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No recomendado para menores de 7 años
Transcripción completa

-Si quieres, podemos tener...

...un rato tranquilo en mi habitación.

Esta noche no me encuentro con fuerzas.

Necesito descansar, será mejor que me vaya a dormir.

-La de horas y horas que he pasado yo aquí.

Qué vueltas da la vida, ¿eh?

¿Cuándo se hará justicia conmigo?

No, no me he expresado bien, no espero que sepas...

...comportarte, te lo exijo.

¿O tengo que recordarte lo que puedo hacer si no lo haces?

-No hace falta.

-José M.“, mire, no importa, no importa.

-Que no, Manolita, que lo soluciono en un momento.

De verdad, no se preocupe. -¡Ay!

¡Pero bueno...!

-Pero, eso sí, no quiero ningún problema.

Si al público no le gusta, te pediré explicaciones.

-No se preocupe, sé que les gustará.

-Rosario. -¿Sí?

-Estoy esperando que llegue Salomón.

En cuanto venga, que pase a mi despacho.

Era el chófer, llama desde la estación.

El tren de la Sra. Bergère ha salido con retraso...

...de Hendaya, ha caído una nevada muy fuerte o no sé qué...

...me ha dicho de un temporal en el norte.

El caso es que no llegará hasta la tarde.

Bueno, no importa, cambiaremos los planes.

Tendremos la reunión por la tarde...

...y, en vez de a comer, iremos a cenar a casa.

-Sí, sí, los galenos tienen, parece ser, remedio para todo.

Para todo, menos para una cosa:

no consiguieron curar a mi pobre Enriqueta.

-Ya... hombre.

Eso sí que es verdad, pero piense...

...que tarde o temprano encontrarán una curación...

...hasta para la enfermedad de su Enriqueta, ya verá.

-Pues a buenas horas, mangas verdes.

-Pelayo, pero vamos a ver...

...si a su Enriqueta ya no se la devuelve nadie...

Las cosas como son,...

...que investiguen para que los que vamos detrás.

Si quiere le recuerdo cuando usted...

...era jefe y veía deficiencias en la ropa.

¿Y yo qué hago? Encima con el frío que hace.

-Por Dios... -Bueno, ya está bien.

A ver, Teresa, te doy permiso para que te vayas a casa...

...y te cambies de ropa. Gracias.

-Antes vamos al baño a darle con agua a esto,...

...porque si se seca no hay quien lo saque, vamos.

(SUSURRANDO) D. José M.“...

Despertar con la luz de la mañana y renovar...

...otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido,...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento,...

...por todo el que venció su desaliento.

Le canto al mar,...

...por todo aquel que tuvo que olvidar...

...para empezar...

-Toma, Juanito, aquí tienes, Montejurra, coñac del bueno.

Llévatela y ya me la devolverás.

-Yo solamente necesito un vaso. -Yo creo que no,...

...te va a hacer falta un poco más y si sobra, me la traes.

La verdad es que es increíble cómo está todo el mundo.

¿Sabéis quién se ha puesto malo? Genarín, el frutero.

Él y toda la familia en cama. (JUANITO TOSE)

En... cama. -Qué barbaridad, ¿no?

-Bueno, parece ser que está todo el mundo con la gripe...

...y, sin embargo, a mí ni me pinga la gringa...

...catarrera que es la que suele hacer acto de presencia...

...en estos casos. Estoy sano como un toro.

-Hombre, es que usted es un toro...

...y yo un torito, la verdad sea dicha.

Que de tal palo, tal astilla, mira algo bueno...

...que he heredado: la salud de hierro.

-Muy a mi pesar, desde luego.

-¿Qué dice, coño? ¿Cómo que muy a su pesar?

¿No se alegra de que esté sano fuerte y como un roble?

-Sí, hijo, sí, cómo no voy a alegrarme de que estés sano.

Lo digo por mí, que pienso que ojalá esta gripe...

...me llevara al Seol con mi Enriqueta.

-Oiga, padre, no hable usted así.

-¿Cómo quieres que hable? Yo siempre digo...

...lo que pienso y, además, te digo una cosa, Marcelino:

no me importaría en este momento irme al otro barrio.

-Padre, por favor, un respeto que con la muerte no se juega.

-La muerte no es seria, es una golfa.

Mira, cuando se llevó a mi Enriqueta...

...y le volví a ver la cara, ya no le tenía miedo.

¡Así que si quiere venirme a buscar que venga aquí...

...que la espero con el pecho...! -¡Vamos a dejar de decir tonterías!

¡Y a mirar p'alante, coño!

Parece mentira, hombre.

Como siga mentando a la muerte va a acabar apareciendo.

Entonces ¿qué va a ser de su hijo? ¿Y de Manolita? ¿Y sus nietas?

Algunas de sus batallas, padre, son inaguantables, se lo digo ya.

Pero otras son maravillosas y quiero seguir escuchándolas.

-Vale, a rey muerto, rey puesto.

De todas maneras, si me marcho al otro barrio...

...y noto que necesitáis algo, no tendré inconveniente...

...en comunicarme con vosotros. -Cuando uno se muere, no vuelve.

