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No recomendado para menores de 12 años
Transcripción completa

(RELINCHA)

Juan está bien.

Él es fuerte. Seguro que volverá.

-Llevo 2 días son comer, 2 días. -Tienes viruela.

-¡No! Ya no sé qué vamos a hacer.

-No quiero seguir con esto. -De eso nada.

Tú harás lo que yo te diga.

-No, esto es una carnicería. Búscate a otro.

-Vengo de parte de Agustín.

-Estas cosas son de mi padre.

¡Pero cómo puedes ser tan rastrero! -¡Devuélvemelo!

-Se desvivía por lo que nada tenían.

-Claro, padre, claro. -Especialmente por los tres...

...pequeños huérfanos que tenía a su cargo.

-¿Es para tu novia? -Yo no tengo novia.

Aún no he encontrado a la chica perfecta.

-Que hemos encontrado a su hermano. -¡Sancho! Se llamaba Sancho.

Así que vive ahí, en Brunete, somos vecinos como quien dice.

-Cuántas veces te he dicho que la olvides ya, Martín,...

...que la olvides. -No puedo.

-Me da el pálpito de que la vamos a encontrar.

Buscamos a un joven llamado Sancho. -No sé nada de él.

Hace mucho que se fue. Aquí sólo vivimos mi mujer y yo.

La mesa estaba preparada para 3 personas.

Estaba ocultando algo. Volveremos a averiguarlo.

-¡Comida! -Este trozo es mío.

-¿Esa no es la madre de Gaby? -¡Suélteme, suelte!

-¿Me vio Alonso coger comida de la basura?

(LEE) -Mañana a las 9 de la noche frente a la puerta...

...de la Catedral de Salamanca.

Cógelo, por favor. Vas a conseguir mucho dinero con él.

-Gracias.

-Estaba impaciente por ver tu regalo.

-¿Mi regalo?

-¡Aaaah! Mordeduras.

-Qué asco. Pero las flechas...

...no las ha lanzado ningún animal.

-Nadie sabe qué ha pasado.

Deja, que tengo una idea.

-Ha sido un error.

-¡Aaaah! -¿Quién puede ser tan desalmando...

...para matar a los pobres ancianos?

-Aaah... -¡Está vivo!

-Me gustaría que dejases de ver a mi sobrino.

Soy tu hermano.

Me gustaría que se quedara a vivir con nosotros.

-Han matado a mi familia.

-Parece que no te das cuenta de que no puedes dejarlo.

-¡Aaah, aaaah!

-Eres muy niño.

-Yo sé cómo puedes ganar mucho dinero fácilmente.

-¡Aaaaaah! -Ha ido Alonso en mi lugar.

Me dijo que podía ganar mucho dinero...

...en una carrera por el bosque.

-¿Pero qué pasa, por qué disparan? -¡Alonso!

-Pero es que... él sabía que nos iban a cazar.

-¡Aaah!

Ni siquiera ha tenido tiempo de conocerme.

Agustín cogió al bebé equivocado.

-Así que otro hombre... que no era Agustín,...

...se llevó a la niña que es su hermana.

Así que ahora hay que buscar a una moza.

Es que le he visto a usted y parecía tan fácil.

Vamos, que está visto que lo oriental no es lo mío.

La próxima vez entrena sin mí...

...que yo le tengo demasiado cariño a mi cuello.

-Encima que le he dado ahí en toda la madre.

¿Y esto?

-Ah, eso nada. Que me he permitido completarle el croquis.

Que se le había olvidado usted añadir que estamos buscando...

...una hermana y no un hermano.

Muchas gracias, Sátur.

Sólo que niña se escribe sin la i final.

-Niña. Cómo que se escribe...

...sin la última i, si se dice niña.

Niñia, sin la i.

-Pues permítame que le diga...

...que una vez vi escribirla al mismísimo Quevedo indistintamente.

Niña, niñia.

Ya.

-Y que no va a ser fácil encontrar a su hermana.

Sabemos lo del orfelinato y que pagaron por ella y poco más.

Y que se llama Ana. -Usted sabe la de Ana...

...que hay por el mundo.

Eustaquias o Ambrosias igual hay menos.

Que no sabemos si es rubia o morena, alta o baja o... estrábica.

Si está viva la encontraré.

-Claro, hombre, ya sé quién puede decirnos dónde está su hermana.

¿Quién? -La amamantadora.

Si su hermana entró allí de bebé alguien tuvo que darle la teta.

De acuerdo. ¿Cómo podemos encontrarla?

-¿Pero es que usted nunca ha oído hablar de ella?

Si es famosa en la villa por... Menudas hijas que tiene.

Esas mujeres no dan leche, dan nata.

La encontraré, Sátur. Ya está amaneciendo.

Vamos antes de que se despierte... -Amo, si no le importa,...

...me gustaría ir a casa de Estuarda.

He conseguido esta hogaza de pan...

...y quiera darle una sorpresa a ella y al niño.

Claro que sí, Sátur, claro.

-Niñia...

De toda la vida de Dios ha sido niñia.

-Irene.

Despierta que es tarde.

Te he visto, ¿eh?

¡No, no, Irene, no! ¡No, no, no! Aaah...

¿Se puede saber qué pasa, Nuño?

-Está muerta, madre.

(LLORIQUEA) Mire.

Está bien, no mires, no mires.

Es una de mis criadas.

Dios mío, quién ha podido hacer algo así.

Lleva un vestido demasiado caro para ser una de tus criadas.

Hernán, lleva un vestido de Irene.

