima discutiendo en el bar.

-¿Y qué hacemos ahora? De momento os daré un antipirético.

A ver si tenéis suerte. -¿Qué?

-¿Usted sabe lo que tenemos? Lo tengo bastante claro.

-Sí, una cosa, pero... Esta es la típica fiebre...

...que va y viene en el mismo momento, ¿no?

Ya veremos. Lo que tenga que aparecer, ya aparecerá.

Mañana me gustaría que me llamarais para contarme cómo estáis.

-Muchas gracias, doctor. Señores...

-Adiós.

Oiga, padre, ¿usted qué cree que ha querido decir...

...con eso de "lo que tenga que aparecer... aparecerá"?

-No lo sé, Marcelino, cosas de médicos.

Nunca viene mal tener a alguien a quien contarle tus miserias...

...sin que te dé vergüenza.

-Esa gentuza,...

...la policía, el régimen... los hijos de puta,...

...como tú dices, no se limitan a castigar...

...a sus enemigos, no, también hacer recaer la culpa...

...en sus descendientes. "Pagarán tus hijos...

...y los hijos de tus hijos". Viven encantados...

...en contradicción con su presunto catolicismo.

Es la doble moral. -Se las trae al fresco.

Yo soy... Bueno, fui,...

...hija de un dirigente anarquista. De la CNT,...

...para ser más exacta.

Al terminar la guerra, le fusilaron, claro.

Pero no se contentaron con eso, no.

A nosotros nos dejaron en la miseria.

Durante un tiempo viví de pedir limosna.

Y no es un decir, ¿eh? En la calle, de verdad.

Lo siento.

Yo no.

Eso me hizo fuerte para salir de esa espiral, ¿sabes?

Muchos en mi situación ni siquiera sobrevivieron.

Pero yo salí, y aquí estoy,...

...fuerte para cualquier cosa.

¿Y no tienes ganas de vengarte?

¿Nunca se te ha ocurrido seguir luchando contra esta gente?

-¿Y tú?

¿Sigues luchando?

No sé qué decirte, la verdad.

La cárcel marca.

Y cuando estás ahí dentro...

...piensas que seguirás luchando siempre,...

...aunque sólo sea para que la gente sepa...

...las injusticias que se cometen.

(SUSPIRA) Pero luego sales.

Y...

...por lo menos a mí me ha entrado el miedo.

-Es normal que no quieras perder lo poco que has conseguido.

Salvador, a mí también me pasa. Sí, lo que más temo...

...es que me metan otra vez allí dentro.

Sé que tengo que luchar, sé que aquí me asfixio.

Que mucha más gente se asfixia.

Y, la verdad,...

...me lo pienso.

-Vamos a ver, ¿cuál es su teoría más conocida?

Teresa...

Te estoy preguntando por Platón y su teoría de las ideas.

¿Cómo?

-Pero ¿qué te pasa, hija?

Nada, estábamos hablando de Platón y de las ideas, ¿no?

-Sí, pero no me escuchabas. Sí, sí la estaba escuchando.

Bueno, no. No, es que estoy pensando en mis cosas.

-¿Y tú quieres que hablemos de ellas?

¿Es la tienda? No.

No, es...

Es por una amiga...

Bueno, más bien es por una amiga que ha dejado de serlo.

Y creía que me había hecho a la idea,...

...pero de vez en cuando me vuelve el sentimiento y...

Y me duele que estemos tan alejadas.

-Pues yo creo que sé a quién te refieres.

Ana Rivas, ¿no?

Por eso dejaste de trabajar en los almacenes...

...y abriste tu tienda.

-Mira, me traes dos hoy. Muchas gracias.

Ya sabes, cuando acabes el reparto te pasas y te invito a un chato.

-Hecho, con el frío que hace me va a venir...

Hasta luego, Manolita. -Adiós.

-Seguro que nos quieren subir la iguala.

¿Y esta de Alemania? ¿Esta es de Sole?

Hay, qué alegría. (TOSE)

Ay, qué bien.

Ay, qué bien, Dios mío...

Anda el curita, sí que se lo tenía callao...

A ver, ¿dónde está esa botellita que guardan mis hombres...

...de licor tan rico? Aquí está.

(TOSE)

-Oye, que yo no he pedido nada. -¿Qué es eso, Angelito?

¿Eso de no confiar en los amigos? -¿De qué estás hablando?

-No me habías dicho nada del dinero que mandas a Alemania.

-¿Y tú cómo te has enterado de eso? -Porque entre los amigos...

...no tiene que haber secretos, ¿no?

-No. -Carta de Sole, y muy detallada.

¿Te la leo? -Lee.

-Bueno... "Querida Manolita...". Tatatatatá.

(LEE) Estamos muy contentos porque a Juanito los médicos...

...le han dado muchos ánimos. Parece que responde bien...

...al tratamiento. Y hasta en la cara...

...se le nota que va mejorando. -Cuánto me alegro.

-Bueno, y aquí viene lo que viene.

(LEE) Y la vida de cada día también mejora.

Andamos mucho más desahogados gracias al dinero...

...que nos mandó Ángel. ¿A ti te parece...

...que esto es pa callárselo? -Bueno, Manolita,...

...lo que haga tu mano derecha... -Ya, que no lo sepa la izquierda.

Me da igual que tu otra mano no lo sepa.

Pero yo me quiero enterar. ¿No te das cuenta que me das...

...la vida si me dices que a Sole y a Juan les va mejor?

-Que sí. Está bien, mea culpa. A ver si te crees...