-Que no vuelve... pues anda que no hay fantasmas...

...en el régimen este, además, te voy a decir una cosa:

un amigo mío de mi padre murió en la guerra de Marruecos.

Pues empezó a venir a visitar...

...y a rondar a su viuda, ¿qué te parece?

-¿Cómo visitaba y rondaba a su viuda? Estaba muerto.

-El espíritu telúrico y nebuloso de ese hombre...

...tenía todas las noches para posarse en el tálamo,...

...ella decía que se abrían y se cerraban puertas y ventanas.

Y que también crujía la madera.

-Eso no puede ser, padre, coño, serían las ratas, joder.

-Que no... era ella, que le preguntaban...

...las cosas a la chita callando y él contestaba...

...dando mamporros contra los muebles.

Ajá...

-Eso no puede ser, no hable esas tonterías que no me gustan.

-Bueno, que yo me voy, ¿eh...? Que...

Ya te traigo la botella, Marce.

-Con Dios. (MARCELINO PREOCUPADO) Con Dios...

-A mejorarse, Juan.

-Ah, por cierto, Marcelino, que no te conté...

Por lo visto, la mujer, una noche,...

...vio cómo la cama levitaba.

-La cama no puede levitar, joder, y vamos a dejar de hablar de esto..

...que a mí no me gusta nada. ¿Eh, padre? Vamos dejarlo en paz.

Voy a... a quitar la nieve de la puerta, coño.

-Ya ves, Enriqueta, Marcelino sigue siendo...

...tan inocente como un serillo lleno de muñecos.

Llaman a la puerta.

-¿Puedo pasar? -Sí, Salomón.

Entra...

-Bien, ya estoy aquí, ¿a qué se debe tanta urgencia?

-Ha vuelto a suceder, lo he vuelto a ver.

-¿A quién? -Al ahorcado... a Adriano.

Fue solo un momento, lo vi perfectamente.

Salomón, ¿por qué ha vuelto? ¿Por qué me persiguen los muertos?

-Los muertos solo persiguen a quienes les impiden descansar.

A los que siguen en deuda con ellos.

-Dios mío...

Ha habido muertes trágicas en tu vida, Julieta.

Tal vez ellos sientan que, tal vez, les debes algo.

-¿Y qué hago? ¿Qué puedo hacer?

Salomón, tienes que ayudarme, tienes que librarte de ellos.

Te lo suplico, ayúdame.

-Lo que me estás pidiendo es muy peligroso, ¿lo sabes?

-Yo lo único que sé es que no puedo seguir así,...

...o me los quitas de encima o me voy a volver loca.

-Si hago lo que me pides,...

...entraremos en un mundo que no nos corresponde.

Tenemos un camino peligroso y lleno de riesgos...

¿Asumes esos riesgos?

-Sí...

Haz lo que tengas que hacer.

Lo que sea...

Pero líbrame de ellos, por favor.

-Muy bien.

-El tonto que siempre tiene que recoger la puñetera nieve,...

...Marcelino, como siempre...

¿Mario?

Don Mario.

Pero bueno... -Marcelino.

-Cuánto tiempo. Mi padre me dijo que andaba por aquí.

¿Qué es lo que hace? -Voy a los almacenes.

Tengo una reunión. De hecho, llevo prisa.

-Estupendo. A un café si dará tiempo.

-No creo, de verdad. Me encantaría, pero...

-Don Mario, que ha llovido mucho.

Mi padre se entera de que no lo he invitao y...

-Lo sé, pero en otro momento, de verdad.

-Bien. Si va a los almacenes, verá a mi mujer. Trabaja allí.

-Lo sé, sé que ha vuelto a su antiguo trabajo, es verdad.

Por cierto, también me enteré de lo de Enriqueta.

Ya le dije a Pelayo que lo sentí mucho.

-Muchas gracias. -De nada, hombre.

-Ya.

(MARIO SUSPIRA) Cuántos recuerdos, ¿eh?

-Mario, ver a Antonio es lo que más deseo en este mundo...

...y lo único que pude curarme... -Lo sé, Andrea. Lo sé.

Ayer me di cuenta.

Y por eso te voy a ayudar.

-¿Por qué haces todo esto por mí?

-Yo...

En realidad...

Para mí eres como de la familia y la familia lo es todo.

-Mario, si consigues que pueda ver a Antonio,...

...te estaré agradecida el resto de mi vida.

Escúchame, podrás pedirme lo que quieras...

...porque te prometo que lo haré.

-Yo me conformó conque de vez en cuando...

...me enseñes esa sonrisa.

-Claro.

-Ajá. La guerra acababa de terminar.

Tú y yo éramos mucho más jóvenes. -Y que lo diga.

En fin, la de cosas que han pasado. -Ahí vivía ella.

-Sólo vino para despedirse de su madre.

¿Dónde estará ahora?

-Lejos, muy lejos. Ahora, te digo una cosa,...

...esté donde esté, seguro que no lleva una vida vulgar.

-Eso seguro.

-Marcelino, tengo que dejarte. -Pero pásese pronto a tomar algo.

-Lo haré. Dale recuerdos a tu padre.

Dile que un día de estos me paso. Que tengas un buen día.