Alguien que quería matar a Irene ha matado a tu criada.

Por eso entraron en el palacio.

Buscaban a Irene.

-La han matado, madre. No, hijo, eso no.

Llanto de Nuño.

¿Qué han hecho con Irene?

Llévate a Nuño a un lugar seguro.

Voy a vigilar el palacio. ¡Hernán!

Encuentra a esa niña. ¡Arriba!

Respira. Ya está, ya está.

-Seguid lavando, niñas, que yo voy a ir colgando estas sábanas.

¡Aaah! No se asuste.

Necesito que me ayude.

-Usted es el águila roja, ¿verdad?

Me han dicho que usted fue ama de cría en el orfelinato.

Estoy buscando a una chica que estuvo en el orfelinato...

...hace muchos años. Su nombre es Ana.

-No sé, por allí pasaron muchos niños.

La niña llevaba esta pulsera.

(SORPRENDIDA) -Sí. Recuerdo a la niña.

Se la llevaron muy pronto del orfelinato.

¿Recuerda algo más? Es muy importante.

-Creo que... tenía una mancha en la cabeza, como un antojo.

Pero ya le digo, estuvo poco tiempo.

Muchísimas gracias.

-Aay, no sabe cómo le admiran mis hijas. ¡Niñas!

¡Niñas! ¡Está aquí el Águila Roja!

¡Subid, subid!

No iba a perdonar si no...

-Ya le he dicho que no tengo dinero.

Desde que me echaron de la casa de citas no he vuelto a trabajar.

-Esto es un negocio, no una casa de beneficencia.

El que no paga el alquiler va a la calle.

-No puede echarnos, por favor.

Seré suya cada vez que quiera.

Haré todo lo que me pida, lo que más le guste.

-Estás marcada por la viruela, ¡no me interesas!

Pero si estás tan desesperada, si se me ocurre algo...

...que podrías darme. -Lo que quiera.

-Tu hijo Gabi.

-¿Cómo? -Tú te quitas una carga...

...y yo consigo mano de obra barata.

-Antes me muero de hambre que vender a mi hijo.

-Pues entonces tendrás que dejar mi casa en dos semanas, ni un día más.

-Si le juro que le voy a pagar

Deme un poco más de tiempo, por favor.

-¿Cómo estás, padre?

Bien.

¿Por qué?

-Siento mucho lo que le pasó al tío.

Yo casi no le conocía pero me salvó la vida.

Vamos que no le voy a olvidar nunca.

Muchas gracias, hijo.

Yo también siento mucho lo de tu hermano, Gonzalo.

Gracias.

Bueno... ¿desayunamos?

-Sí.

Pues no sé el qué.

¿Ya estamos otra vez sin leche?

Gonzalo, que no llegamos.

Que los maravedíes se van en cuanto entran...

...y la comida no nos cunde nada.

Tranquila. Tranquila no.

Los hombres es que lo veis todo muy fácil.

Pero al final es una la que termina preocupándose.

¿Y a ti qué te pasa?

-¿A mí? Nada.

Bueno, sí. Es que habláis como los que estáis casados.

Aprovechando en momento que estamos lo tres solos...

...había pensado que... podríamos ir la tía, tú y yo...

...a dar un paseo al campo.

Bueno... no creo que tu tía quiera ir al campo.

-¿No quieres?

Bueno...

Si tu padre quiere...

-Pues ya está, todo arreglado.

Anda, vete a la lechería y que nos fíen.

Venga.

Porque tú ir a pasear no...

Bueno, si Alonso quiere.

-¡Amo!

Está llegando un batallón del frente.

Viene un carro lleno de soldados.

Están muy malheridos.

Es el mismo batallón que Juan.

¡Déjenme pasar! ¡Déjenme pasar!

Perdone.

Perdone, ¿ha visto a Juan de Calatrava? ¿Lo conoce?

-Lo siento.

Perdone. ¿Sabe si está aquí Juan de Calatrava?

-No lo sé, no. ¿No? Oiga.

¿Alguien conoce a Juan de Calatrava?

-Gonzalo, ahí.

Juan.

¡Juan, Juan! No es él, no es él.

Cipri.

Mira cómo están todos, Gonzalo.

Margarita...

No tiene por qué haberle pasado lo mismo.

Además, estoy seguro de que Juan está bien.

¿Cómo estás tan seguro?

Pues porque si yo tuviera a alguien como tú esperándome...

...no dejaría que me mataran.

Seseos de moscas.

-¡Ahí va, y los animales!

Estos serán boñigas.

Moscas.

Sí, parece, sí.

Aunque hay algún humano que no tiene nada que envidiarle.

Moscas. Hala, para el saco.

-Sátur, ¿qué haces? -Eh.

-¿Que qué haces metiendo la mano en la boñiga?

-Pues nada, estaba buscando...

...una moneda que se me ha caído pero no la encuentro.

Y además, tienes razón, es una moneda y con lo mal que huele...

...mejor dejarlo. Venga, tira para la escuela.

Moscas.

-Sátur, tienes un saco lleno de boñigas. ¿Por qué?

-A ver, sí, boñigas son.

Pero es por... -Por...

-Si algún día res padre entenderás lo que es...

...tener miedo a que le pase algo a tu hijo.

-¿Le ha pasado algo a Gabi? -¡No!

Estoy recogiendo estiércol para venderlo...

...y así poder ayudar a Estuarda y a Gabi con lo que saque.

-¿Pero por qué no le pides ayuda a mi padre?

-No, no. -Pero si siempre...

-¡He dicho que no! Venga, tira para la escuela.