...que no me alegro de que ese dinero...

...esté resultando tan productivo. Además, las cosas me empiezan...

...a ir muy bien. -¿Tienes más secretos alegres?

-Pues sí. Ya tenemos local para nuestro proyecto.

-No. -Sí, y vamos a acondicionarlo...

...cuanto antes. -Ay, cuánto me alegro.

Si es que sabía que te iba a ir muy bien.

¿Te das cuenta como vas encontrando tu lugar en Madrid?

-Gracias a Dios. -Bueno, Dios...

Ya sabes lo que dice el refrán: "A Dios rogando,...

...pero con el mazo dando". -Y así es.

Salud. -Salud. Por ti.

-¿Y por qué no te plantas delante de ella...

...y lo habláis como dos mujeres adultas que sois?

Porque ella no me quiere a mí como yo la quiero.

-¿Y por qué estás tan segura de esa diferencia?

Porque para mí era única. Era mi mejor amiga.

Tengo otras amistades, pero ninguna como ella.

-¿Tú has pensado lo que sientes por Ana?

Sí, claro.

Claro, pues era... era mi confidente.

Me apoyaba, me consolaba...

Nos reíamos, disfrutábamos...

-¿Sabes qué? Me recuerdas mucho a los personajes...

...de las novelas románticas. ¿Yo?

-Sí, tú. ¿Por qué?

-Porque tienes fuerza y reconoces tus sentimientos.

Pero te da miedo dar el paso.

Cambiar de alguna manera.

Te voy a traer algunos libros y los vamos a estudiar juntas.

¿Hum?

-Estamos todos muy contentos de que te vaya tan bien.

Marce y Pelayo también, lo que pasa es que no sé dónde...

...se han metido estos hombres. Llevan un buen rato sin aparecer.

-Creo que han ido a la cocina. -A saber lo que estarán haciendo.

-Bueno, después nos vemos. -Muy bien. Adiós, hijo.

¡Marcelino!

¿Y tu padre? -Padre, también le llaman a usted.

-Marce...

¿Estáis bien? -Sí.

-Muy bien. -¿Qué hacíais tanto rato...

...en la cocina? -Eh...

-Me voy para allá a ver la que habéis liao, porque...

-Pues mira, aquí hay tres ejemplos de mujeres que tuvieron...

...que luchar contra ellas mismas y contra la incomprensión...

...que las rodeaba. Este es "Orgullo y prejuicio",...

...de Jane Austen. Ajá.

-"Persuasión", de la misma autora.

Jane Austen creía que la mujer estaba capacitada...

...para seguir su propio destino. Sea el que sea, el que elija.

Muy bien. Me encanta. ¿Y me los va a prestar?

-Sí, hombre. Y, mira, aquí tenemos "Fortunata y Jacinta",...

...de Don Benito Pérez Galdós. Este lo conozco.

Me lo recomendó César. (RÍE)

Ay, pobre...

Debe seguir en la cárcel.

Perseguido por sus ideas y por su condición,...

...como ya le dije. Ni la Iglesia ni el régimen...

...tolera a ese tipo de hombres.

-Ni de mujeres. No, ni de mujeres.

-Y, además, te has quedado corta, Teresa.

No solamente la Iglesia y el régimen no tolera...

...a este tipo de hombres, sino también la gente.

Las personas rechazamos todo lo que es diferente.

¿Por qué? No debería ser así. -Pues no, no debería ser así.

¿Sabes cuál sería la forma para que todo eso cambiara?

Pues el valor. El valor que tuvo César...

...de contarte cómo era. Porque ya tenemos que luchar...

...contra muchísimas cosas para tener que luchar...

...contra uno mismo. ¿No te parece?

¿Y entonces qué hacemos? ¿Me los leo y luego los comentamos?

¿Hum? -Sí, sí tú crees...

-Desde luego, menudas ideas. Forrarnos con hielo.

-Era la única idea que se nos había ocurrido.

Cualquier ingenio con tal de que no se nos note la fiebre.

-Yo es que estoy que no siento ni los dedos.

-Yo no los dedos no lo que tengo debajo de la casquería.

Lo otro. -¿Qué?

-La colilla, Marcelino, ni la barrunto ni la siento.

No sé cómo haré aguas menores. -¿Qué habláis de aguas menores?

Pero, bueno, que os habéis meao. ¿Los dos? ¿Esto es una huelga...

...de aguas caídas o qué? -¿Qué tonterías dices?

-Yo me voy. Pregúntaselo a Marcelino.

Él te lo explica. -¿Por qué yo y usted se va?

-Porque yo soy viudo, hijo.

-Marcelino, explicaciones ahora mismo, por favor.

Ahora, ya. -Pues...

Verás, Manuela, esto... Joder... Es un experimento.

-No, no, no, no, no. Mearse no es un experimento.

Es una guarrería. -Que no me meo.

Que tengo unos añitos. ¿Cómo me voy a mear?

-¿Entonces? -El experimento consiste en...

...forrarnos con hielo. -¿Con hielo?

-Sí. -Pero ¿vosotros estáis locos?

¿Para qué? -Pues para... Es para...

Huy, qué frío... Para comprobar si el hielo...

...ayuda a evitar los dolores. Por el combate de Alfonsito.

Por el boxeo. -¿Qué estás diciendo, Marcelino?

Eso no funcionaría nunca. Y ya os podéis quitar los hielos.

Si no los dolores, pero de otra cosa,...