-Adiós, don Mario.

-A ver, Juan, tiene que limpiarme esta nieve de aquí, ¿entendido?

Toda esta. Y cuando esté limpio me lo dice.

Hombre, don Mario. -Hola, Manolita.

-Qué sorpresa verle. -Acabo de saludar a tu marido.

-Seguro que se ha alegrado de verle.

-Y me hubiera saludado a Pelayo, pero me espera para una reunión.

Ya me enteré de vuelves a trabajar aquí.

-La verdad, estoy muy contenta.

-Ya sabes que si tienes algún problema...

...o necesitas ayuda, dímelo. -Muchísimas gracias.

-De nada. Te dejo. ¿El Sr. Rivas me está esperando?

-¿Don Ramón? -Sí.

-Si no está. Salió esta mañana y no ha vuelto todavía.

-¿Estás segura? -Sí, sí, sí.

Llevo aquí todo el día y no le he vuelto a ver entrar.

-Qué raro. Teníamos una reunión con una representante francesa...

...que acababa de llegar de París. -Pues no.

La verdad que llevo todo el día aquí y no le he visto.

¡Manolita! -Ahí está doña Ana.

Pregúntele a ella. Venga, venga.

Doña Ana, no sé qué quiere preguntarle don Mario.

Vamos adentro. Aquí hace mucho frío.

-Adelante.

-Discúlpenme.

Lamento mucho que haya tenido que venir hasta aquí,...

...pero intenté localizarle en el despacho y no hubo manera.

-No he pasado por allí. Debía resolver unos asuntos...

...y he venido directo. ¿Ha pasado algo con la reunión?

Pues sí. Ha tenido que suspenderse. Resulta que el tren...

...donde viaja la Sra. Bergère se ha retrasado...

...por la nieve y no llegará hasta última hora.

-Qué le vamos a hacer. Esas cosas pasan.

Supongo que la reunión será mañana, dígale a su padre...

No, lo que pasa es que en vista del retraso,...

...mi padre ha preparado una cena para hablar de negocios con ella.

-Ah...

Él cuenta con que podrá usted asistir. Me dijo que se lo dijera.

Para él es muy importante que nos acompañe.

-En ese caso, acepto la invitación.

Le diré algo entre usted y yo, prefiero que en vez...

...de reunirnos tengamos una cena.

Es mejor hablar de negocios alrededor de una mesa.

Confesión por confesión, mi padre dice que usted es...

...un hombre muy educado y galante, y creo que tiene razón.

-Ay... Ay...

-Bueno, aquí tienes ya el ponche. -Ay...

Pues yo creo que estoy mucho mejor.

Al menos ya no noto la congestión de la nariz.

-Pero si no te has tomado ni el ponche.

-Pues la verdad es que me encuentro mucho mejor.

-Pues será sugestión no gripe.

-Ay... ¿Tú crees? -Pues sí.

Si te has curado tan rápido. -Ah...

No... Yo lo que creo es que se me ha quitao del susto...

...que me ha metido Pelayo con lo de la gripe del 18.

-¿La gripe española? -Sí.

¿Sabes que murieron más de 50 millones de personas?

-Sí, tuvo que ser horroroso. -A ver si me voy al otro barrio.

-Juan, por favor, no digas de eso. Ay...

-No. ¿Sabes lo que más me ha impresionado?

Pues oír a Pelayo hablar de la muerte.

Dice que no le importa morirse. -¿Qué?

-Sí, que está deseando ir pal otro barrio...

...pa reunirse con Enriqueta. -Esos son cosas que se dicen.

-Pues yo he visto que lo decía muy en serio.

-Un hombre con tanta vitalidad. Tú no le tienes que hacer ni caso.

-Ni caso. Vamos, si a ti te pasa algo y te mueres,...

...estaría deseando irme al otro barrio para estar contigo.

-Calla, anda. Que yo no me voy a ninguna parte sin ti.

-Cosas más raras se han visto y mira yo lo malito que estoy.

-Huy... De aquí no nos movemos ninguna hasta que tengamos...

...por los menos 4 ó 5 nietos. -Y si son 7 mejor.

-Sí, pa que te aguante uno cada día de la semana.

-Anda, apártate no te lo vaya a pegar.

-Tranquila, es tu momento.

-No puedo, me voy abajo. -No se te ocurra.

-Mira qué nerviosa estoy. -Es normal.

Eso es porque es tu primera vez. -No puedo hacerlo.

-Podrás, claro que podrás, y será un momento...

...maravilloso e inolvidable. Tú disfruta de todo.

Recréate en la canción y vive cada segundo.

Es la primera vez que subes a un escenario...

...y lo recordarás siempre. -Ojalá, pero estoy tan nerviosa.

-Los nervios están bien y te darán fuerza en el escenario.

Son sólo mariposas en el estómago.

Cuantas más mariposas sientas, mejor vas a cantar.

-A ver qué tal, porque apenas ha tenido tiempo de ensayar.

-Seguro que lo hace muy bien. -Ya lo verán.

Mi Celia sabe lo que se hace. Además, es bonito darle...

...la alternativa. En los toros es de ley dar paso...

