www.rtve.es /pages/rtve-player-app/2.11.0/js
3570850
No recomendado para menores de 7 años Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 83 - Ver ahora
Transcripción completa

-¿Pero quién se cree que es usted?

¿La Virgen de la Misericordia? -Yo no me creo nada.

Tan sólo intento ayudar... -No mienta, Luisa.

-¿Qué voy a echar de menos a mi socio con lo feo que es?

¿Tú sabes a las actrices francesas que llevo? Y a las españolas.

Sobre todo a las francesas.

Que van vestidas como si no fueran vestidas. Ya sabes.

-Me han hablado mucho de usted.

Y del buen trabajo que hace para nuestro amigo Fernando.

Gracias.

-¿Cómo puede suponer alguien con dos dedos de frente...

...que el Ejército va a consentir que se moleste al Caudillo,...

...que vive al lado, con el ruido de los cañonazos?

-Sole, lo de Ignacio es un clavo ardiendo...

...al que me he cogido. Es un imposible.

Despertar con la luz de la mañana...

...y renovar otro día más la fuerza para amar...

...en tiempos revueltos.

No es sencillo...

...avanzar olvidando lo vivido...

...cuando tanto se ha dado por perdido...

...y el camino es volver a comenzar.

Le canto al viento por todo el que venció...

...su desaliento.

Le canto al mar por todo aquel que tuvo...

...que olvidar...

...para empezar...

-Madre mía, qué tarde se ha hecho.

Es que Serafín no quería dormirse. Ha dormido un siestón...

Y estaba... ¿Qué haces cosiendo todavía?

-Pues, ya ves, adelantando encargos de Marina.

-¿Tendremos que cenar algo, no?

-Yo no tengo hambre, la verdad.

-Sí, mujer, un caldito, que hace un frío que pela.

Además, ya es muy tarde, Luisa.

¿Por qué no te quedas a dormir aquí como antes?

-Bueno, la verdad es que le había dicho a mi prima...

...que como tenemos tantos encargos que adelantar...

-Venga, nos quedamos y acabamos por la mañana.

Si no quieres un caldo, te pongo un poquito de leche caliente.

Y luego a dormir. -Que no, Sole.

Vete a la cama si quieres.

Prefiero quedarme cosiendo, a ver si me entra sueño.

-¿Cómo te va a entrar el sueño?

Sólo conseguirás desvelarte.

Si te tomas algo calentito, te entra el sueño...

...y te vas pa la cama. -Estoy demasiado nerviosa.

Prefiero hacer algo útil en vez de perder el tiempo.

-¿Tú crees que se va a quitar ese come-come cosiendo?

-Por lo menos no estoy en la cama dando vueltas.

-Si te quedas aquí vas a estar dando vueltas igual.

Ay, Luisa, me cuesta más acostarte a ti que a Serafín.

-Que no, Sole, de verdad. Estoy bien.

-No, no estás bien, Luisa. Me quedo contigo.

-Si tú tienes que darle el biberón pronto a Serafín.

-Bueno. Si me voy a la cama ahora, voy a estar dando vueltas...

...yo también pensando que vas a estar sola y angustiada aquí.

Me quedo a hacerte compañía.

-Como quieras.

¿Te das cuenta de lo diferentes que serían...

...nuestras vidas si no nos hubieran arrebatado...

...a los hombres de los que nos enamoramos?

-Yo prefiero no pensarlo.

-Han forzado hasta los cajones.

Por suerte saqué el arma antes y la escondí en el almacén.

-¿Te das cuenta de lo que habría sido de nosotros...

...si la hubieran descubierto? No ha sido así.

No han descubierto nada que pueda hacerles sospechar.

Ni un arma ni un documento. Nada.

Así que puedes estar tranquilo.

-¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?

Si hubieran descubierto algo, ya estaríamos siendo...

...torturados en algún almacén de la Puerta del Sol.

-Me sentiría más tranquilo si no actuaras por tu cuenta.

Preferiría saber que te habías llevado el arma.

O que me contaras dónde has estado todo el día.

¿Crees que te oculto información?

-Después de hablar con Quintero, fui a buscarte.

Porque tenía miedo.

Y no te encontré ni en el rodaje ni en el bar ni en el Morocco.

No sabía dónde estabas. Y pensé que te habías largado.

Roberto, yo nunca te haría eso. Nunca te dejaría solo sin más.

-Sí lo harías. Harías cualquier cosa para proteger la misión.

Quintero nos tiene en su punto de mira.

Me habló del pasado de mi padre con más conocimiento que yo.

Lo hizo para ponerme nervioso y demostrarme que nos vigila.

Lo siento. Debí advertirte que estaría todo el día desaparecido.

Pero no puedes pedirme explicaciones por no contarte...

...en donde estoy en cada momento. Es una medida de protección.

Si te interrogaran, tú no sabrías dónde estoy...

...y no podrías decirlo porque no lo sabrías.

-¿Dónde fuiste? A contactar con mi enlace...

...y recibir instrucciones. Tengo que discreto por obligación.

Estás asustado.

-Quintero es agente de Inteligencia. No lo olvides.

Precisamente por eso tenemos que extremar las precauciones...

...y mantener la calma.

-Es muy injusto. Es... No sé, cuando eres joven,...

...te haces muchas ilusiones y luego la vida...

...se encarga de arrebatártelas.

¿Por qué nadie te dice a tiempo lo que el amor hará sufrir?

-Bueno, no siempre es así.

Hay gente que lleva toda la vida juntos y es muy feliz.

Mira a Manolita y Marce, se conocen desde que eran niños.

Discuten, pero no pueden vivir el uno sin el otro.

Y Enriqueta y Pelayo.

Se conocieron cuando ya no tenían ninguna esperanza...

...de que les sorprendiera la vida.

-¿Por qué nosotras tenemos tan mala suerte?

-No lo sé.

-Sole, nos estamos haciendo mayores y estamos solas.

Yo a veces me digo a mí misma: Luisa, acostúmbrate...

...a esta vida desgraciada, llena de amarguras y de penas.

Es como si el amor se me hubiera prohibido por decreto.

¿Por qué nos tuvimos que enamorar de hombres que estaban...

...fuera de nuestras posibilidades?

-Porque somos un par de locas.

Ahora, que yo desde hace tiempo me conformo con sacar...

...adelante a Serafín.