...no os los va a quitar nadie. -Muy bien. Pero no digas por ahí...

-¡Venga! -Que yo no me meo.

-Estos hombres...

La verdad es que he venido a hablarte sobre Alfonso.

-¿Habéis discutido o algo? No.

No, está demasiado descorazonado incluso para discutir.

No lo dice, como es lógico, pero tiene miedo.

No cree que vaya a ganar el combate.

-Ya. Quizá llegó a campeón demasiado pronto.

Entiendo lo que me dices. No ha sabido digerir el éxito...

...y teme perder el título con la misma facilidad...

...con que lo ganó. Yo trato de ayudarle.

Hoy mismo la rueda de prensa no ha terminado demasiado mal.

Pero... la procesión va por dentro.

No sé qué vamos a hacer si pierde.

Para él será un calvario. -Ya me lo imagino.

Temes más las consecuencias de la derrota que la derrota en sí.

Y él también, que es lo peor. -Y has venido...

...para que esté a su lado, ¿no? Si fueras tan amable...

-Es mi cuñado.

Y mi amigo.

Gracias, Héctor.

-Estaré con vosotros.

¿Cómo estás, Ángel? Me han dicho que muy atareado, ¿no?

-Vaya, veo que las noticias vuelan.

Ajá. -Sí, la verdad es que sí.

Desde la última vez que te vi encontré trabajo, pero...

Luego tuve unos problemillas y estuve a punto de marcharme.

Pero gracias a D. Senén y a la ayuda de Dios...

...encontré quehacer en el barrio. Una casa de ayuda, o algo así.

-Algo así. Bueno, un centro cívico donde ayudar a los más necesitados.

Debe ser complicado organizar algo así.

Y supongo que no tendrás mucha ayuda de las autoridades.

-Pues supones bien. Ni de las civiles...

...ni de las eclesiásticas. Pero el trabajo no me importa.

Y ya cuento con la ayuda de dos amigos.

¿Y sabes qué? Sea como sea, te sienta muy bien ese empeño.

-¿Sí? Sí. Pareces otro al que entró...

...en mi tienda con toda esa nostalgia y malos presentimientos.

-La verdad es que este tipo de crisis a veces vienen bien.

Sirven para volver a tomar impulso. Ajá, ya lo veo.

(SUSPIRA) -¿Eh, qué pasa?

¿No pensabas repostar?

-Pero ¿qué hace usted aquí?

Quedamos que no me comprometería, que no nos veríamos en la calle...

...ni en ningún lugar público. -Si me informases...

...permanentemente no serían necesarios asaltos como este.

-Dígame otro sitio y nos vemos allí, por favor.

-No, vamos a terminar. Y que sea la última vez...

...que me das una orden. Respeto, muchacha.

Venga, ¿qué le has sacado al escritorzuelo?

-Pues nada. -¿Tú crees que me chupo el dedo,...

...nena? Ese hombre está solo y no es un santo.

Cualquiera en sus circunstancias se abriría como una sandía...

...ante una mujer como tú. -He hablado con él,...

...he intentado sonsacar, pero o es muy listo...

...o no hace nada. -Estoy empezando a dudar...

...seriamente de ti. ¿No jugarás a dos barajas?

-No, yo le juro que no. -Mientes. Y me estoy hartando.

Sabes que te meto dos hostias y me quedo tan tranquilo.

-Le he estado hablando de las injusticias, de la lucha,...

...pero no reacciona. ¿No cree que a lo mejor...

...ha tenido suficiente con la cárcel?

-Esos rojos no tienen bastante nunca. Su única intención...

...es socavar el estado. Son como los primeros cristianos.

Siempre en las catacumbas. Que sigue en la brecha...

...te lo garantizo. -Es cuestión de marcarse...

...un objetivo y no temer al fracaso.

Se pasan momentos malos, pero, bueno,...

...¿cuándo no en esta vida? Eso al final te da fuerzas.

Pero no es fácil. -Yo no he dicho que sea fácil.

En todo caso he querido decir que es gratificante,...

...pero no sencillo. También depende...

...de los obstáculos que surgen en el camino.

-Pero para esos obstáculos Dios nos ha dado una pértiga,...

...que es la voluntad. Si se quiere, se puede.

Ese es el mensaje universal. ¿Sabes qué? Que te envidio.

-Imposible. Si lo que hago está al alcance de cualquiera.

No, a mí también me gustaría encontrar mi camino.

Y aplicar esa voluntad que según tú Dios nos ha dado.

-Mira, había un poeta, y, por cierto, censurado...

...por el régimen, decía: "Caminante, no hay camino.

Se hace camino al andar". Pues eso, Teresa,...

...echa a andar y ya verás como encontrarás tu senda.

Ojalá. -Seguro que sí.

-De lo único que se queja es que en la editorial...

...le explotan como a un esclavo. -¿Lo ves? ¿Quiénes utilizan...

...la palabra "explotación"? Los rojos y nada más que los rojos.

-Me da a mí en la nariz que usted sabía lo de la editorial.

-Pues sí, soy yo quien les ha obligado a joderle.

Date cuenta de lo mucho que me interesa el tal Salvador.

Y aplícate el cuento. -Yo le vuelvo a jurar...

...que le soy fiel a usted. -Resultados es lo que quiero,...

...no promesas ni fidelidades vanas.

Esta vez te vas a ir de rositas, pero no la próxima.

Tú verás lo que haces. O me entregas al tal Salvador...

...en bandeja o te cierro el negocio.

Que para que traigas las putas tú, ya las traigo yo.