...a los nuevos, en el espectáculo debería ser igual.

Cuanto mejor le hubiese ido a mi Celia si fuese así.

-Qué razón tienes, hijo. Ya vienen.

-Señoras y señores, esta noche actuará para ustedes...

...una joven artista a la que aún no conocen.

Su nombre es Tina Valdés y tendrán el privilegio...

...de asistir a su debut.

Les garantizo que es una gran cantante y que dará que habla.

Para mí es un honor y un placer acompañarla...

...en este momento tan importante para su carrera.

Y para ella, esta será una noche inolvidable.

Con todos ustedes Tina Valdés.

Aplausos.

Hay que ver, en estos tiempos,...

...qué entregado es el amor.

Que además de en amante...

...te convierte en pecador.

Y es que es difícil, cariño,...

...poder querer libremente.

Aquí no trinchas el pavo...

...si no llegas a teniente.

Yo no sé ni qué me pasa,...

...con esto de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre el violeta.

Yo no sé ni qué me pasa...

...con esto de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre el violeta.

En estos tiempos revueltos...

...nuestro amor está callao.

Que si subes mucho el tono...

...te denuncian los de al lao.

Menos mal que estuve lista...

...y elegí deprisa el bando.

Así no lo pasé mal...

...cuando entraron desfilando.

yo no sé ni qué me pasa...

...con esto de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre el violeta.

Yo no sé ni qué me pasa...

...con esto de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre el violeta.

Es el bien lo que hay que hacer...

...y eso sólo hay que verlo.

Hazlo sin mirar a quien,...

...pero no dejes de hacerlo.

Yo no sé ni qué me pasa...

...con esto de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre el violeta.

Yo no sé ni qué me pasa...

...con eso de la paleta,...

...que de todos los colores...

...elijo siempre...

...el violeta.

Aplausos y ovación.

-¿Cuántas copas llevas, querida?

-No te preocupes, Encarna, que no meteré la pata con esa francesa.

Podéis estar tranquilos, no desentonaré.

-No estoy tan segura. Preferiría que dejaras esa copa

-Encarna, sé perfectamente lo que hago.

Vosotros creéis que yo no soporto el alcohol y os equivocáis

Sí que lo soporto.

-Marta, por favor, Ramón te lo ha advertido esta mañana.

Como se te ocurra ponernos en ridículo lo pagarás muy caro.

-¿Pero qué sabrás tú lo que puedo aguantar bebiendo sin que se note?

¡No te imaginas la de veces que me he sentado en la mesa...

...con unas copitas y nadie se ha enterado!

-Eso es lo que tú te crees.

Lo que ha pasado es que no te dijimos para no avergonzarte.

-Pues yo también he notado cosas que no he querido decir.

-¿Ah, sí? ¿Y qué cosas has notado,...

...si siempre vas tan beoda como para no enterarte de nada?

Ahora cállate, ya están aquí. Estará cansada.

Con tanto retraso, el viaje se le habrá hecho largo.

-Oui, un peu.

No se preocupe. En cuanto empiece a cenar, se le pasará.

Espero que le guste lo que nos han preparado.

-Oh, seguro. Adoro la cocina española.

¿podría pasar un momento al toilette?

Sí. Al fondo a la izquierda. -Merci.

Bueno, ya estamos aquí.

Enseguida os presento a Mme. Bergère. Os va a gustar.

Yo acabo de conocerla y me ha causado una gratísima impresión

¿Mario y Ana no han venido todavía?

-No sé, ha sido todo un éxito.

Cómo se nota que a la gente Tina le gusta.

-La chica es muy buena.

Tiene algo especial y eso enseguida el público lo nota.

-Y eso que al principio parecía que estaba nerviosa.

-Claro, la responsabilidad.

Pero cuando ha notado que el público la apoyaba,...

...se ha relajado y lo ha sacado todo.

Verá que será una gran artista.

Me alegro mucho por ella, ha sido muy bonito.

-¡Pobrecita, cómo le temblaban las piernas después!

-Sí, le dije a Jacinto que le acompañara al tranvía.

-A mi hija Elisa le pasaba alguna vez al acabar.

Se quedaba... desfallecida.

-Claro, la tensión.

-Don Pablo, ¡no vea la que tiene liada fuera el padre de Tina!

-¿Pero por qué? -No sé cómo se ha enterado,...

...la esperaba y la está poniendo...

He intentado tranquilizarlo, pero nada. Suba.

Dígale que su hija es artista, a ver si lo calma.

-Voy a ver. -¿Peor qué le pasa a ese hombre?

Debería estar contento con la artista que tiene.

-¿Artista? ¡No sabes lo que le estaba diciendo!

¡En su casa no quiere tener... ni putas ni artistas!

Cariño, perdona que sea tan claro, pero es lo que le decía.

-¿Pero, bueno, será posible?

-Que si se va a convertir en una bala perdida,...

...que si una fulana... Todo perlas, soltaba por la boca.

-La verdad es que cada uno... -Cariño, en España,...

...a los artistas se les considera gente de mal vivir.

-Sí. Yo lo había notado por cómo me miran a veces.

Pero pensé que era por mi color.