-Yo no puedo conformarme, Sole.

-Buenas noches.

¿Qué demonios ha pasado aquí? Ya ve usted, señor Belmas.

Los cacos no respetan ni una simple productora de cine.

-¿Les han robado? Eso han intentado.

Han hecho más daño con el revuelo...

...que han montado, que con lo que se han llevado.

-Y yo que pensaba que España era un país triste,...

...pero de tanto orden. Y por lo que veo ni eso.

-¿Y usted dónde va con esa maleta? Si me permite la pregunta.

-Pues que me he cansado de aguantar a su país y a sus compatriotas.

El viejo Belmas regresa a su querido París.

La ciudad que nunca debió abandonar.

¿Que abandona el rodaje?

Le recuerdo que tiene usted un contrato...

-¡Chis! Fernando, pase lo que pase es mi decisión. Irrevocable.

-¿Estás cansada, cariño? -No.

Pero es que ya no puedo coser con este malestar.

-Bueno, pues venga. Nos vamos a la cama, ¿eh?

Que mañana se ve todo de otra forma.

-Sole, es saber realmente lo que me quema por dentro.

Pensar que don Senén tenga razón.

-¿En qué? -En todo lo que me dijo, Sole.

No es de lo que la vida me ha privado...

...o lo que me he buscado ya sea por ingenuidad...

...o por enamorarme del hombre equivocado. Es...

No sé. Cuando don Senén me acusó de creerme...

...una revolucionaria de pacotilla...

...o creerme la misma Virgen de la Misericordia, pues...

Tengo una voz interior constante que me repite...

...que si ayudo a los demás no es por amor al prójimo,...

...sino por ayudarme a mí misma y esa es mi voz.

-A ver, ¿por qué le haces caso a don Senén?

-¿Porque y si es verdad? ¿Y si tiene razón?

¿Y si me embarco en cruzadas imposibles como la de Ignacio...

...para saber que mi vida tiene sentido?

-Puede que don Senén tenga razón y que te entregues a los demás...

...porque tienes un vacío interior por lo que has sufrido.

Pero ¿y qué? ¿Y qué si has ayudado en la escuela parroquial,...

...a Ignacio y a las niñas de Manolita?

¿No es lo que hace Ángel o lo que quiere hacer don Senén?

A mí me parece que es bueno ayudar a la gente por cualquier motivo.

Prefiero a una persona que hace lo que puede...

...a una que se cruza de brazos porque su vida no es...

...lo feliz que debería. ¿No crees?

-El aroma de la miel atrajo a los moscones.

¿Y sabes qué hizo el sastrecillo valiente?

Dando un manotazo muy fuerte sobre la tostada, les gritó:

"¿Quién os ha invitado a mi desayuno?".

El manotazo fue tan fuerte que mató a todos los moscones.

-¿Y qué más?

-Si no comes, no acabo de contarte el cuento.

El sastrecillo valiente se puso tan contento...

...que salió a la calle gritando:

"¡He matado a siete! ¡He matado a siete!".

Claro que no decía que a los siete que había matado eran moscones.

El rey que se enteró, ¿sabes qué hizo? Dijo:

"Este me va a librar de dos gigantes...

...que me tienen completamente atemorizado".

-Qué valiente.

-Hijo, no te cansas de escuchar cada mañana la historia...

...de "El sastrecillo valiente"? -No, me gusta.

-Buenos días, madre. -Buenos días, hijo.

A ver si conseguimos que Pedrito desayune como Dios manda.

-Al sastrecillo le gustaba la miel, como a mí.

-¿Te gusta mucho la miel?

-Sí, y yo también puedo matar gigantes.

-Eso será si te acabas toda la leche.

Huy, huy... Pobres gigantes. (RÍEN)

-Muy bien, muy bien, Pedrito. Has comido muy bien.

Esos gigantes ya se pueden dar por muertos.

-Yo puedo con ellos. -Con todos si sigues comiendo así.

-Que se nos hace tarde.

Venga que llegamos tarde al colegio.

Volveré antes de que hayas terminado.

-Pedro.

Pórtate bien. -Venga, que llegamos tarde.

Timbre.

-Hola, Matilde. -Hola.

-He traído las muestras de la cubertería...

...que tu madre me encargó. -Pase.

Mamá, ha venido Julieta, de la joyería.

-Ah. Hola, ¿qué tal?

¿Ya están grabados los cubiertos? -No.

Antes quería que ustedes le dieran el visto bueno.

-Muy bien. Pase al salón.

-Tengo una gana de verlos. -A ver cómo han quedado, hija.

-Yo creo que les causará muy buena impresión.

Miren.

-Han quedado preciosos. -Sí, preciosos.

-¿Puedo cogerlos? -Por supuesto.

Como ella prefería que fueran las iniciales del nombre...

...y no la de los apellidos, he creído mejor poner...

...la A de Alejandro primero y luego la M de Matilde.

Es que al contrario no quedaría bien porque se leería Ma...

...y no sería muy apropiado.

Además así evitamos que cualquier invitado haga la broma...

...de leer dos cubiertos juntos y lea la palabra mamá.

(RÍE) -Está usted en todo.

-Entonces ¿le parece bien? Porque podemos encargar...

...que se graben los demás cubiertos en cuanto digan.

-Es una cubertería espléndida. -Y elegante.

-Siempre hemos querido lo mejor para su ajuar.

Claro, como es hija única.

Exceptuando a Alicia, naturalmente.

Timbre. Debe ser Alejandro.

-Qué suerte. Así él también verá cómo han quedado.

-Puedo dejarle las muestras para que las vean.

Y cuando quieran, van a la joyería y me dan la respuesta.

-No es necesario que se marche.

Quédese, así mi yerno le dice qué le parece.

Si no es una molestia, naturalmente.

-No, en absoluto.

Se abre la puerta.

-¡Ay, Jesús! Qué paciencia hay que tener con este niño.

¿Puedes creer que me ha hecho contarle otra vez el cuento...

...de "El sastrecillo valiente" mientras llegamos al colegio?

¿Cómo le podrá gustar tanto oír una y otra vez la misma historia?

-Y ay de ti si le cambias una coma o lo cuentas de otra manera.

-¿Me lo dices a mí? Si le cambio una palabra, me dice:

"Abuelita, eso no es así"; y me cuenta el cuento de pe a pa.