-Pues buenas juergas se corre usted con ellas.

-¿Qué has dicho? -Nada.

-Lo dicho, arremángate y al tajo.

Ah, espera, espera, espera, se me olvidaba.

Quiero que me mantengas informado de lo que se cuece...

...en la compañía de Estela del Val.

El teatro, como las editoriales, está plagado de rojos.

-No, señor, en el teatro no hay rojos.

Lo que hay es hambre. -Menos para ti, ¿no?,...

...que tienes un negocio aparte. Cuídalo.

Es un negocio muy precario.

-Ay, madre mía, hija, qué lujo. Nada menos que a bailar...

...al Pasapoga. Tu marido es un rumboso...

...de mucho cuidao. -Sí.

(RÍE) Es que mi marido, si se trata de salir...

...no repara en gastos. -Ay, hija.

Oye, Marifé, ¿y cómo es el sitio? Tengo entendido que van...

...las mejores estrellas de cine a bailar.

-Pues es elegantísimo. -¿Sí?

-Sí, y siempre está lleno de gente de mucho postín.

Bueno, los camareros son estupendos, ¿eh?

No hay más que mirarlos y ya se imaginan...

...lo que quieres tomar. Te lo traen a la mesa.

Unos cócteles riquísimos que se te suben a la cabeza.

(RÍE) -¿No me digas que saliste piripi?

-No, yo no. (RÍE)

Si yo no bebo. Me sienta fatal. Pero lo mejor de todo...

...no fue el baile de la orquesta, ¿eh?

Lo más increíble fue la actuación del doctor Sueño.

-¿Doctor Sueño? -Ajá.

-Huy, suena como a película de misterio.

-Es que no te lo vas a creer, ¿eh? Es un hipnotizador buenísimo.

-¿Un hipnotizador? -Sí, una persona de estas...

...que duermen a la gente y hacen con ella...

...lo que les da la gana. (RÍE)

-¿Y tú te lo crees? -Que sí que me lo creo,...

...Clementina. Fue un espectáculo interesantísimo.

-Hum...

-Marcelino, no seas tan ratonero con el lapicero.

Haz los números hermosos, si no la gente no va a saber...

...a qué hora sale el autobús. -Vamos a ver,...

...todo el mundo sabe dónde es el combate,...

...a qué hora sale el autobús. Nadie se lo quiere perder.

Hay mucha expectación por ver a Alfonsito...

...machacar al Fran Carrera. -No sabes la cantidad de gente...

...que vive en la inopia. -Todo el mundo está pendiente...

...del combate. Nadie se lo quiere perder. Hasta me he puesto bueno.

Estoy como una rosa. -Más bien como un rosal...

...lleno de esquejes coloraos. -¿Eh?

-Hijo, que tienes granos por toda la cara.

-¿Qué está usted diciendo, padre? -Huy, huy, huy, Marcelino.

-¿Qué? ¿Qué pasa? -Huy, huy, huy.

Eso es la varicela, hijo. -Eso no puede ser la varicela.

Vamos a dejar de decir tonterías. Yo la varicela ya la he pasao.

¿O no? -Pues si quieres que te diga...

...la verdad, ya no me acuerdo. -Pero ¿cómo que no se acuerda?

Si me dijo que la pasé con cinco añitos.

Me acuerdo perfectamente de esta discusión.

-Pues, hijo, no sé, tendría uno de esos lapsus.

El caso es que tienes más granos que un cafetal colombiano.

-Me voy a mirar en un espejo, que me parece que me toma el pelo.

-Que no.

-Mira, Marifé, esos hipnotizados dicen que tienen poderes,...

...pero tienen la cara muy dura. Que es todo un truco.

Están compinchados con el público. -Que no. Te digo que era de verdad.

Que sí, Clementina. Fuimos al Pasapoga...

...con un matrimonio de mucha confianza.

Unos amigos del extranjero. Pues dio la casualidad...

...que los sacaron al escenario. Los utilizó el doctor Sueño...

...como conejillos de indias. En un pispás los durmió.

Y durante un buen rato hizo con ellos lo que quiso.

-¿Ah, sí? -Ajá.

-¿Y qué les hizo hacer? -Pues para empezar...

...le dijo a él que le pidiera a ella fervorosamente...

...que no le abandonara. Ay, pobrecito.

Si se puso a llorar y todo. Bueno, nosotros nos reímos...

Y es que ella se puso durísima, ¿eh?

Le dijo: "Federico, te voy a dejar.

Ya non ti amo".

Ay, qué momento. Pero es que les volvió a hacer...

...que fueran como niñitos pequeños.

Ay, qué ricos... Los "puzo" a hablar con la lengua de trapo...

...como "zi" tuvieran tres añitos. Y hasta andaban a gatas...

...por el escenario. (RÍE) Qué tierno...

Pero, para rematar, les hizo cantar un villancico.

Uno con la pandereta, el otro con la zambomba.

(TARAREA) -Menuda gracia, Marifé.

Menuda forma de hacer el ridículo. -Si estaban hipnotizados.

Si no se enteraron de nada. Luego nosotras se lo contamos...

...a ellos. Y se divirtieron... Bueno, no sabes cómo se rieron.

Pero no se acordaban de nada. De nada de nada.

-Eso qué miedo me da. -Dejen de cotorrear.

Ha llegado esta remesa de relojes de lujo. Hay que etiquetarlos...

...enseguida. Doña Ana quiere que salgan a la venta cuanto antes.