-No, mi amor, no es por eso. En España y en muchos sitios,...

...a los artistas se les consideran gente poco importante.

A los actores y artistas, es como si su trabajo no importase.

Tú preguntas a cualquiera con quién quiere que se case...

...su hija y te dicen: con un médico, un abogado...

Aquí en España no tienen prestigio social, eso es lo que pasa.

-Pues a mí me parece una vergüenza. El arte es cultura.

Y la gente necesita del arte para vivir,...

...si no, la vida sería un tormento.

¿Te imaginas vivir sin escuchar una canción, leer un libro...

...o ver un espectáculo?

En Cuba los artistas son patrimonio nacional y motivo de orgullo.

Y si un país no respeta no respeta a sus artistas, no se respeta.

-Ya, mi amor, si tienes toda la razón.

En España se respetan a los toros y a los toreros. Y a veces ni eso.

-¡Será mala bestia el tío, qué manera de tratarla!

-¿Todavía sigue? -Porque estaba desatad.

Mira que le he dicho que soy padre de cantante.

Al principio cuesta entenderlo,...

...pero al final es un trabajo más.

Y no por tener esa vocación se es fulana, ¡que no!

Pues nada. ¡Y no veáis cómo se ha puesto cuando la chica...

...le ha dicho que quería ser cantante!

¡Le ha dado dos bofetadas que la ha vuelto.

-¡Pero qué animal!

-Le he tenido que sujetar y casi la tenemos.

¡Y porque ha llegado un guardia...!

Aunque pa lo que ha hecho el guardia y nada,...

...viene a ser lo mismo. Le hemos explicado la situación...

...y el guardia se ha limitado a decir que la cría tiene...

...que hacer lo que diga el padre. ¿Qué os parece?

-Con lo contenta que estaba ella.

Menudo debut ha tenido, pobrecita.

-Bueno, mi amor, tú has hecho lo que tenías que hacer.

-Sole.

¿Tú crees que habrá alguna forma de reunirse...

...con las personas que queremos y que ya están muertas?

-¿Ya estamos otra vez con lo de morirse?

-Qué perra te ha entrado, no. -No, te ha entrado a ti.

-No, que me refiero a si...

¿A si habrá alguna forma de entrar...

...en contacto con los muertos pero en vida?

-Cariño, que dices unas cosas más raras.

-Sí, serán raras, no te digo que no,..

...pero a mí me encantaría que eso se pudiera hacer.

-Cariño, los muertos no hay que olvidarlos,...

...hay que tenerlos presentes...

...y hay que sentir que están cerca, pero ya está.

-Ya, pero no te hablan, son sólo recuerdos.

-¿Y qué más quieres?

-Pues no sé, Sole, a mí me gustaría saber...

...cómo están, no sé, saber si fueron felices...

...en esta vida o...

O si son felices allá donde estén.

-¿Tú lo que quieres es hablar con los muertos?

-Eso es.

-Déjate de gaitas, que se me ponen los pelos como escarpias.

Los muertos hay que dejarlos descansar en paz,...

...que ya tenemos bastante los vivos con lo que tenemos.

No me digas estas cosas porque se me meten en la cabeza...

...y no soy capaz de dormir.

-Quiero que ahora nos cojamos todos de las manos.

Sientan a sus compañeros.

Noten el calor de sus cuerpos,...

...la energía de los que estamos vivos.

Estamos aquí reunidos para ayudar a una amiga.

Una amiga a quien los espíritus están impidiendo recuperar...

...la paz y el sosiego que tanto necesita.

Quiero que a partir de este momento mantengan...

...todos la serenidad,...

...oigan lo que oigan.

Si hacen lo que les digo nadie correrá peligro.

Voy a dirigirme a ellos,...

...a los espíritus que habitan en esta casa.

Escuchadme.

A vosotros os hablo.

Decidme ahora, en este momento,...

...¿por qué no habéis podido abandonar este mundo?

¿Por qué permanecéis aún aquí?

¿Por qué seguís aún en esta casa?

¡Respondedme!

Estás aquí.

Te siento.

Todos te sentimos.

¿Sentís ese frío?

Es él.

No temáis.

No queremos inquietarte.

Es paz y sosiego lo que buscamos.

Estamos aquí porque queremos comunicarnos contigo,...

...que nos hables.

Manifiéstate, si estás con nosotros y admites nuestra presencia.

-¡Aaah!

-Ay.

Jolines, lo que tarda la francesa.

Igual le ha dado por darse un bañito.

Marta, no seas sarcástica.

Madame Bergère ha hecho un viaje muy largo.

¡Ya basta, por favor!

¿Os hemos hecho esperar? Es que estaba mirando...

...unos balances en los almacenes y se me ha hecho un poco tarde.

No te preocupes, habéis llegado puntuales.

-Me alegro de volver a verlas, señoras.

-Gracias. ¿Cómo marchan las cosas por su despacho?

-Muy bien. Gracias. -¿Le apetece una copita?

-No. Quizá más tarde. Lamento haberle hecho cambiar...

...de planes, pero el tren se retrasó...

-Lo entiendo, cuando hay temporal ocurren estas cosas.