-Pedro es muy inteligente y tiene mucha retentiva.

-¿A quién habrá salido?

-A su abuela, a su madre... Vete tú a saber.

-En esta familia no hay nadie tonto.

Y tú menos que nadie. Siempre estudiando.

-¿Lo dices por estos apuntes? No.

Son unas notas que estoy repasando para la clase que tengo que dar.

La desaparición del senado romano.

-Me gusta que te guste tu trabajo.

-Tú me enseñaste a encontrar la parte buena de las cosas.

-Hijo, no te quites mérito. Todo lo que has conseguido...

...se debe a tu esfuerzo. Tu padre y yo sólo te empujamos.

-Un empujón a tiempo vale más que una victoria.

-Álvaro, hijo, tú vales mucho.

Has pasado una mala racha, pero te has repuesto.

Y creo que ya es hora de que te haga una pregunta...

-¿Te refieres a la que llevas meses intentando hacerme?

-¿Cuándo vas a retomar las oposiciones a cátedra?

Ya hace casi dos años que murió Verónica...

-Madre, por favor.

-No, ni por favor, ni sin favor. La vida sigue, hijo.

-¿A qué viene hablar de esto?

-A que no puedo verte anclado en el pasado.

Verónica era una mujer extraordinaria, te dio un hijo,...

...pero enfermó y murió.

No fue culpa tuya ni de nadie.

Estas cosas pasan.

-Estas cosas son mi vida.

Le agradezco mucho que reconsiderara su actitud...

...y no se haya ido, monsieur Belmas.

-No se haga ilusiones, Fernando. Es verdad que ayer acepté pasar...

...una noche más en ese hotel horrible donde me tienen hospedado.

Y he consultado con la almohada, como ustedes dicen.

Pero después de hacerle caso, lo único que he conseguido...

...es reafirmarme en que no puedo pasar ni una noche más...

...en este país "pathétique".

Necesito respirar. Me asfixio.

Y usted que conoce bien París debería entenderle mejor que nadie.

No se equivoque.

A mí me encanta París, pero amo España por encima de todo.

-Eso demuestra que hay amores que matan.

Espero que no sea mi caso.

Aun así, quisiera intentar convencerle por última vez...

...de las inconveniencias de abandonar el rodaje.

-Es totalmente inútil, mi querido Fernando.

Así que ahórrese el esfuerzo.

No, no, no.

Muy pronto este viejo comediante estará de nuevo...

...sobre su amado escenario de la comédie française...

...interpretando a Molière, a Racine o a Victor Hugo,...

...pero lejos de este país que tristemente ha regresado...

...a la Edad Media. No es nada personal.

Bien. Deberemos resignarnos y buscar una solución...

...para su personaje. Es evidente que no podemos eliminarlo.

-No pasa nada. No se preocupe.

Mis abogados se encargarán de zanjar este contrato.

Pero, monsieur Belmas, estaba pensando y antes de irse,...

...querrá usted despedirse de Alicia, ¿no?

-¡Alicia! Por supuesto.

Mon Dieu, cómo he podido ser tan desconsiderado.

Pero ¿puede localizarla?

Por supuesto, será para mí un placer acordar...

...una cita con ella. -Le estaré eternamente agradecido.

-No. Son el pasado.

Hijo, se me he atrevido a preguntarte...

...por las oposiciones a cátedra, es porque he notado...

...un cambio en ti.

-Sigo siendo el mismo. -Claro que eres el mismo.

El mismo de ayer, el mismo que se casó enamorado.

Pero hacía dos años que no te veía tan emocionado con la universidad.

-Intento superar la pérdida de Verónica.

Pero no me pidas que la olvide de repente.

-No lo hago.

Ya sé que cuando ella murió, tu mundo se vino abajo.

Es natural.

Tu mujer muerta en la flor de la vida y tú...

...con un hijo al cargo.

-Nadie mejor que tú sabe cuánto la amaba.

-Igual que yo a tu padre. Y le seguiré amando...

...a pesar de que hace 10 años que lo enterramos.

Pero tú eres joven. Tienes a Pedro.

Y tienes que procurar por vuestro futuro.

Yo no voy a estar siempre aquí.

-Nadie puede ocupar el lugar que dejó Verónica.

-Pero hay otros lugares. Otras mujeres.

Otras vidas que vivir.

-¿Adónde quieres llegar? -La pregunta es:

¿Dónde quieres llegar tú?

Hijo, yo lo único que quiero es que te des cuenta...

...que has vuelto a sonreír.

A estar animado. A tener ilusión por las cosas.

Yo no sé a qué se debe este cambio, pero pareces otro.

Pareces el que eras antes.

-Vaya, parece que aquí todo ha vuelto a la normalidad.

Monsieur Belmas.

-¿Por qué no me dijo usted que era militar?

-¿Y por qué habría de hacerlo?

-Porque es una falta de cortesía haber ocultado el dato...

...mientras yo ayer estaba criticando el estamento militar.

-¿Se arrepiente de sus palabras?

-En absoluto. Pero por educación hubiera sido un poco...

...más comedido en presencia de un... ¿commodore?

-Capitán, si no le importa.

No tengo por qué darle explicaciones...

...sobre mi profesión. Y menos a un súbdito extranjero.

-Los franceses no somos súbditos de nadie, monsieur.

Somos ciudadanos. Ciudadano Belmas, si no le molesta.

Perdón, capitán Quintero, supongo que estará al tanto...

...del allanamiento que sufrimos ayer.

-¿Cómo no iba a estarlo si yo mismo lo ordené?

-¿Entonces no les han robado como me dijo Fernando ayer?

No quería preocuparle. -Fue un simple registro.

No sé a qué viene ahora ese gesto de sorpresa.

Las autoridades velan por que en este país reine la paz y el orden.

Y si para ello es necesario poner patas arriba una oficina,...

...no nos andamos con remilgos de señoritas.

Necesitábamos saber si había agentes infiltrados.

Y hemos hecho las comprobaciones pertinentes. Eso es todo.

-¿Y qué pasa? ¿Han encontrado algún criminal debajo de una mesa?

-Todavía no. Pero podríamos hacerlo.

Escúcheme, Belmas. En este país...

...hay unas normas que cumplir. ¿Eh?

Y todo el que se oponga a ello, sea obrero, estudiante,...

...artista o militar, se tendrá que atener a las consecuencias.