-Sí, señor. -Marifé, ayude a Clementina.

-Sí, señor.

¿Te sigo contando? -No, ya he tenido suficiente...

...con todo lo que me has contado de ese doctor Sueño.

Sólo el nombre me da un repelús que no quiero saber más.

-Uh...

-¿Dónde está Marcelino? -Pues no lo sé, hija.

Habrá ido a la cocina.

-Huy, huy, huy...

Huy, huy, huy, huy, huy. -¿Qué pasa?

¿Tengo monos en la cara? -No, tiene el cuello...

...lleno de granitos. Usted tiene la varicela.

-Imposible. -Mira, Marce. Mira a tu padre.

Mírale el cuello. -Aféitese bien.

Voy a hacer un recao. -Que lo que tiene es la varicela.

¿Cómo va a tener la varicela? -Marcelino...

-No creo que tenga... -Y tú también.

-Que no tengo la varicela. -Estás lleno de granitos.

Acabáramos...

Así que eso era, ¿no? Tratabais de ocultarme...

...la enfermedad. -Yo creo que con unos pocos...

...de esos polvitos de arroz que te das en el pellejo.

Si nos los damos no se va ni a notar.

-Es verdad, no se va a notar. Y déjame decirte otra cosa.

Esto viene de generación en generación, ¿verdad, padre?

Nosotros, en la familia Gómez, lo que es el acné juvenil...

...nos ha empezao mu tarde. Y esto es acné juvenil...

...puro y duro. El combate no nos lo perdemos,...

...si es a lo que queremos llegar. -¿Cómo?

¿Que pretendéis ir a ver a Alfonso así?

-Claro, hija, naturalmente. -Por supuesto.

Por supuesto, Manuela. No es que tengamos que ir...

...por nosotros, es que yo, como Marcelino Gómez,...

...y mi padre, como Pelayo Gómez, se lo debemos a mucha gente...

...que hay detrás de esta peña. Ha costao mucho levantar...

...esta peña y no renunciaré de esta manera.

-Vas a renunciar, porque ahora mismo os vais a la cama. Vamos.

U os vais a la cama o llamo a la Guardia Civil...

...y os detienen por peligro público. ¡A la cama!

¡Ahora!

Venga, mandriles...

-Esta vida no merece vivirse así.

Elías,...

...te cedo los trastos. Eres el nuevo presidente...

...de la peña Alfonso García.

-Venga...

Ahora sí que me he quedao sola.

-Reloj Exactus, 0143.

-Exactus... Este es. 0143.

-860 pesetas. -¿Cuán...?

¿Ocho...?

Pero, bueno... Madre mía, será de oro.

-Con un diamante incrustado en la esfera que marca las doce.

-Qué barbaridad. Qué barbaridad.

¿Quién se podrá comprar esto? Porque, vamos, yo desde luego...

...no, ¿eh? -Doña Ana sabrá.

Si lo pone a la venta... -Pues qué injusticia, Marifé.

Gente que se puede sacar ochocientas y pico pesetas...

...en un reloj y otros no tienen ni para una barra de pan.

-Tú y yo porque tenemos un sueldo, pero la vida es muy difícil...

...para mucha gente. -¿Sabes qué oí en el Asturiano?

Que van a hacer un local en el barrio para ayudar...

...a la gente más necesitada. -Pues no darán abasto.

-Es verdad. -Disculpe, señorita,...

...¿podrían atenderme? -Ah...

-Sí, sí, claro. ¿Qué necesita? -Busco un agua de colonia.

-Ah... -¿Un agua de colonia?

Pues tiene estos de oferta, si le gustan.

O, si prefiere mirar otros, todos los que tiene en ese estante.

-Muchas gracias. -De nada.

¿Le ha cosido el botón a la camisa de Héctor?

-Sí, hija, lo he dejao colgao en el armario.

Me pidió que le cambiaran las ballenas para que vayan...

...bien tiesas. A ver, madre, ¿le gusta el traje...

...que he elegido para el combate? Madre...

-Ay, perdona, hija.

Sí, ese vestido está muy bien para el dichoso combate.

¿Ya estamos otra vez? -Pues sí, hija, ya estamos.

Es que me tenía que haber puesto firme cuando Alfonso...

...se empeñó en hacerse boxeador. Pero, a ver,...

...es sólo un deporte. -Ya lo sé.

Pero a mí no me gusta nada. Tampoco es la primera vez...

...que Alfonso se sube al ring. Ahora ya tiene más experiencia...

...y sabe cuidarse. Además, él es muy bueno.

Y no permitirá que le hagan daño. -Ya lo sé, hija, pero...

Yo no puedo evitar estar como un flan.

Además, tengo el presentimiento de que algo malo...

...le pasará esta noche. -Hola.

-Hola. -Listo. He concertado un taxi...

...para que nos recoja a los tres una hora antes del combate.

Así llegaremos con tiempo para ver el ambiente.

-¿Cómo que a los tres? -Pensaba que usted vendría.

-Pues de eso nada. No pienso ir a ver...

...como mi hijo se pelea como un salvaje.

¿Y se quedará en casa? -Pues sí.

Me quedaré entreteniéndome para no pensar que mi hijo...

...se zurra pa que la gente se divierta.

Pero por lo menos lo escuchará por la radio.

-He dicho que no, hija, que no quiero hablar más del tema.

-No se preocupe, Carmen, le diremos a Alfonso...

...que ha preferido quedarse en casa para no sufrir.

Seguro que lo entenderá. -Pues sí.