Venga, tira para adelante. -No, no, no.

Yo te voy a ayudar. -¡Qué! No, tú no.

-Sátur, no me digas que no, ¿vale?

Porque siempre eres tú el que me ayudas a mí.

Así que te voy a ayudar. Venga, vamos.

Moscas.

Aaah...

-Prepárate el Alonsillo.

Porque nos vamos a poner de mierda hasta las orejas.

-No sé qué pasa. Han cerrado la alcoba de Irene...

...y no me han dejado entrar ni a hacerle la cama.

-Mujer, qué quieres, se habrá pasado la muchacha la noche...

...llorando y pensando en mi Martín y en el plantón que le dio anoche.

-Pobre niña rica.

-¿Pobre?

Muchos años habrá estado en el convento pero con ese cuerpo...

...y esa cara tiene a mi sobrino con una calenturón.

Y espérate que no se entere de que anoche no fui a avisarla.

-¡Que la dejaste allí!

¡Esperándome sola!

-Pues sí, Martín, sí.

Y además, te lo puedo decir más veces pero no te lo puedo decir...

...más claro; que esa chica es la sobrina del Cardenal...

...y tú eres... un jardinero.

-Voy a subir a su alcoba.

Debo explicarle lo que pasó. -No, tú no te mueves de aquí.

Arrestadlo.

-¿Qué hacéis? ¡Soltadme! ¡Soltadme!

¡Suéltame! ¡Soltadme!

Quedas detenido por asesinato.

-Tía.

¡Tía! ¡Soltadme!

-Pero por Dios, Comisario, suéltenlo que él no ha hecho nada.

-¡Un maravedí! ¡Sólo un maravedí! Alonso...

-Pues esto es lo que hay. -Pues ya está, con Dios.

¡Vamos, hombre! -Pero Sátur...

Vale, que un maravedí no será mucho, pero tú piensa...

...que si vamos todos los días a coger boñigas...

...pues en dos meses tendremos un montón de maravedíes.

Porque otra cosa no, pero es que los animales no van a dejar...

...de cagar. -Ya, en dos meses.

-Sátur, si hay que madrugar para coger las boñigas pues se madruga.

-Deja de preocuparte, Alonsillo.

Y lávate las manos que nos van a comer las moscas.

Toma, límpiate.

-Mira, Sátur. -¿Qué?

(LEE) -Primera ronda de la carrera de burros de la villa.

-Ya, y...

-Pues que si te clasificas y corres en la gran final...

...puedes ganar 100 reales, lo pone aquí.

Sátur, ¿pero tú no me dijiste que sabías montar en burro?

Que eras el mejor de tu pueblo.

-Alonsillo, para correr en esta carrera, además de saber montar...

...en burro, hace falta tener uno.

-Pues ya está, sólo hay que conseguir un burro.

-Se ha jodío, como si fuera tan fácil.

Deja de preocuparte por mis problemas, ¿vale?

Si sólo tienes 10 años, disfruta de la vida,...

...que luego se pone muy perra.

Moscas. Anda.

Tira.

-¡Iaah!

¡Iaah!

¡Iaah!

No te dio lo que tú querías y te lo cogiste por la fuerza.

¿Dónde está Irene? -No sé dónde está.

¿Qué le ha pasado?

¡Iaah! ¡Iaah! ¡Iaah! ¡Toma!

¿Ahora te preocupa?

¡Lucrecia!

No me negarás que esto es tuyo.

¿Qué has hecho con Irene?

-¡Déjeme pasar! Señora, por favor, haga que paren esto.

Mi sobrino no pudo ver a la señorita Irene.

Catalina, vete de aquí. -Él estaba retirando los muebles...

...del cuarto de Nuño, como usted ordenó.

La sobrina del Cardenal puede estar muerta en cualquier parte.

-Tía, por favor, vete. -¡Calla! ¡Iaah!

-Señora, él es incapaz de hacer daño.

No ha podido ser nadie más. No nos hagas perder el tiempo.

-¡Fuera! -No. Señora... ¡Déjeme!

Señora, yo vi un hombre entrar en palacio.

Iba vestido de lacayo pero no era del servicio.

Tuvo que ser él. ¡Déjenme!

No digas más estupideces, ¡sacadla de aquí!

(LLORA) -Señora... ¡Martín!

-¡Iaaah! -¡No!

-¡Iaaah!

¡Iaaah!

(LLORIQUEA)

¡Aaah!

¡Ah!

Aaah...

Aah, ¿dónde estoy?

¿Por qué hace esto?

¿Por qué?

Mi tío es un hombre influyente, sí.

Si yo se lo pido podrá hacer por usted lo que quiera.

-Ya es tarde para eso.

Pero no sufras. Aquí vas a estar muy bien.

-Mi tío no dejará que me haga daño.

Me encontrarán.

-Nadie te buscará bajo un campanario abandonado.

-¡No, no...! ¿Qué hace, qué hace?

(GRITA Y BALBUCEA)

-Nadie busca a un vivo...

...entre los muertos.

Qué bien que hayas pedido ayuda a la gente del pueblo.

-Con la escasez que hay la verdad es que se están portando.

No paran de traer cosas para hacer vendas y...

Bueno, hay que darse prisa.

Eres un buen hombre, Cipri.

-Parece que para Inés no lo suficiente.

-Cipri.

Cipri, ¿tú... no tendrías un burro?

-¿Un burro? -Sí.

-Eso es un lujo en los tiempos que corren, ¿no?

¿Y para qué quieres un burro? -¿Yo?

No, para nada. Gracias.