Un registro es un hecho completamente rutinario.

Y no siempre se realiza por alguna razón concreta.

Pero le sorprendería saber lo mucho que se puede encontrar...

...cuando ni siquiera se sabe lo que se está buscando.

-¿A que son maravillosos? -Sí.

Yo de esas cosas no entiendo, Mati, pero sí, son muy bonitos.

-Te garantizo que muy pocos hogares madrileños pueden permitirse...

...una cubertería tan lujosa como esta.

¿Verdad, doña Julieta? -Sí. Son la mejor elección.

En cuanto a las letras de las iniciales,...

...son de tipo inglés, que ahora están muy de moda en Europa.

-Ah. Son perfectas.

Y, mira, Alejandro, ha puesto la A delante de la M...

...para que no se lea ma.

-Debe ser peligroso para una mujer ir con tanta plata por la calle.

¿No teme que la asalten?

-Procuro ser discreta y no llamar mucho la atención.

Además, la joyería está ahí mismo.

-¿Y por qué no deja que se encargue su marido? Sería más seguro.

-Mi marido está de viaje y he preferido traerlas...

...para que no se retrase el pedido.

-Está usted en todo. -Sí.

Se nota que cuida los detalles.

Y que es una mujer muy valiente y decidida.

Es normal, teniendo en cuenta sus ocupaciones.

-¿Por qué dices eso? -Bueno, ya se sabe.

Las joyerías las suelen rondar individuos con malas intenciones.

-Con el tiempo se aprende a tomar precauciones.

Y a evitar que los sujetos indeseables se acerquen...

...a la tienda.

-Bueno, nosotros nos marchamos, Alejandro.

Que hemos quedado con Cristina para tomar un café y dar un paseo.

Se nos hace tarde. -No la hagáis esperar.

-¿Entonces todo decidido? -No podían haber quedado mejor.

-En cuanto hayamos grabado el resto les aviso.

Y ahora me marcho. -Espere.

Me gustaría enseñarle unas joyas antiguas que tengo...

...para que me dijese qué le parecen.

Si no tiene prisa, claro. -No, ninguna.

-Bueno, nosotros nos vamos. Adiós y muchas gracias.

-De nada. Y ha sido un placer contribuir en tu próxima felicidad.

-Y en la mía.

Adiós, doña Regina. -Adiós.

Vuelvo en un momentito.

-Aquí donde me ves me ha dicho mi jefe...

...que soy el as del montaje y desmontaje de decoraos.

-Mira qué bien. -Y eso que llevo poco en esto.

Soy nuevo en el ramo. Entre tú y yo.

Yo creo que la gente que tiene contratada son un poco cortitos.

Y yo he llegao y le he puesto sentido común al asunto.

-¿Y eso cómo es? -Con organización.

Antes, por ejemplo, llegaba un obrero y cogía...

...de un cajón la herramienta que quería utilizar.

Y luego la dejaba tirada.

Cuando llegaba otro se tiraba más tiempo buscándola...

...que montando el decorao. Yo propuse que si cada uno...

...llevaba en su arnés...

...sus tenazas, su martillo y su montón de clavos,...

...acabaríamos mucho antes.

Y ayer nos dejaron salir dos horas antes.

-Tú está mu desaprovechao, Juanito.

-Ya te digo. Y otros de ministros. Lo que es la vida.

Oye, Manolita, ¿qué es de Sole? Últimamente no la veo na.

-Pues no sé. ¿Por qué?

-No, por na. Porque, no sé, como sois...

...muy amigas, pensé que a lo mejor... pues eso,...

...que le habías visto hoy o ayer.

-Hoy no creo que se levante muy temprano.

Ayer se quedó con Luisa cosiendo hasta tarde.

Y esta mañana cuando abrimos el bar todavía había...

...luz en el estudio. Te puedes figurar.

-O sea, que se tiró toda la noche trabajando.

-Pero no pongas esa cara. Alégrate.

Que eso es que tiene mucho trabajo.

Fernando, tengo cosas que hacer. Sólo unos minutos más.

Belmas está a punto de llegar. Ha salido pero está al caer.

Fernando, yo no sé qué le puedo decir.

Belmas me cae muy simpático, pero tengo que ocuparme...

...de mis propios asuntos. Lo sé.

La universidad. Y todo es muy importante.

Y lo respeto. Pero me tienes que hacer un favor.

He convencido a Belmas de que tenía que despedirse de ti.

Para tener la última oportunidad de evitar que se vaya.

¿Y qué puedo decirle yo? Lo que se te ocurra. Lo que sea.

Pero tienes que convencerle de que no puede marcharse.

Cuando necesito algo, no me haces caso.

Y ahora lo necesitas tú y tengo que hacer...

...lo que tú quieras. Es injusto.

¿Y qué quieres, Alicia? La vida es una continua...

...cadena de injusticias. Tienes razón.

Pero tienes que ser buena conmigo.

Luego te escucharé todo lo que tengas que decir.

Y te ayudaré en lo que quieras.

Pero me tienes que ayudar.

Además, no podemos permitir que Belmas abandone...

...cuando sólo le quedan unas secuencias para terminar.

Sería una locura. Yo me volvería loco.

Soy capaz de pegarme un tiro.

¿Y tú no quieres eso, verdad? Eres un tramposo.

De todos modos, no sé qué puedo hacer yo para convencerle.

Si no va a hacer la película y se va a enfrentar...

...a los abogados de la productora, a ver cómo lo retengo.

Él tiene predilección por ti. Te va a escuchar.

Podríamos terminar la película sin Belmas.

Pero deberíamos parar la producción,...

...buscar un sustituto, volver a rodar su personaje...

Sería una ruina. Ya lo sé,...

...pero creo que sobrevaloras mi poder de persuasión.

Alicia, por lo que más quieras, estamos en tus manos.

Mira, si por mí fuera, le habría dado la patada hace tiempo,...

...es un hombre insufrible, pero empezó esto...

...y no permitiré que nos abandone.

Y tuve mano izquierda con él, lo sabes,...

...tuve mucha mano izquierda.

Y por mucho que Belmas no sea santo de mi devoción,...

...acabará hasta la última de sus secuencias.

Y no le dejaré irse ni un segundo antes.

Y cuando termine y le fusilemos,...

...le cogemos y le atamos de pies y manos...