En cualquier caso le agradezco que haya aceptado venir a cenar.

-Soy yo quién se lo agradece.

¿Y Madame Bergère? ¿No venía contigo, papá?

Sí, está en el aseo, enseguida se reúne con nosotros.

Mira, ahí está.

-Disculpen las molestias, pero tenía que retocarme un poco.

El viaje ha sido muy largo y no quería aparecer...

...ante ustedes con un aspecto fatigado.

-¿Qué ha pasado, Juan?

¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara?

-Pues... nada, Sole, que la foto...

...en la que estoy con Juanito que se ha roto.

-Ya. Pero ¿se ha caído, te has caído tú, qué ha pasado?

-Pues no sé, Sole, yo qué sé,...

...que la habrá tirado la corriente, yo qué sé.

-¿Qué corriente si está todo cerrado?

-Ya lo sé, Sole.

-¿Entonces qué ha pasado, te has caído tú?

-A ver, Sole, que realmente no se ha caído.

Yo la tenía en la mano, ha empezado a temblar...

...y se ha roto el cristal solo.

-Anda, déjate de bobadas, es que esto te pasa...

...por hablar de lo de antes, que te sugestionas...

...y luego mira lo que pasa. -Te estoy diciendo la verdad.

-Aunque sea la verdad, no se habla más de eso.

Mañana cambiamos el cristal y ya está.

-Parece que vuelve en sí.

-Sí. No debe sentirse agobiada,...

...necesita aire, será mejor que nos dejen a solas.

Enseguida estoy contigo.

Adiós y muchas gracias.

Portazo.

¿Qué pensó cuando le dijeron que la nieve había bloqueado...

...el paso del tren?

En Francia no ocurren esas cosas, ¿no es así?

-En Francia cortan las carreteras por culpa de la nieve,...

...en la zona de los Alpes es muy común por el invierno.

Pero se trata de los Alpes.

Enormes cadenas montañosas, se entiende.

Pero aquí en España me temo que sea más una cuestión de organización.

-De todas formas, hemos estado parados un par de horas.

Y he aprovechado para ver el maravilloso paisaje.

Bueno, y también preparar un poco nuestra reunión.

Espero que no haya revisado a la baja los acuerdos...

...que tenemos previstos. -No, no se preocupe.

Dulsant Parfum está interesado en instalarse...

...en el mercado español.

Es cierto que tenemos otros clientes españoles...

...y todo se estudiará en su momento,...

...pero me haría ilusión que nuestra llegada...

...a España fuera a través de los Almacenes Rivas.

Para nosotros sería un placer representarles en exclusiva.

Y para ustedes, garantía de recibir el mejor trato...

...para sus productos.

Ahora seremos el comercio de mayor proyección en Madrid.

Con uno planes de expansión consolidados...

...y una cuota de mercado cada vez mayor.

-Seguramente, a madame Bergère le gustará saber...

...que los Almacenes cuentan con una directiva moderna y europea.

Cierto, mi hija, Ana, es prueba de ello.

Actualmente ocupa un gran cargo dentro de los Almacenes.

Y, en breve, dirigirá, ella misma, una de las sucursales.

-Eso dice mucho de ustedes. Es digno de elogio...

...que depositen la confianza en una mujer y no en un hombre.

Es muy complicado para la mujer mantenerse en el mercado laboral.

Lo digo por experiencia.

Es un error no dar más responsabilidad a las mujeres.

Además de ser resolutivas y eficaces como los hombres,...

...tienen ese maravilloso don de ser intuitivas.

Es un arma poderosísima en los negocios y en la vida.

-Creo que será muy fácil llegar a acuerdos con usted.

(SONRÍE)

-¿Qué ha pasado, Salomón?

-Había establecido contacto con un espíritu,...

...pero creo que fue demasiada tensión para ti.

-Ahora empiezo a recordarlo.

Era Juanito... Juanito el Chico ha estado aquí.

-Así es.

Estaba comunicándome con él cuando sufriste un desvanecimiento.

-Es que al oír su voz...

El corazón me dio un vuelco y lo he visto todo oscuro.

-La emoción te ha superado.

-Lo he estropeado todo, ¿verdad?

-No te preocupes ahora por eso.

-Ha estado aquí.

Ha venido.

-Sí...

Aquí estaba...

Entre nosotros.

-¿Y tú lo has visto?

¿Has podido hablar con él?

-No...

Desgraciadamente, al gritar tú y desmayarte, se rompió...

...el hilo con el más allá.

-Pero podrás volver a hacerlo, ¿verdad?

-Es un proceso que me consume demasiada energía.

Pero no te preocupes, volveremos a intentarlo.

-Felicidades, madame Bergère.

Tiene usted un castellano magnífico.

¿Dónde lo aprendió?

-Mi madre era española y desde niña siempre...

...me habló en español.

Estaba muy orgullosa de sus raíces.

Es una suerte que su madre hiciese eso.

Sin apenas esfuerzo puede hablar dos idiomas.

-Ay, cariño, a mí también me hubiera gustado hacerlo,...

...pero es que solo hablo español.

-Bueno, yo tuve esa suerte, pero los idiomas también se aprenden.