-Muchas gracias, buen hombre, se lo agradezco.

-Pero, oye, ¿qué haces? -No, no, no se confunda.

En nombre del ejército español y de los que les secundamos...

...le agradezco enormemente el donativo que hace a su patria.

-Es que yo venía a traer la leche en el burro.

-¡Le va a negar un burro al impero español!

¿Eh? -Hombre, no, dicho así...

-Ya me encargo yo de que le condecoren por el acto...

...de servicio los animales. No se preocupe.

(REBUZNA)

¿Nos han donado un burro?

-Sí.

No...

Nos lo han donado, pero...

Mi Estuarda y mi Gabi que...

...que los echan a la calle, Margarita,...

...por no poder pagar el alquiler.

Así que si me clasifico para la carrera de burros de hoy...

...igual logró ganar el premio de la gran final.

Lo malo es que no sé de dónde voy a sacar...

...los 15 maravedíes para apuntarme, ¿eh?

Pues corre Francisco Pulido, el campeón de la villa.

Y a eso no le ha ganado nadie.

-Dibújale poco pelo.

Y la cabeza así como de huevo.

-Madre, me lo has dicho 5 veces.

-Hijo, por Dios, dibújalo bien que es muy importante.

¿Le has hecho los ojos pequeños?

Venga, chicos, a clase todos.

Buenos días. -Buenos días.

Vamos.

Buenos días, Catalina.

Vamos a ver, chicos.

¿Quién de vosotros me sabe decir quién fue Copérnico?

-Es un torero que murió...

...el año pasado. (RÍEN)

Muy bien, muy gracioso, Gabi, muy gracioso.

Vamos a ver, Copérnico fue...

-Gonzalo.

¿Puedo hablar un momento contigo?

Sí. En silencio todos, eh.

¿Qué pasa

-Es la sobrina del Cardenal Mendoza.

Se la han llevado de palacio y han detenido a Martín.

Creen que ha sido él. ¡Martín!

-Pero Martín no ha sido.

Yo vi entrar a un hombre en el palacio.

Y estoy segura de que ha sido él que le ha hecho algo a la muchacha.

Mi hijo lo está dibujando.

-Ya está.

Por Dios, Murillo. Pero esto está muy bien.

-Sí, lo hice yo.

-Venga.

Apúnteme, por Dios, por su padre y por su madre,...

...que la carrera va a empezar. -15 maravedíes.

-Y dale Perico al torno con los maravedíes.

¿No le he dicho que esta carrera la tengo prácticamente ganada?

He nacido a lomos de un asno.

-Si no tiene el dinero ya puede irse por donde ha venido.

A ver, que es usted... obtuso. -Sin faltar.

-Pídame lo que quiera. Pida por esa boca.

Menos ponerme mirando para Mozambique lo que se le antoje.

-Francisco Pulido.

-Cipri. Cipri...

-La leyenda, que está aquí la leyenda.

-La leyenda... ya será para menos.

-¿Que no? Si hasta tiene representante.

Dicen que ha ganado carreras por todo el mundo.

Si ha corrido hasta en Flandes. -Flandes, Flandes...

La gente habla mucho. Ya quisiera verle ganar aquí.

-Como para no ganar. Tiene un control de la burra.

No vea cómo coge las curvas. ¡Pulido!

¡Pulido!

Alboroto.

¡Pulido!

Alboroto. ¡Pulido!

(REBUZNA)

-Apuntarse antes de correr.

Espérame, espérame.

Apúnteme ya, hombre de Dios.

García... -¡Largo de aquí!

-Mire que... es animal.

Tiene más pensamientos el borrico que usted.

Griterío y alboroto.

(REBUZNA)

El jardinero sigue sin hablar.

Arráncale los ojos si es necesario.

Pero haz que confiese.

Irene tiene que aparecer.

Confía en mí, Lucrecia.

Se acabó.

Estoy muerta, Hernán.

Pero qué dices, Lucrecia, ¿qué pasa?

El Cardenal regresa de su viaje esta tarde.

Quiere venir a cenar.

Haré lo posible para que aparezca antes de la visita de Cardenal.

¿Y si está muerta?

¿Has pensado en esa posibilidad?

Al Cardenal Mendoza le va a encantar saber...

...que hemos dejado que maten a su sobrina.

-Señora.

¿Qué? -Tiene que ver esto.

¿Qué es esto? -Es el hombre que vi en palacio.

Lo ha dibujado mi hijo. ¡Cómo te atreves!

¡No te vuelvas a acercar a mí!

-Martín no ha sido.

No fue Martín. Margarita, que no fue él.

Ya lo sé, Catalina.

Ya verás como pronto encuentran al culpable.

(LLORA)

Déjalo, Catalina.

Ya lo recojo yo.

-¡Pulido! Pulido...

Soy... soy su ídolo. Yo...

Yo le sigo a todas partes.

¿Me viste en Italia?

-A... Italia no pude ir.

-Eso sí que fue una gran carrera. -Sí.

-Es que tengo un negocio y me pilla retirado.

Pero yo soy su ídolo. -Por favor.

Se tiene que concentrar. -Sí, claro.

¡Suerte!

-El número uno.

-¿Pero qué quiere que haga, que le suplique?

Le suplico y lo que haga falta.

Por caridad cristiana, apúnteme. -Los maravedíes.

-Por favor, no le quite el pan de la boca a mi hijo. ¡Apúnteme!

¡Eeh! ¡Apúnteme!

¡Apúntele!

-¿De dónde ha sacado usted los dineros, señora?