Le decís que me he quedado rezando por él.

Porque alguien lo tendrá que hacer. ¡Y dejadme que termine con esto!

-Marifé, ¿y esa cara? Ni que hubieses visto un fantasma.

-Que es él, el doctor Sueño. -¿El del...?

-Sí, el del Pasapoga. -Ya decía yo que he notao...

...como un halo de misterio alrededor, Marifé.

-Ay... -¿Me hipnotiza si le miro...

...a los ojos directamente? -No, ¿qué te va a hipnotizar?

Sólo hipnotiza cuando trabaja. Cuando está en el Pasapoga.

Pero, ahora, que yo sepa, no...

-Este. Me lo quedo. -Muy bien.

¿Quiere que se la envuelva para regalo?

-No es necesario, gracias. -Pues le hago la nota...

...para que se la cobren en caja.

-Ah...

-Vaya...

Estos relojes son una maravilla. ¿Son suizos?

-Sí. Y de lujo, de lujo. Si le interesa alguno,...

...mañana salen a la venta. ¿Verdad, Marifé?

-Sí. ¿Le puedo hacer una pregunta? -Sí.

-¿Es usted el doctor Sueño, el del Pasapoga?

-Sí, señorita. ¿Ha visto usted mi espectáculo?

-Sí, lo vi anoche. Bueno, es increíble...

Es que es maravilloso. Es usted un hipnotizador...

...buenísimo. Me llamo Marifé. -Enchanté, Marifé.

-Yo también, yo también. Mucha enchanté.

(TODOS) ¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

¡Alfonso, Alfonso!

(RÍE) Hay que ver cómo es la vida.

¿Tú sabes que Pelayo y Marcelino son los que han organizado...

...la peña y son los únicos que no van a disfrutar del combate?

-¿Por qué? Porque están malos.

Tienen un brote de varicela y les he convencido...

...para que lo escuchen por la radio.

A ver si Alfonso tiene también suerte.

¿Qué pasa? Te noto un poco tristona.

-No. ¿Qué te pasa?

-Que no me haces caso. No digas eso.

-No te acuerdas de lo que te cuento.

Sí que me acuerdo. -Hoy es la lectura de la función.

Es verdad, es verdad... -Como para ti no es importante...

No digas eso. -Lo es. Para mí lo es.

Es el primer día que te reúnes con los compañeros.

Con el director. Respiras el ambiente de la función.

Para eso están los ensayos. Para mejorar, limar...

Y seguro que te lo sabes de memoria.

-Los papeles femeninos sí. Muy bien.

Oye, esta tarde acabo antes en la consulta.

Si quieres te acompaño y así vas un poquito más...

-No, imposible, está prohibido. Sólo actores, director...

...y empresario. Qué lástima. Me hacía ilusión.

Pues me tendré que ir a casa a escuchar por la radio el combate.

-Bueno. Y tú que conoces a Alfonso, ¿crees que puede ganar?

No tengo ni idea de boxeo. Y, además, Alfonso no pasa...

...por un buen momento. Pero dicen que...

Sabes que los campeones de boxeo les ponen un cinturón.

-No. Y eso te da como un plus de fuerza.

¿Así que estuvo usted anoche en el Pasapoga?

-Sí, fui con mi marido. Y con un matrimonio de amigos...

...del extranjero. Los que subió usted al escenario.

-Espero que no se molestaran por mis travesuras.

-No, en absoluto, todo lo contrario.

Se mostraron encantados de participar en el espectáculo.

Son muy divertidos, tienen mucho sentido del humos.

Y usted... usted es un genio de la hipnosis.

-En realidad empecé como mago. Pero cuando descubrí...

...que tenía la capacidad de hipnotizar a las personas...

...cambié por completo mi espectáculo.

-Ah... -¿Quieren que les haga un número...

...de magia como agradecimiento por sus atenciones?

-No, déjelo, ver si nos va a hipnotizar.

Es que estoy embarazada. Puede ser peligroso, vamos.

-No, tranquilícese, nunca hipnotizo a nadie que no lo desee.

Iría contra mi código ético. -Disculpe a mi compañera.

Ella tiene ciertos prejuicios hacia las personas como usted.

Con facultades como las suyas. -Es natural.

Hay mucha leyenda negra sobre hipnotizadores...

...que utilizan sus dotes para aprovecharse de la gente.

-Ya, y también se dice que hay mucha trampa.

Que la gente se compincha y finge cosas.

Como lo de apuntar un número y que alguien del público...

...adivine cuál es. -Bueno, su amiga puede decirle...

...si el matrimonio de anoche estaba compinchado.

¿No dijo que era sus amigos? -Sí, por supuesto.

Un matrimonio de mucha confianza. No es el tipo de persona...

...que fingiría en un espectáculo. Usted los hipnotizó de verdad.

No hay ninguna duda. -Desgraciadamente,...

...todavía hay mucha gente que no cree en la hipnosis...

...hasta que no la experimenta por sí misma.

-¿Por qué no hipnotiza a mi amiga? Así ella se da cuenta...

...personalmente de que no hay trampa ni cartón...

...en lo que hace usted. -Lo haría encantado.

¿Qué dice, señorita? ¿Quiere comprobar por sí misma...

...si la hipnosis es real o un cuento chino?

-No. -Le advierto que no hay...

...ningún peligro para su embarazo. -Pero no hace falta.

-O sea, que no están tan segura de que esto sea un fraude.

-Estoy segura. -No lo estás.

Déjate hipnotizas, así salimos de dudas.