...y le mandamos por correo certificado a Indochina.

De acuerdo, de acuerdo.

Intentaré hacer lo que pueda.

Esa es mi Alicia.

Pero que te quede claro que no dejaré mis estudios...

...y les otorgaré prioridad, me da igual la película, Belmas...

...y cualquier cosa.

¿Trato hecho?

Trato hecho.

-Mira, hablando del rey de Roma, mira quién entra por la puerta.

-Buenos días.

(AMBOS) Buenos días, Sole.

-¿Dónde te metes?

-Yo, en el estudio, como siempre.

¿Me pones un café?

-Bien cargado, ¿no?

-Doble o triple, porque estoy muerta.

Y tú, ¿qué, estás muy ocupao?

-Sí, bueno, ya sabes, montando decoraos,...

...que ahí siempre hay algo que hacer.

-Pues como yo, que me paso el día cosiendo.

Esta noche, nos hemos quedado Luisa y yo hasta por la mañana.

-Sí, ya me contó Manolita, que esta mañana vio luz en el estudio.

-Las noticias corren.

-Mujer, es que Juanito me preguntó.

-Pero vamos, por educación, ¿eh? No por interés ni na de eso.

-Ya.

-Vamos, quiero decir que no soy ningún cotilla,...

...que no me interesa la vida de nadie.

-Ni a mí tampoco.

(SUSPIRA) -Pues parece que va a llover.

-Sí, porque está muy nublao.

-Y qué pena, ¿verdad?, porque ayer hacía un día precioso para pasear.

-Sí, sí. Un día estupendo, ¿verdad, Sole?

-¿Qué? Perdona, que no te estaba escuchando.

-Hola. -Muy buenas, familia.

-Juanito. -Bueno, que por fin te encuentro.

-Anda, pues ya es difícil encontrarme a mí;...

...has tenido que buscar, ¿eh?

-¿Qué te pongo, un café o un sol y sombra?

-Ninguna de las dos cosas, que no da tiempo.

Me han llamao los de la productora: Los decorados...

...que dejamos en la facultad, que estorban...

...y hay que llevarlos al almacén pronto.

-Ah, nada, entonces, vamos pa allá.

Así que, nada, Manolita, cóbrate aquí.

Toma,...

...lo de los dos. -No hace falta, ¿eh?

-Estás convidada, Sole.

Eh...

Y que, bueno, que...

Que no trabajes tanto.

-Como no me toque la lotería.

-Con Dios.

-Adiós, Juanitos, adiós.

-Que adiós, ¿eh?

-Adiós.

¿Qué?

(RÍE) -Nada.

-Tú no digas nada.

-No, Sole, no.

-Bueno, todos son herencia familiar.

Este broche mismo se lo regaló mi abuelo a mi abuela...

...por sus bodas de plata.

-Vaya, es una pieza única.

Y valiosa.

-Aunque, si me permite el comentario,...

...ha quedado un poco anticuada.

-Claro, por eso quería que usted las viese;...

...les tengo tanto cariño, que me los pongo cuando la ocasión...

...lo permite, pero me da la sensación de que algunas ya...

Ya no se llevan. (RÍE)

-Claro, y le gustaría seguir usándolas, ¿no?

-Naturalmente.

-Pues la verdad es que son piezas muy buenas...

...y creo que, con unos cambios, se pueden modernizar fácilmente.

Por ejemplo, este mismo collar,...

...con acortarlo o convertirlo en un collar de dos vueltas,...

...quedaría muy a la moda.

(RÍE) -Claro, porque...

...así, tan largo, parece del charlestón, ¿no?

(RÍE)

-Entonces, ¿usted cree que merece la pena arreglarlo?

-Sin duda.

Y eso que a mí, personalmente, me gustan mucho las joyas antiguas.

Pero a las mujeres como nosotras,...

...que nos gusta sentirnos atractivas, no nos favorecen.

Una joya debe realzar la belleza, no convertirnos...

...en museos ambulantes, porque eso nos envejece.

(RÍE) -"Museos ambulantes".

-Doña Regina, no hay que tener miedo a modernizar las piezas;...

...no todas soportan el paso del tiempo, así que hay...

...que ayudarlas un poquito con algunos retoques,...

...para que duren. Eso lo hacen los reyes, los nobles...

Y otros que si yo le contara... (RÍE)

-Bueno, yo sé que lo que le voy a decir le sorprenderá, pero...

...en honor a la verdad, debo confesarle que, la primera vez...

...que la vi, por la calle, me formé una idea equivocada de usted.

-Quiere decir que no le gusté.

¿No es así?

-Bueno, le agradezco que sea tan directa.

-Creo que hay que llamar a las cosas por su nombre;...

...siempre sin ofender y con educación.

-Y yo también pienso igual, pero...

No, sé, no me atrevo a ser tan directa.

Eso hizo que malinterpretase su manera de ser...

...y le pido disculpas por haberme dejado llevar...

...por las falsas apariencias...

...y haberla juzgado mal.

-¿Y tanto trabajo tenéis como para llevaros toda la noche cosiendo?

-No, es que tu prima no estaba bien y me quedé a hacerle compañía.

-¿Qué le pasa?

-Que tiene una amargura muy grande;...

...desde que se supo que Ignacio tiene tuberculosis,...

...es que no levanta cabeza.

Y lo intentó todo para ir a verle, pero nada.

Y no se le ocurrió más que hablar con don Senén;...

...fue peor el remedio que la enfermedad.

-Las burradas que le diría ese cura.

-Sí, pero es que fue la gota que colmó el vaso.

Tu prima es que lleva un tiempo que no está bien.

-Ya, me lo vas a decir a mí.

-¿A ti te ha dicho algo?

-¿A mí? Si es una piedra; no habla con nadie.

Desde pequeña, se creyó más fuerte que los demás.

Y sufre como la que más.

Como se lo queda todo para adentro,...

...así no hay quién la ayude.

-Pues a mí me pasa lo mismo con ella.

-No, tú la llevas mucho mejor.

Yo es que, Sole, ya no tengo paciencia.

Pero cuando uno necesita de los demás, tiene que poner...

...algo de su parte, caramba.

-¿Tú le has dicho algo de lo de Juanito?

-¿Yo? Yo, no. Dios me libre.

No, eso es algo muy tuyo.

¿Tú no le has dicho nada?