Sátur, no te preocupes ahora de eso.

Venga, clasifícate. -¡Apunte!

-¿Preparados?

Venga, vamos.

Ven aquí.

Venga. -Vamos, vamos, Sátur.

Alboroto.

-¡Vamos!

¡Vamos, borrico, vamos!

¡Vamos, vamos!

¡Vamos, vamos!

¿Dónde vas?

¡Vamos, Sátur, corre!

¡Venga, Sátur, corre!

¡Venga, Sátur!

Aplausos.

Aplausos y alboroto.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido!

¡Pulido! ¡Pulido!

Alboroto.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido!

-Los clasificados para la gran carrera son:

Francisco Pulido, actual campeón de la villa.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! -Ángel Torrentera...

...y Saturno García.

Aplausos. -¿Qué ha dicho?

-Saturno García.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! -Lo he conseguido.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! -¿Lo has oído?

Saturno García. (TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido!

-¿Cómo ha dicho? -¡Saturno García!

Alboroto.

-Que nadie me moleste hasta la hora de la cena.

Llaman a la puerta. Adelante.

Dije que nadie entrara a mi despacho.

-Eminencia, sólo ha estado aquí vuestra sobrina.

-¿Qué traéis ahí?

-Acaban de dejar esto para vos.

-Disponed mi carruaje.

Salgo de inmediato para el palacio de la Marquesa de Santillana.

¿Qué es esto?

(LEE) Vuestra sobrina va a sufrir tanto como yo.

-Esto es todo lo que tengo.

-Gracias.

-Estuarda.

Estuarda, espera.

-¿Te has comprado un burro?

-No, no. Me lo han dejado una temporada.

Porque tengo un asunto entre manos y...

Y bueno, que si sale bien, pues que no vais a tener que estar...

Así. -¿Así cómo, Sátur?

-Que digo que si esto me sale bien, que seguro que sí,...

...os voy a poder dejar el dinero que necesitáis.

-Espérame ahí, hijo.

No le metas tantas ideas en la cabeza al niño.

No le prometas nada a Gabi que no puedas cumplir, por favor.

-Hay que ver... Estuarda. -¡Sátur!

¡Has conseguido un burro!

-Sí.

Me lo han dejado una temporada.

-Pero entonces has corrido la carrera.

-Que he corrido, dice.

Y me he clasificado para la gran carrera.

-¿En serio? -Sí.

-Eso es increíble, se lo voy a decir a Gabi.

-¡No, no, no! No, mejor no digas nada.

No nos precipitemos, que primero hay que correrla.

-Vale. ¿Me dejas llevarlo a la cuadra?

-Anda, llévatelo.

Despacito. -Vale.

-Vamos. -Venga.

Así que la gran carrera de burros.

-Ya ve, amo.

Es que dan un buen pellizco al ganador y como mi Estuarda...

...y mi Gabi necesitan el dinero.

¿Alguna novedad?

El orfebre ha secuestrado a la sobrina del Cardenal Mendoza.

-¡El orfebre! ¡Chis, Sátur!

-¿El que le quitó el medallón?

¿Pero qué interés puede tener ese tipo en la sobrina del Cardenal?

No lo sé, pero tenemos que encontrarle cuanto antes.

Han acusado al Martín del secuestro.

-No se preocupe, amo. Preparo sus cosas...

...y nos vamos de misión. ¡Sátur!

Tú mejor descansa.

Mañana tienes una carrera. ¿Eh?

Suerte.

-Qué descansa ni descansa con la que tengo encima.

-¡Cochero, más a prisa!

Relinchos.

-¡Iah! (RELINCHA)

¡Iah!

¡Aaah!

-¡Vamos, al galope! (RELINCHA)

¿Por qué el orfebre ha secuestrado a su sobrina?

¿Qué interés tiene en ella?

-¿Qué interés tienes tú?

Deberíais responderme si queréis encontrarla con vida.

¿De qué conocéis al orfebre?

-No le conozco.

Sólo sé que es un perturbado mental.

Entonces no la volveréis a ver.

-Me mandó esto a mi residencia.

-¿Por qué no llega?

-El Águila Roja no aparece siempre. Tú sabes la de trabajo que tiene.

Si seguramente ahora estará salvando a alguien.

Pues yo no me pienso mover de aquí hasta que venga a hablar conmigo.

Tengo que pedirle que nos ayude.

-Se suponer que yo no te puedo decir nada, ¿vale?

Pero Sátur va a competir en la carrera...

...de burros para ganar el premio.

-Va a correr para ayudarnos.

-Y no veas lo bueno que es con el burro.

Mañana va a ganar seguro.

-Ya pero... ¿y si no lo consigue?

-Mi madre siempre decía que este mundo es de los pesados.

Que significa algo así como que si te empeñas mucho en conseguir...

...algo al final siempre lo consigues.

Y tú no veas lo pesado que puede llegar a ser Sátur.

-¿Tú que Águila Roja ha volado alguna vez hasta la Luna?

-Dicen que vive allí. Y que por eso lo sabe todo,...

...porque lo ve desde allí arriba.

Mira, un día de esto le voy a decir que me lleve con él a la Luna.

-Aquí te traigo una cena rica rica.

Yo te hubiera traído una burra para alegrarte la noche,...

...pero no está la cosa para despilfarrar.

¡El burro! ¡El burro!

¡Ay, me han robado el burro!

¿Por qué tengo tan mala suerte!

¿Pero por qué cojones tengo yo tan mala suerte?

¡Sátur!

¡Sátur!

¿Qué pasa gritando?