Disculpe, pero debería hacer una llamada a unos amigos...

...para informar que llegué bien a Madrid.

Por supuesto, utilice el teléfono de la entrada.

Allí podrá hablar en privado.

-Es una mujer encantadora.

Seguro que le ha gustado saber que Ana pertenece a la dirección.

Sí, es un acierto haberlo comentado.

Y, Mario, ¿cómo la ve?

¿Será difícil negociar con ella?

-Parece una mujer muy razonable.

Si me disculpan. Voy al aseo, un momento.

Se puede saber qué haces. ¿A qué juegas, Andrea?

-Mario, esto no es un juego.

Te lo explicaré cuando pueda. -¿Cómo cuando puedas?

Te presentas, dices que eres francesa...

...y cambiada, ¿qué es eso de que cuando puedas?

¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste en España y qué pretendes?

-Mario, por favor confía en mí.

Confía en mí o todo se vendrá abajo.

-¿Qué se vendrá abajo? ¿De qué hablas?

-Marta, ya está bien. Deja de beber.

Acabarás con la botella.

-Tendré que beber, ¿no?

¿Quieres que se me atragante la comida?

La botella se acaba porque... Porque somos muchos.

-Déjate de ironías, sabes a qué me refiero.

Callaos de una vez.

Pueden entrar en cualquier momento.

-Lo último que esperaba era verte en esta casa.

Esto es una encerrona.

-Engañas a mi cliente. Estoy aquí para defender...

...sus intereses y veo cómo hace negocios con una impostora.

-Cállate, por favor, nos escucharán.

Lo estropearás todo. -¿Estropear el qué?

-Confía en mí.

Confía en mí, solo eso.

Aguanta el resto de la cena y después hablamos.

-Para ti debe ser fácil, pero yo no sé mentir.

-Mario, no quiero discutir, ya no.

Por favor, confía en mí. Aguanta esta cena.

Después nos vemos y te cuento por qué estoy aquí.

Por favor.

Por favor.

-Ha estado aquí. Ha venido.

-Nunca me has dicho qué sucedió con ese muchacho.

Para que te sientas tan en deuda con él.

-Me hace mucho daño el recordarlo.

Siento una angustia muy fuerte.

-Lo sé...

Pero saberlo sería muy útil para mí.

Me ayudaría a contactar de nuevo con él...

...allá donde se encuentre.

-Le destrocé la vida.

Como también se la destrocé a mi marido.

Como se la destrozo a todos los que me quieren.

-Vamos, vamos, por favor, cálmate.

Es necesario que me cuentes lo que sucedió.

-Ay, Salomón...

Sí, gracias.

¿Le gustó la cena?

-Adoro la cocina española y sus guisos.

Pues aquí está como en su casa. Cuando le apetezca...

...un guiso español, venga y nuestra mesa estará para usted.

Mañana creo que tenemos alubias...

Nuestra cocinera las hace exquisitas.

-Ay, qué gran tentación.

Ya ve, mi hija se encarga de estrechar lazos entre los dos.

-Es encantadora y en los negocios será igual de persuasiva.

Y tanto, en mi próximo viaje a Barcelona la llevaré conmigo.

Es una reunión con una empresa textil y estará a mi lado.

¿Iré contigo a Barcelona? Claro, hija.

Quiero que sepan que hay una Rivas mucho mejor empresaria que yo.

Bueno, después de cenar un poco de relax y una copa de licor.

¿Le apetece?

-Se lo agradezco, pero estoy un poco cansada.

¡El viaje ha sido agotador!

Sí, claro, discúlpeme. Tendría que haberlo pensado.

He sido muy desconsiderado reteniéndola tanto tiempo.

-No se preocupe. Un placer.

Es que empiezo a notar un poco la fatiga.

-Cariño...

-¿Se encuentra bien?

-Sí, sí.

Es que he tomado algo que me ha... sentado un poco mal.

¿Quieres que llame a un médico? -No, no.

Me echo un rato y ya...

Te acompaño a la habitación.

-Espero que no sea nada.

Bueno, pues... si me disculpan, es hora de partir al hotel.

Sí. Es un poco tarde.

Prefiero acompañarla hasta allí. -No, dejen que yo la acompañe.

Estando su mujer indispuesta, no sería prudente.

Para mí será un placer acompañar a Mme. Bergère.

Hay muchas cosas que me gustaría preguntarle de Francia.

Seguro que, durante el camino, satisfará mi curiosidad.

Está bien. La dejo en muy buena compañía.

Y por favor, disculpe a mi mujer.

Tiene... la salud muy delicada y, a veces, se encuentra indispuesta.

-No se preocupe. Lo entiendo perfectamente.

Despídame de ella y de su hija.

Doña Encarna.

Ha sido un placer. -Lo mismo digo.

-Merci.

-Buenas noches.

(RAMÓN Y ENCARNA) Buenas noches.

(OYE EL TIC TAC DEL RELOJ)

¡Uh! -¡Coño, Tere...!

¿Qué haces? Eso te pregunto yo a ti.

-¿Llevas mucho tiempo ahí?

Bueno, el suficiente como para verte hacer cosas raras.