-Es que no tengo valor.

-Pero, Sole, si fue sólo un beso.

-Ya, pero es que...

Yo pienso que si ella ahora nota que hay algo...

...entre Juanito y yo, pues su situación...

...se hará más cuesta arriba.

Aunque me parece que sospecha algo.

-Saber lo debe de saber, porque os conocéis mucho,...

...pero yo te diré una cosa:

Por que ella no sufra, no te tienes que fastidiar tú,...

...que no está el patio como para perder oportunidades...

...que te da la vida. Y menos, en tu caso.

Con perdón. -No, si tienes razón.

Ya no sé qué hacer, Manolita.

-Hola, prima.

-Hola.

(MANOLITA SUSPIRA)

(CON DULZURA) Serafín. -¿Ha pasado algo, Luisa?

-No, le di el biberón al niño cuando se despertó...

...y me voy al taller de Marina, a recoger los botones.

-¿Los de lujo? -Sí.

-¿Quiere un café? -No, gracias.

Bueno, que me marcho. -Espera, espera.

¿Ya estás mejor que ayer, cariño?

-Sí, estoy como siempre, ¿por qué lo dices?

-No, por nada.

Serafín balbucea. -Bueno, pues hasta luego.

(AMBAS) Adiós.

-Ay, qué gordo está. -Ay, cariño.

Sonríele a Manolita.

-¿Sí? -Una sonrisita.

-Perdón, señor profesor,...

...este libro que está usted leyendo de los hermanos Grimm,...

...¿es un libro de cuentos para niños, verdad?

-Así es.

Leo algunos cuentos para contárselos a mi hijo por la noche.

Normalmente, es mi madre la que lo hace,...

...pero, a pesar de mis ocupaciones, no me perderé...

...el placer de contar a mi hijo un cuento antes de dormirse.

-Huy, le felicito, señor profesor.

Los hombres no suelen tener tiempo para esos menesteres...

...de tan ocupados como están.

Pero como decía la gran Elena Fortún: "No hay cosa...

...más enriquecedora para una criatura...

...que escuchar un cuento en boca de sus seres queridos".

-Sí, la verdad es que sí.

-Se lo digo por experiencia, que yo he contado muchos.

Y no quiera ver usted cómo cuenta cantidad de cuentos mi Pelayo...

...a sus nietas. (RÍE)

-¿Quién pronuncia mi nombre con tanta dulzura? Buenas.

-Ea, ya está aquí el cuentista oyendo lo que estamos hablando.

-¿Qué pasa? ¿Que me estás llamando mentiroso?

-No, es que eres un hombre muy presumido.

Te estás haciendo el tonto para que yo repita todo...

...y volver a escucharlo.

-¿Y eso te parece mal, alondra vespertina?

-Pelayo, por favor, anda, anda...

Lo que tenga que decirte te lo digo luego a solas.

-Y no tardes. (RÍE)

-Un cafetito y un chato de vino.

-Gracias, Manolita.

Ay, Alicia, mi querida Alicia.

Te agradezco sinceramente de haber accedido a despedirte...

...de este pobre actor que huye de este país...

...para volverse loco. Exagerado.

-No estoy exagerando, de ninguna manera, Alicia.

Mira, por una parte quizás tú hayas sido mi único consuelo...

...en esta triste experiencia y, por otra parte,...

...decididamente España no está hecha para mí.

Es que no soporto más este olor a rancio...

...que se respira por todas partes.

Esta opresión, se pinta todo... Chis...

Le comprendo, parfaitement.

A mí también me cuesta adaptarme a las costumbres y adaptarme a...

En general, a esta sociedad, pero usted es un profesional,...

...un auténtico artista y sabrá que la obra...

...representa un alegato contra la dictadura.

-Ah... ¿Qué dice?

¿Un alegato?

Oui.

-Permítame que se lo diga, pero me parece admirable...

...que después de tantos años sigan ustedes tan enamorados.

-En realidad no llevamos muchos años casados.

Es mi segunda mujer.

-Ah, no sabía.

-Por lo visto usted también está viudo según tengo entendido.

-Va para dos años.

-¿Y por qué no ha intentado otra vez casarse?

Usted perdone que me tome yo estas confianzas.

Ya sé que todavía no hemos comido juntos.

-No tiene importancia.

En realidad me hace gracia la pregunta.

-¿Por qué?

No es bueno que el hombre esté solo.

Le voy a decir yo a usted una cosa:

A mi primera mujer la quise con locura.

Y también le voy a confesar algo: este segundo matrimonio...

...pa mí ha resultado ser mucho mejor que el primero.

-¿Por qué motivo? -Porque el primer matrimonio...

...es como un campo de batalla, no hay más que estrategias,...

...escaramuzas, bombardeos, uno se mete en peligros y los provoca.

Cuando se quiere dar cuenta y dar marcha atrás no puede.

No hay más que conflictos y agravios.

-Eso es ley de vida en las parejas.

-En las segundas parejas no.

Porque, entre otras muchas cosas, uno aprende...

...a que a las mujeres hay que quererlas...

...en lugar de tratar de entenderlas.

-Si usted lo dice debe ser verdad.

Me voy a clase.

-Y no se olvide usted que las segundas partes...

...son las mejores porque el caldo hace otra sustancia.

(RÍE)

¿Usted comprende el sentido general de la obra?

Y Andrés ha hecho un excelente trabajo para que la censura...

...no se dé cuenta de que... Lo que esconde.

-Siempre había visto que era una historia romántica...

...sin ningún compromiso. Sí.

Pero por debajo de esa historia romántica hay...

...un drama político que cuenta cómo México...

...se libró del emperador Maximiliano.

Maximiliano representa todos los tiranos...

...y, en especial, en esta época a Franco.

De este modo la película se convertirá en un hito...

...y todos los actores serán consagrados definitivamente...

...como auténticas estrellas.

-Ah, pues esto es un punto de vista muy interesante, Alicia.

Très intéressant, no había percatado...

...tanta profundidad en el texto.

Tal vez esté tan centrado en su personaje que habrá descuidado...

...el sentido general de la obra o en su totatilé.

-C'est possible. c'est possible.

Pero es que Maximiliano es el representante...

...de todas las tiranías, yo siempre la había visto...

...como un simple aristócrata, mentecato y decadente.

En una palabra, un imbécil.

Au contraire.