-¿Gritando yo? Que va, estaba jaleando al burro...

...para animarle para la carrera de mañana.

Vamos a dejarle descansar.

Claro.

Sátur...

Que yo no te quiero poner nervioso. -¿Qué pasa?

Pues que el dinero que te dejé para la carrera...

Que lo he robado.

-¡Que lo robó!

A la Marquesa. Y debería devolverlo lo antes posible.

-Venga, mujer.

Mañana yo se lo devuelvo, ¿eh?

Muchas gracias, Sátur. -Anda, ve a descansar.

-El niño para de hacer retratos de ese asesino.

Y voy a empapelas la villa si hace falta hasta encontrarle.

Ya verás como pronto se arregla.

-Busca a Irene, tía.

Búscala.

-Sí. La culpa ha sido mía por no avisarla.

-La culpa no es tuya. En esto me he metido yo solo.

Abra la puerta. Sacadla de aquí.

No creo que quiera ver esto.

-¿Por qué, qué le van a hacer?

¡Comisario, por favor!

-Vete de aquí, vete de aquí. -Ya ha tenido bastante.

¡Por favor! ¡Por favor! ¡Por favor!

Te lo voy a preguntar una vez más.

¿Dónde está Irene?

-Yo no sé nada.

Ciego también podrás hablar.

-Comisario.

El Cardenal Mendoza desea verle.

-¿Qué hacéis aquí, Comisario? Han secuestrado a mi sobrina.

Deberíais estar buscándola.

Ya hemos capturado a ese malnacido.

Es cuestión de tiempo que nos diga dónde está Irene.

-No es él.

Eminencia.

-No es él os digo.

El responsable es un perturbado mental.

¿Cómo podéis estar tan seguro?

-Se escapó de un manicomio.

Y no se va a contentar con matarla.

Antes la va a hacer sufrir.

No entiendo quién podría querer hacerle daño a Irene.

-¡No tenéis nada que entender!

¡Salid de aquí cuanto antes y encontradla!

¿Está claro?

Llaman a la puerta.

¿Sí?

-Amo. Adelante, Sátur.

-Que... quería preguntarle...

...un cosa.

Dime.

-¿Cómo hace usted para no fallar nunca?

Yo fallo muchas veces, Sátur.

Muchas más de las que me gustaría.

Sólo que no me doy por vencido.

-Ya.

(CARRASPEA)

Mira, alguien dijo una vez que no es que las cosas sean difíciles,...

...sino que somos nosotros los que las vemos así.

-Eso lo diría un filósofo...

...de esos que se pasan el día de brazos cruzados.

Mucho darle al pico pero ya le gustaría verle en mi pellejo.

¿Y esa muñeca?

Se la mandó el orfebre al Cardenal.

Es todo lo que he podido averiguar.

-Pues como juguete está bien, pero como pista...

No te creas. Si encontramos el árbol...

...con el que el orfebre talló esta madera...

...sabremos por dónde han pasado.

-Ya me dirá usted cómo piensa hacerlo.

Porque no vamos a ir mirando uno por uno todos los árboles...

...del reino para ver a cuál le falta ese trozo.

Hay un pequeño detalle. ¿Ves estas manchas?

Es una enfermedad. Los árboles que está infectados por ella...

...se reconocen muy fácilmente. Lo tenemos.

-Si usted lo tiene claro será porque una le ha llevado...

...a la otra, pero... como que yo no acabo de verlo.

Total, Sátur, que hay que ir al bosque cuanto antes.

-¿Ahora? Ahora sí.

-Yo es que ahora no puedo, no...

Vaya usted adelantándose.

De acuerdo.

Ven cuando puedas.

-Sátur.

Sátur.

-¡Estuarda!

-¿Ves? Te lo dije que estaría aquí.

Bueno, yo me voy a lavar.

-Que... me ha contado Gabi lo de la carrera de burros.

Y... que no sé qué decir.

-No digas nada, si... total no tiene importancia.

-Vamos a ir a animarte.

-¿A animarme?

No. No, mejor no, porque igual os veo allí y me mareo.

No, a animarme no, por favor.

-Vale. Pero ten cuidado.

-Sí, sí. -No te vaya a pasar nada.

-No... -No corras mucho.

-Correr tendré que correr, ¿no?

-Yo, Felipe de Austria, Rey de las Españas,...

...te tomo a ti, Laura de Motignac como legítima esposa.

Prometo serte fiel en lo próspero y en lo adverso,..

...en la salud y en la enfermedad.

Amarte y respetarte desde hoy en adelante...

...hasta que la muerte nos separe.

-Sus Altezas Reales Hernán, Gonzalo, las alianzas.

Balbuceos.

Sus Majestades los Reyes de las Españas han declarado...

...su consentimiento ante la Iglesia.

A lo que Dios ha unido ningún hombre los separe.

-Pronto haré público este enlace...

...y podréis vivir conmigo en palacio.

-Vamos, Machina.

Vamos, Machina.

Vamos, Machina.

-¡Eeh!

-¿Quién es, qué quiere?

-Bájese de burro, padre. Y rápido.

Y rápido, padre. Bájese, vamos.

-Si lo que quiere es dinero, no tengo.

-No, dinero, no, quiero el burro. -No, el burro, no.

Que ha ver cómo llego yo a la ermita entonces.

-Ahí va mi padre. ¡Pues andando como todo el mundo!

Además, usted no puede opinar. Le estoy amenazando.

Clic del arma.

¡Aaah!

(SOLLOZA DOLORIDO)

-¡Padre! ¡Iaaah!