-No estoy haciendo cosas raras. Simplemente quiero ver cómo...

Cómo se siente una persona que no ve. Y no es tan gracioso.

No. No, no, no.

No, no, imagino que tiene que ser muy desagradable.

-Pues sí, es... no sé, es extraño...

...y angustioso. ¿Y qué esperabas?

-Pues no lo sé, algo así, supongo.

¿No te acuestas?

-No, no tengo sueño.

Además, ya me han dicho que mañana tampoco trabajo...

...porque los camiones no llegan al mercado.

Pues yo sí que debería acostarme. Pero no tengo nada de sueño.

-Pues yo me voy a quedar aquí un rato.

Pues te acompaño.

Y así charlamos. -Muy bien.

Bueno, que a lo mejor, oírte me entra el sueño.

-Comisario. -No se levante, Beltrán.

Vengo hecho polvo. ¡Ha sido un viaje interminable!

-Le esperábamos a media tarde.

-Estaban todas las carreteras cortadas por la nieve.

¡No sé cuántas veces he tenido que poner las cadenas!

¡La nieve es una mierda, deja todo empantanado!

-Bueno, pero "año de nieves, año de bienes".

-¿Sí? ¡Pues yo me cago en todos los bienes!

¿Alguna novedad? -No, lo de siempre.

Un par de riñas en la taberna del Enrique.

Ya sabe cómo está de caldeado el ambiente entre...

...los de la cristalería y los del taller.

-¿Algún detenido? -Me traje al Anselmo...

...para asustarlo, básicamente.

Tampoco había hecho nada. Un par de vasos rotos y empujones.

También han denunciado el robo de varias carteras. El Pingüi.

Por la zona donde se produjeron los robos.

Fui a ver si daba con él, pero nada.

Mañana le cogeré. -Ya.

¿Ha venido Alfonso García?

-Sí. Y ha preguntado por usted.

-¿Y? -Nada, como no estaba, se ha ido.

¿Esperaba algo? -No, nada.

-¿Adónde quiere usted llegar, comisario?

-La vida con mi marido se había convertido en un infierno.

Él era bastante mayor que yo y no podía...

Bueno, tenía problemas para hacer uso del matrimonio.

-Entiendo.

-Y eso le convirtió en un hombre muy celoso.

-Los dos han estado muy ocupados mirándose entre ellos.

¿Qué bobadas estás diciendo?

-¿No te has dado cuenta?

No han dejado de mirarse en toda la noche.

-Pero pronto me di cuenta de que venía con el corazón en la mano.

Era un hombre bueno.

Y yo le utilicé... Me aproveché de su ingenuidad,...

...de su generosidad.

Él intentaba aliviar mi angustia.

¡Me lo dio todo! Y yo cogí sólo lo que me interesó.

-¿Me vas a regañar tú también?

¿Has estado contando las copas que bebía?

No, no es eso. Pero era difícil no reparar...

...en cuántas veces te ha rellenado la copa.

-Es lo único que os importa de mí.

Si bebo o no bebo. Lo demás os da igual.

-Un arte es el boxeo. El arte de pegar y que no te peguen.

Golpes. Y requiere mucha concentración...

Golpes. ¿Pero quién será a estas horas?

-Pero él te acusaba de cosas que ciertamente sí hacías.

Habías estado engañándole con Juanito y antes con otros.

-Pero al principio no. -Al principio no, es verdad.

Pero cuando se ahorcó, tú ya habías estado engañándole.

¿O no es así?

-Empiezas a ser igual que ellos.

¡Te están transformando en uno de los suyos!

Te han dado un puesto en los almacenes...

...y ya notas el gusto por el poder.

¡Y van a hacer de ti lo que ellos querían!

¡Te estás convirtiendo en una extraña para mí!

A usted no se le ha perdido nada. -He venido a buscar a su hijo.

-¿A mí? Ya no es policía.

Y no puede llevarse a nadie.

-He venido para hablar con él, nada más.

Y por qué estás así entonces. Se te ve preocupada.

Lo estoy.

-¿Por qué, te ha dicho algo tu madre?

Por qué mamá ha empezado a abandonarse y ha dejado de pintar.

Amar en tiempos revueltos - T4 - Capítulo 100

28 ene 2009

Julieta, tras la visión aterradora de la sombra de un ahorcado en su casa, cree llegado el momento de apaciguar a los muertos que la mortifican y se pone decididamente en manos de Salomón. Este, en un encuentro estremecedor con el espíritu de Juanito Chico, se convierte en vehículo para que Julieta se comunique con su antiguo amante más allá de la muerte. Mario es invitado al encuentro con la empresaria francesa. Al llegar al domicilio de los Rivas descubre impactado que la mujer es una vieja conocida suya, que vuelve a desembarcar en Madrid, esta vez con una personalidad falsa. Mario y Andrea, conmocionados por el inesperado reencuentro, tratan de mantener el tipo ante los Rivas y ocultan ante todos que ya se conocían. Cuando logran hablar en privado, Andrea confiesa ante Mario que ha venido bajo una identidad falsa para sacar a un hombre de España. Julieta trata de reponerse de la impresión del encuentro sobrenatural con Juanito Chico.

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