Hipnotícela, doctor. Así ella se dará cuenta...

...de lo que es usted capaz. -Ya le digo, lo haría encantado.

Porque me gusta ganar adeptos a este tipo de experiencia.

Pero desgraciadamente este no es el lugar...

...más apropiado. Se precisa concentración,...

...recogimiento, para que todo salga...

...como es debido, sin sorpresas. -Ya se está echando atrás.

Es todo mentira. -En absoluto.

Simplemente me gustaría hacerlo en un lugar...

...más íntimo, por así decirlo.

-Ay, se me ocurre una idea buenísima.

¿Por qué no viene usted a la hora de cerrar?

-Así podemos apagar las luces, crear un poquito de ambiente...

...y estaríamos más tranquilas. Sí, sí, sí.

-Déjalo, Marifé, que eso ya me empieza a dar respeto.

-Si les parece pueden invitar a algunos de sus compañeros...

...para que sirvan de público y de testigos.

(RÍE) -¿Qué me dicen?

-Sí, sí, sí, sí, sí.

-Te digo una cosa, a mí este doctor de pacotilla no me la da con queso.

Es todo un truco. -¿Tú crees?

-No lo creo, estoy completamente segura, vamos.

Y yo no me voy a dejar hipnotizar así, por las buenas.

Y tú deberías hacer lo mismo. -Pues sí.

La verdad es que llevas razón, Clemen.

Yo creo que lo mejor que podemos hacer...

...es mantenernos despiertas, no dejarnos hipnotizar...

...bajo ningún concepto. No sea que alguna se quede...

...dormida y todo sea una patraña de ese hombre para meternos mano.

Que hay mucho tocón suelto por ahí. Si yo te contara...

-Chicas, ya lo tengo todo preparado, ¿Eh?

He cerrado las puertas... -Pero falta lo principal:

el doctor Sueño, hija. -No, que se está concentrando.

Ahora lo voy a presentar y aparecerá.

Sentaros todas, por favor, que voy a buscarle.

-Bueno, a ver...

-Míralo, por ahí viene. -Qué farsante, qué farsante.

Pero si parece un payaso. -Pues no sé qué decirte.

A mí me parece hasta atractivo, fíjate.

Y, además, qué mirada tan cautivadora, ¿no?

-Eh, chis, un poquito de silencio, por favor.

Tengo el placer y el honor de presentaros al doctor Sueño,...

...que nos va a hacer una fantástica exhibición...

...de su talento en exclusiva para las empleadas...

...de los almacenes Rivas. Un aplauso, por favor.

(APLAUDEN)

-Buenas tardes, distinguido público.

Estoy muy contento de celebrar esta sesión de hipnosis...

...para que todas puedan divertirse con una experiencia...

...sorprendente y diferente a todo lo que han vivido antes.

Algunas ya me conocen, otras tal vez no tengan...

...mucha fe en lo que aquí pueda suceder.

Pero les garantizo que todas se sentirán...

...satisfechas cuando comprueben por sí mismas...

...que la hipnosis es una experiencia real.

Y digo todas...

...porque tratándose de una ocasión tan especial...

...celebraremos una sesión de hipnosis colectiva.

(AMBAS) Oh...

-Bien,...

...ahora...

...quiero que liberen su mente...

de todas las preocupaciones,...

...respiren profundamente...

...y se sientan relajadas.

Cierren por un instante los ojos...

...e imaginen una puerta...

...que se abre ante ustedes.

Una puerta que se abre lentamente.

Llamándolas.

Ahora,...

...entrarán en un sueño profundo.

Y dispuestas a atravesar esa puerta.

Una, dos, tres...

Ya.

Ahora quiero que se toquen la nariz con la mano izquierda.

La pierna derecha, levantada.

Ya.

Bien, volvemos a la posición anterior.

Ya.

Comenzaré la sesión convirtiendo a cada una...

...de las presentes en un animal.

Tú, un gato.

Tú, un perro. Tú, un caballo.

Tú, un león.

Tú, una vaca.

Y vosotras dos, ovejitas.

Ya.

(BALAN) (LADRA)

(MAÚLLA) (BALA)

(LADRA) (BALA)

-Ay, Cristina, cálmate, por favor.

-¿Cómo quieres que me calme? Nunca me he visto envuelta...

...en una situación tan comprometida.

-Sí sólo es una lectura. -¿Y te parece poco?

Es de mi obra de teatro, no es cualquier cosa.

No me siento preparada para asumir estos compromisos.

Me precipité al aceptar poner mi nombre en tu obra.

¿Otra vez me sales con esas? Si hubiera puesto el mío,...

...ahora no estaríamos ante la posibilidad...

...de que una compañía profesional la lea en voz alta por primera vez.

-Lo que me consuela es que tú vas a estar a mi lado.

Eso olvídate. Yo no voy a asistir.

-¿Cómo que no? Es imposible.

-Eres el autor de la obra. Tienes derecho a estar presente.

-Te presentaré como mi cuñado. A nadie le extrañará.

Te han visto todos los días escribiendo en el café del teatro.

No voy a asistir. Primero, porque para la compañía...

...soy ajeno a ese libreto y así debe ser siempre.

Y, segundo, porque ya he escrito la función y ahora...

...tienen que ser los autores y el director...

...lo que la interpreten sin que yo interfiera.

-Nadie mejor que tú sabe cómo se tiene que representar.

Te equivocas. Yo tengo mi visión, naturalmente.