Llanto de Catalina.

-Pero míralo, por Dios.

Si parece Jesucristo cuando lo bajaron de la cruz.

Ay, Dios, como vea esto mi hermana.

Tranquila, Cata. Es muy joven, ya verás como se recupera pronto.

-Irene, Irene, Irene...

No hables, no hables, Martín, descansa, descansa.

-Tengo que encontrar a Irene. -¡Martín, por Dios!

Tranquilízate, hijo, que tú no estás para buscar a nadie.

-Puede que esté muerta.

Los hombres del Comisario la están buscando.

-¿Y si no la encuentran? Tengo que ir... aaah.

-¡Martín, por Dios! Poco te han hecho.

Catalina si no encontramos a Irene con vida...

...tu sobrino pagará con la suya.

Otra cosa, ¿alguien ha visto una bolsita negra con dinero?

Catalina, Margarita.

-No, señora.

Pues aseguraos de que aparezca. Si sospecháis de alguien...

...decídmelo yo misma la cortaré las manos...

...para que no vuelva a robar. Sacadlo de aquí.

Sollozos. -Cariño...

Campanada.

Es una enfermedad. Los árboles que está infectados por ella...

...reconocen muy fácilmente.

Resoplido.

¡Sátur! -¡Aaah!

Amo. Disculpe el retraso, pero es que es este bosque no hay...

...cristiano que se aclare. ¿Por qué vienes con un burro?

-Nada que tenía un asunto que resolver...

...y no he podido pasar por casa. ¿Ha encontrado algo?

Sí. La muñeca se ha hecho aquí, con estos árboles.

¿Estás bien? -Claro.

¿Y usted?

Entonces estará aquí, cerca.

¿Dónde ha podido ir?

No va a ser fácil descubrirlo.

Campanadas. No va a ser fácil.

Campanadas.

(LLORIQUEA NERVIOSA) -No...

¡No, por favor, no!

¡Por favor, no!

Por favor, déjeme.

No me haga daño, por favor.

-¡Abajo!

-Amo.

¿No han sonado 5 campanadas?

Sí. -¿No serían 4?

No, Sátur, 5.

-¡La carrera!

¿Qué pasa?

-La carrera de burros que es a las 6:00.

Y estamos más cerca de Teruel que de la villa.

Vamos, sé que esto es importante, pero...

Anda, vete.

Sátur. -¿Qué?

Buena suerte. -Gracias amo.

(ESCRIBE) Imagino que lo que estás viviendo allí es algo horrible.

Sólo quiero que sepas que no te olvido.

Que no puedo dejar de pensar...

...en el momento en el que volvamos a estar juntos.

Te quiero, Gonzalo.

-Margarita.

Margarita, ¿tienes ya esa carta?

No, todavía no. -Pues date prisa.

Los carros con los refuerzos no tardarán en salir para Portugal.

Buenas, Cipri. Margarita. Buenas.

Oye, ¿qué sabemos de la sobrina del Cardenal?

Nada, sigue sin aparecer.

A saber lo que le ha podido pasar a esa pobre chica.

No lo sé.

¿Han sonado sólo 5 campanadas?

Deben ser las 5:00. No, no puede ser.

¿Pasa algo?

Antes el bosque de Zarrillo he escuchado como tocaban...

...las 5:00. -¿En el bosque de Zarrillo?

Por ahí sólo está la iglesia de San Francisco.

¿Qué pasa con esa iglesia?

-Que lleva abandonada más de 30 años.

(LLORIQUEA) -No, no...

¿Por qué me hace esto, por qué?

¿Por qué me hace esto?

Se lo imploro, se lo suplico.

-Estuve encerrado más de 20 años.

Pero no sufras. No creo que dures viva más de una hora.

-¡Aaaah! ¡Socorro!

¡Ayuda! ¡Ayuda!

¡Aaaah!

¡No! ¡Socorro!

¡Socorro! -Puedes gritar lo que quieras.

Nadie te escucha.

-Yo no he hecho nada.

Le juro... ¡Socorro!

Se lo prometo, yo no he hecho nada.

Sáqueme de aquí.

¡Aaah, aaaah! No puede...

¡No, no, no...!

¡No!

¡Ayuda!

Yo no he hecho nada.

-Yo tampoco hice nada.

-¡No, no, no, no...!

(LLORA DESCONSOLADA) Por favor, no.

-Si no tienes nada que hacer.

Bueno, a no ser que hayas venido para divertirnos.

-Tú a tu borrico, campeón.

Que las carreras no se ganan con la lengua.

¿Es o no es?

-En posición de salida.

¿Preparados?

Alboroto y gritos. (TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! ¡Pulido!

¡Pulido! ¡Pulido! ¡Pulido!

-Enhorabuena una vez más. -Gracias.

-¿Te has enterado? Se acaba de morir el verdugo.

Pues va a ser difícil encontrar a otro.

Mira que está bien pagado, pero como nadie quiere el puesto.

Alboroto. (TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! ¡Pulido!

-El número uno, campeón. (TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido!

-Eres el campeón. -¡Así se hace!

-¡Bravo, bravo, campeón! -Chicos, venga, aplaudidle.

-Bien corrido.

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! ¡Pulido!

Aplausos y gritos.

-¿Te puedo pedir un favor?

(TODOS) ¡Pulido! ¡Pulido! ¡Pulido!

-Señor, lo encontramos en el bosque.

Buscamos por todas partes, pero no encontramos nada.

Volved y buscad mejor. Registrad todos los rincones...

...y no volved hasta que aparezca. -Señor.