L'empereur es un ente de otra época.

Es un modelo de gobernante del que México necesitaba librarse...

...igual que nosotros necesitamos librarnos de Franco.

Por eso la historia y, en especial, su personaje...

...serán inolvidables.

-¡Oh, Maximiliano, Franco!

Tienes toda la razón, Alicia, toda la razón.

La película consagrará a todos los actores que...

...hayan participado en ella.

Los convertirá en auténticas estrellas.

¿Cómo he podido estar tan ciego?

¡Claro, pero tengo que cambiarlo todo!

Tengo que hacer de Maximiliano el arquetipo de todas las tiranías.

Oh, y, por supuesto, no puedo irme de ninguna manera.

Tengo que hacer una nueva composición.

Un tirano, sí, un tirano.

Pero con su poquito de corazón...

¿No? Bien, Jean Pierre.

-¡Claro!

Santé, Alicia. Santé.

-Lo que no termino de entender es cómo tuviste el impulso...

...para sacar el arma de la productora y guardarla aquí...

...antes del registro. ¿Tienes un sexto sentido?

En la resistencia aprendí que las cosas delicadas...

...es mejor mantenerlas poco tiempo en el mismo lugar.

Si sabes moverlas bien te puedes evitar peligros.

-Eso que dijo Quintero delante de Belmas,...

...lo de que el registro fue rutinario no me parece creíble.

Yo sí lo veo creíble, es como un tiro a ciegas.

Es una especie de demostración de poder.

-¿Y si están detrás de nosotros?

Cálmate y no empieces de nuevo. He dicho que no tienes qué temer.

-¿Y por qué alguien tan ocupado como el jefe de...

...la Inteligencia militar lo destinan como asesor...

...en una película cuando el que debía venir no viene?

Fernando, es muy raro, tienen que sospechar por fuerza...

...de algo o de alguien y ese alguien somos nosotros.

No estoy de acuerdo, aunque te parezca mentira,...

...en esos cargos cuanto más arriba estás más libertad tienes...

Más tiempo libre tienes y el jefe no perderá...

...el tiempo bajando a la arena si tiene agentes de campo.

-¿Quieres convencerme de que está aquí por no aburrirse?

No es eso, es un militar, está claro.

A lo mejor le gusta la historia y no tiene oportunidades...

...de demostrar lo que sabe. -Bueno, tú sabes más de eso que yo.

Pero yo no estoy tranquilo con un individuo así a mi espalda.

Tendrás que controlar tus nervios porque un solo fallo...

...puede poner en peligro toda la misión.

-¿Y si ha venido porque tenemos un topo en la productora?

¿Pero quieres dejar de pensar en esas tonterías?

-No es ninguna tontería.

Comprendo que intentes tranquilizarme,...

...pero sabes igual que yo que tienen civiles infiltrados...

...en todos los ámbitos trabajando para ellos,...

...pasando información, podría ser cualquiera.

Mira, Roberto, estamos a salvo.

Y si no quieres creerlo o sigues preocupándote...

...voy a tener que pensar que quizás no seas la persona...

...adecuada para esta misión.

Porque una cosa es tomar precauciones y otra diferente...

...es entregarse al alarmismo como haces tú.

En este negocio hay que tener los nervios de acero,...

...¿me entiendes?

-Sí, tienes razón, tal vez estoy demasiado lejos.

Pero debemos tener cuidado y tomar precauciones.

Lo primero que tenemos que hacer es limpiar todo este almacén.

-Habrá que buscar otro escondite que no relacionen...

...ni con nosotros ni con la productora.

¡Cuidado! -¿Qué pasa?

Quintero.

Es mejor que no nos vea.

-Ese hombre me pone nervioso, no puedo evitarlo.

-Pues aquí tiene nuestra humilde morada, Capitán.

Que, de ahora en adelante, es la suya.

-Ah, muy agradecido.

¿Así que usted es delegado del sindicato de Transportes?

-Delegado provincial desde que terminó la guerra.

Pero mi verdadera vocación hubiera sido ser militar.

Pero soy falangista desde la primera hora.

-Esos son los mejores.

Y ayer me dijo usted que su hijo también tiene vocación militar.

-Sí, Carlos. Está acabando Ingeniería y empezando...

...la carrera militar.

También tenemos una hija pequeña, Matilde,...

...que está a punto de casarse.

-La familia es la base de nuestro sistema.

-Familia, municipio y sindicato.

Sólo me falta el municipio, como puede ver.

-También vive con ustedes esa chica medio francesa que nos presentó.

-Sí, Alicia, nuestra sobrina. Pero es española.

De hija y padre español.

-¿Se refiere al lugar de nacimiento?

-Madrileña por más señas. -Una chica muy guapa.

Somos medio compañeros en Numancia Films.

Ella como traductora y yo como asesor histórico.

-La tenemos recogida, como aquel que dice.

Su padre, que en paz descanse, era republicano.

Pero nosotros la estamos reconduciendo.

-Eso no debe ser fácil. -Aunque no imposible, Capitán.

-Es una suerte que un hombre de orden...

...como usted participe en el cine...

...y vele por nuestros valores y por las buenas maneras.

-Pero el cine necesita una revisión a fondo.

Como casi todo en España. -Estamos en ello.

Y dígame, ¿a usted le gusta el cine, doña Regina?

-A mí me encanta. Me encanta.

Pero... según mi manera de ver, creo que ahora...

...se hacen películas demasiado atrevidas.

Me gustan más las bonitas como...

..."Siguiendo mi camino", "La ciudad de los muchachos".

Y sobre todo todas las de Estrellita Castro.

Me entusiasman. ¿Verdad, cariño?

Buenas tardes. (TODOS) Buenas tardes.

Buenas tardes.

-Hija, siéntate un ratito con nosotros.

Hace poco estábamos hablando de ti.

Lo siento mucho, pero tengo que estudiar.

-No le hagas un feo al Capitán. -Ya estudiarás más tarde.

Hazle caso a tu tía y no nos prives de la compañía de la juventud.

De veras, Capitán. Es que tengo que estudiar y hacer un trabajo.

Lo siento.

-Será en otra ocasión entonces. Buenas tardes.

-Buenas tardes.

-Hola, Manolita. -Hola, Julieta.

Venía a traerte un dinero para que me lo pongas...

...en la cuenta de la primera comunión de Leonor.