Pero tan buena como cualquier otra. Ahora hay que dar libertad...

...a la compañía para que convierta un texto en auténtico teatro.

Y eso sólo sucederá cuando se estrene ante un público.

En mi opinión, el autor no debería ni asistir a los ensayos.

-No te entiendo. ¿No temes que traicionen...

...lo que has escrito con una mala interpretación?

Si la obra es buena, y quiero pensar que lo es, no podrán.

Entenderán lo que quiero decir en cada escena, en cada parlamento.

Y lo reinterpretarán. Y posiblemente de una manera...

...sorprendente e inesperada para mí.

Y, al fina, con en trabajo de todos,...

...esta obra se convertirá en auténtico teatro.

-Y, ahora, comenzaremos a levantar el vuelo.

Somos pájaros, aves ligeras.

Y seguimos volando por la nubes...

...camino del horizonte...

...mientras un cálido sol acaricia nuestras alas.

-Ah... Estoy viendo las montañas a lo lejos.

Ay, con la nieve son preciosas.

Ah... (GRAZNAN)

-Soy una gaviota y tengo muuuuucha hambre.

Voy a pescar una sardina en el mar.

(GRAZNA) -Soy un águila,...

...pero voy volando a mi nido para cuidar a mis polluelos,...

...que están solitos. (GRAZNA)

(GRAZNAN)

-Pero, esto...

(GRAZNAN)

-Marifé... ¿Esto qué es?

-No hable, caballero. Estas señoritas están en trance...

...y podría ser muy peligroso. -¿Cómo en trance?

-Esto tiene que acabarse inmediatamente, ¿me oye?

-Lo haré enseguida, pero, por favor, respete el proceso.

Bien, vamos a ir terminando la sesión.

Poco a poco volvemos al suelo mientras dejamos de ser...

...pájaros en vuelo. (GRAZNAN)

Respiramos profundamente.

Cuando yo cuente tres,...

...volveremos a abrir los ojos...

...y todo habrá terminado.

Una, dos, tres...

¡Ya!

-Pero ¿qué ha pasado? -No lo sé, pero no me acuerdo...

...de na, ¿eh? -¿Están todas bien?

-Sí. -Sí.

-Pues entonces hemos terminado.

-Un aplauso. (APLAUDEN)

-Qué bonito.

-Ah... -Marifé.

¿Y ahora alguien me va a explicar qué significa todo esto?

-¿Y el campeón? -Señor...

-Se han vendido todas las entradas. Va a estar a rebosar.

Y miles de personas... ¿Qué digo miles?

-Es pronto para que le haya hecho...

...efecto el tratamiento. Pero yo lo veo más sosegado.

Mantenme informado. Me importa mucho la salud de mi primo.

-Pensábamos que todos los empleados estaban fuera.

Y decidimos hacer una brevísima exhibición del espectáculo...

...del doctor Sueño. -Menudo espectáculo.

Debería darles vergüenza, creerse esta patraña,...

...prestarse a estas majaderías en su puesto de trabajo.

-A sus pies, como siempre. ¿El campeón dónde está?

Necesito verlo. En la habitación,...

...terminando de vestirse. -Tengo un coche en la puerta...

...para trasladarlo como se merece. Hay una expectación tremenda.

-Perdone, caballero. -Ni una palabra.

Es el responsable de esto. Márchese, haga el favor,...

...no tenga que llamar a los guardias.

-Tenga mucho cuidado con lo que me dice.

-¿Preparado para machacar a Carrera?

-Sí, llevo toda la tarde durmiendo siesta...

...y me he levantao con una energía que necesito sacarla por algún lao.

-Muy bien, así me gusta. (RÍEN)

-Bueno, vale.

Golpe. -¡Oh!

-Pero ¿qué ha sido eso? -No sé, no sé.

Creo que es el guarda. ¿Hola?

-Hola, Estela. -Por fin.

Aquí está nuestra insigne autora. -¿Llego tarde?

-No, en absoluto. Y hubiéramos estado encantados...

...de esperarte. Es un honor contar en la primera lectura...

...con el padre de la criatura. En este caso, la madre.

-Es que esta noche es el combate de mi hijo.

Alfonso García, el campeón de España.

Y había pensado que si pudiera escucharlo, pues...

Se lo agradecería mucho. -Claro que sí.

¿Cuándo empieza el combate? -Debe estar a punto de empezar.

(APLAUDEN Y JALEAN)

-Por fin salta al ring el actual campeón...

...de los pesos medios: Alfonso García.

El mismo que no hace tanto tiempo noqueara en este mismo escenario...

...a Josu Arribas.

  • T5 - Capítulo 122

Amar en tiempos revueltos - T5 - Capítulo 122

24 feb 2010

Los métodos que utilizan Marcelino y Pelayo para combatir la calentura son disparatados e inútiles. Diana parece congeniar con Salvador y le sonsaca sobre cuestiones políticas. Salvador, confiado, empieza a hablar más de la cuenta. Llega una carta de Sole agradeciendo su ayuda económica. Teresa no ha montado ningún espectáculo en su encuentro con Ana porque lo importante era Alfonso. Adela le recomienda unas lecturas para que recapacite sobre su postura. Carmen no quiere ir, pero acaba escuchando parte del combate por la radio. En los Grandes Almacenes se presenta el Doctor Sueño, un hipnotizador al que ha visto actuar Marifé actuar en una sala de fiestas. Las dependientas le invitan a hacer una demostración.                                                                                                                                          

Histórico de emisiones:

24/02/2010

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