-Claro que sí. ¿Cuánto va a ser? -38 pesetas.

-Bueno, pues te lo apunto.

¿Y ya has decidido lo que vas a comprar?

-Si decidido lo tengo. Lo que no sé es si voy...

...a llegar a tiempo para todo.

Ya definitivo he pensado: una medallita con su cruz,...

...una pulsera con su nombre grabado...

...y una medalla de san Francisco de Asís.

-De eso tenemos de todo. Lo único que hay que grabar...

...el nombre y la fecha en la pulsera y en la medalla.

-Le hace tanta ilusión hacer su primera comunión...

...que yo quiero que lo disfrute.

-¿Y la medalla de san Francisco?

-Porque le gustan mucho los animales.

-Ah, yo creí que el patrón era san Antón.

-No. Lo que pasa es que aquí en Madrid san Antón...

...tiene mucho predicamento.

Pero en mi pueblo de siempre ha sido san Francisco.

En su día se reúnen en la plaza del pueblo toda la gente...

...con sus ovejas, sus gallinas, sus cerdos...

Para que el cura las bendiga.

-"Juventud, divino tesoro. Te vas para no volver".

-Pemán. -No, Rubén Darío creo.

-Sí, ese medio indio. Creo.

-Qué gran razón tenía.

A mis años echo de menos la ingenua felicidad de los jóvenes.

Los adultos tenemos el grado que nos otorga la experiencia.

Pero ellos son el futuro.

Yo siempre estoy muy atento a sus intereses.

Creo que tenemos mucho que aprender de ellos.

-Pues yo no estoy nada de acuerdo con usted.

-Regina... -No va a haber nada...

...que impida que diga lo que pienso.

La juventud es soberbia e indomable.

Y que conste que no lo digo por nuestros hijos,...

...que son un modelo.

-Sí, un modelo de todo. Ya ve, Carlos, lo orgullosos...

...que estamos de él que sigue sus pasos en la carrera militar.

-Pero nuestra sobrina... Eso es harina de otro costal.

Los jóvenes como ella se creen que se pueden comer el mundo...

...porque están en posesión de la verdad absoluta.

-Mi mujer a lo que se refiere es que fue educada...

...en Francia por su padre a su manera.

-Dilo claramente. Su padre la maleducó.

Es una salvaje que no respeta ni los valores morales...

...ni la autoridad. -Aún así, tiene buen fondo.

-Bueno, ya ve. Mi marido se empeña siempre en excusarla.

Pero la corregiremos, Capitán.

Si Dios nos da paciencia, lo conseguiremos.

Bueno, ahora si me disculpan, voy a retirar el servicio.

-Bueno, me voy que he dejao solo a Marcelino.

-Te iré buscando modelos. -Bien.

Tenías una carta tirada ahí.

-Sí, facturas y más facturas. -Adiós.

-Lo que pasa es que Alicia se parece mucho a su madre,...

...que era su hermana. Y no se llevaban bien.

Pero no es preocupante. -¿Está seguro?

-Segurísimo.

-Pues perdone que le diga, pero yo en su caso...

...no me echaría a dormir, amigo Hipólito.

Por las informaciones de las que dispongo,...

...su sobrina se comporta en la universidad...

...de un modo díscolo, rebelde, indómito.

Exactamente como ha dicho su señora. Y yo diría más.

Se significa en ese ámbito mucho más de lo aconsejable.

-¿Y usted cómo lo sabe?

-Pues no todos los estudiantes son iguales.

Los hay muy de orden, auténticos patriotas siempre vigilantes.

Además, antes de asesorar a la productora...

...tuve a bien averiguar quiénes habían de ser mis compañeros.

-Me está usted preocupando. -No es para menos.

Pero tal vez no sea un caso irrecuperable.

Tal vez se la pueda corregir tomando las medidas oportunas,...

...naturalmente.

-Atándola corto. -Por ejemplo.

-Atándola muy corto.

(LEE) Tu mujer te engaña con un hombre...

...mucho más joven que tú...

...y que ella.

-Alicia, si sigues por el camino que estás emprendiendo...

...en la universidad, vas a tener graves problemas.

Me consta que mantienes una actitud desafiante y rebelde.

¿Yo? -Yo sin Manolita no iba...

...a ningún lao.

-Pues esa es la vida que yo quiero, Marce.

Y no estar en un cuartucho sin ventana,...

...con una cama triste y leyendo novelas del oeste...

...porque no puedo dormir.

-¿Cómo que no te apetece?

A ver si te crees que te voy a dejar así como así.

No. Has estao a punto de desmayarte...

...y eso ha sido por pura debilidad.

-¿No me diga que prefiere escribir esquelas mortuorias...

...a contarle al mundo la historia del emperador Maximiliano?

-Si no me dejan vivir. Me amargan la vida.

No soporto los permanentes cambios de todo.

Soy un artista, joder. Que me dejen en paz.

-¿Tú conoces al novio de la hija de los Roldán?

-Sí, Alejandro. Viene mucho por el bar.

-Pues... si me pudieras hacer el favor de darle este paquete.

  • T3 - Capítulo 83

Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 83

24 dic 2007

El registro en Numancia estrecha el cerco sobre Roberto y Fernando. Roberto, nervioso, está convencido de que Quintero sabe más de lo que dice. Delmás quiere abandonar definitivamente la producción. Alicia le convence de que la película es un alegato contra todas las dictaduras, incluida la de Franco, y logra que cambie de idea. Luisa no logra quitarse de la cabeza su encuentro con don Senén y cree que el cura tuvo razón al llamarla "revolucionaria de pacotilla". Sole la anima a no dejar de luchar contra lo que cree injusto. Pelayo hace una encendida defensa de los segundos matrimonios ante Álvaro. La madre de Álvaro, doña Marcela, anima a su hijo a retomar los proyectos que quedaron detenidos cuando su mujer murió. Julieta intercepta un nuevo anónimo para Adriano. Quintero alerta a Hipólito sobre la notoriedad de Alicia en la facultad.

ver más sobre "Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 83" ver menos sobre "Amar en tiempos revueltos - T3 - Capítulo 83"

Los últimos 4.649 programas de Amar en tiempos revueltos

  • Ver Miniaturas Ver Miniaturas
  • Ver Listado Ver Listado
Buscar por:
Por fechas
Por tipo
Todos los vídeos y audios