Eminencia.

Dios no dejaría que le pasara algo malo a alguien como Irene.

-¿Dios?

¿Y desde cuándo crees tú en Dios?

-Cardenal.

(SOLLOZA)

-Es el anillo...

Le han cortado el dedo a Irene.

Le aseguro, Eminencia, que encontraré a su sobrina...

...cueste lo que cueste. Personalmente me ocuparé...

...de que ese despiadado pague por lo que está haciendo.

-Más te vale que aparezca viva.

¿Te duele que le hagan daño a Irene?

Estará empezando a sentir algo por ella.

Lucrecia...

Estás enferma.

Cipri.

¿Todavía no han venido los soldados a recoger todo esto?

-Aún no. Has llegado a tiempo.

Toma.

-¡Hola! Buenas.

-Margarita. Cipri, ¿se sabe ya algo de Sátur?

-Nada, todavía nada. Menuda carrera que me he perdido.

Eso ha debido de ser. Bueno, menos mal que ayer...

...vi a la leyenda y guardo un recuerdo suyo.

Cipri, la que nos estás dando con la manzana.

Tira eso que está podrido. -¿Qué dices?

-¡Sátur!

¡Has ganado! -¡Cuidado!

¡Lo sabía!

-¿Pero cómo, que has ganado a Pulido, tú?

Vamos, hombre. Tú has hecho trampa o algo.

Vas a ganar al campeón de la villa.

-No, no he hecho trampa, Cipri, le he ganado. Le he ganado, Cipri

Tengo la banda, ¿no? Pues le he ganado.

-Pero entonces ya tienes el dinero, ¿no?

-El dinero... el dinero me lo dan en un rato.

Porque claro, tienen que... echar las cuentas.

Haced los cálculos, las comprobaciones.

Pero vamos que esta tarde me lo dan seguro.

Bueno, pues voy a...

...echarle un ojo al burro que lo tengo ahí fuera.

Bueno, venga, esto hay que celebrarlo, voy a por una jarrita.

-Te debo una.

-No, quédatela tú. Yo ya tengo muchas.

-Gracias, campeón.

-Eeh... toma un vaso de vino, Sá...

Padre.

-Anda, anda, ponte esto.

-Señor.

La encontramos en el bosque.

El dedo anular de Irene.

¡Hijo de perra!

-El niño estaba con ella.

No hemos conseguido que hable.

Dejadme solo. -Señor.

(TOSE) Pobre, tranquilo.

Aquí estarás a salvo.

Anda.

Come algo.

(LLORIQUEANDO) -Es mi hermana.

¿Quién le ha hecho eso a tu hermana?

¿Quién se lo ha hecho?

-Estábamos... estábamos jugando.

¿Dónde?

¿Dónde estabais jugando?

-Al lado... al lado del campanario de San Francisco.

-¡Camina! No vas a salir de aquí con vida.

¡Fuera de aquí!

Latigazo. -¡Aaaah!

Gritos, latigazos y lamentos.

Preparad los caballos.

-¿Tú qué quieres?

-Eeh...

Lamentos y latigazos. ¿Yo? Eeh...

Venía a... pedir trabajo.

-¡Trabajo! ¿Aquí?

-Me habían dicho que había un puesto libre de verdugo.

-¿Tú no has estado ya antes por aquí?

-¿Yo?

En mi vida, Dios me libre.

Los españoles que nos parecemos todos mucho.

¿Eres español?

-Experiencia.

-¿Como verdugo?

Pues sí, sí, sí.

De... manera provisional no.

Pero que sí, que yo he matado lo mío.

Tengo bastante tino con...

-Ven aquí.

Tu uniforme.

Empiezas esta misma noche.

Latigazo. -¡Aaah!

-¿Esta noche?

-Hay que matar a uno... -No, no, no.

Por favor, no me dé más detalles. No hace falta. ¿Esto qué es?

Buen, pues hasta esta noche.

Gritos y lamentos. -Bueno, el dinero.

Dame el dinero...

Latigazos y lamentos.

-El resto cuando acabes el trabajo.

Y sé puntual.

Ahora quítate de mi vista.

Gritos, latigazos y lamentos.

Volvemos a encontrarnos.

¿Dónde está la chica?

-No creo que te interese matarme.

Soy el único que puede decirte dónde está el medallón.

Ahora mismo sólo me preocupa la chica.

¿Qué has hecho con ella, dónde está?

-Extinguiéndose lentamente.

-Mañana te doy el resto.

-Muchas gracias, Sátur.

-Sátur. No sé, ahora que eres campeón de la villa,...

...me podías enseñar a montar al burro.

-Anda, tira para casa.

-Se hace saber al pueblo de la villa que lo siguientes reos...

...serán ajusticiados por el nuevo verdugo esta noche en la plaza.

Lucas Salmerón Escudero.

Antonio Zumalla Esquivias.

Cristóbal Cascajares Parejo.

Andrés Sabano Rincón.

Manuel Gugande Tamayo.

Leonor Amiado Oquendo...

Trinidad Jiménez Trilla.

¿Cómo puede coger un trabajo así, Sátur?

-No lo sé, alguien... alguien que lo necesita mucho.

-Yo prefiero morirme de hambre antes de ser un asesino.

-Aaah...

¿Qué has hecho con Irene?

-¿Quién eres? Tranquila, estás bien,...

...estás a salvo.

-¿Tú eres Águila, no?

Registradlo todo.

-Te van a coger.

Irene, ¿estás bien?

-Sácame de aquí, por favor.

Tambores.

Tambores.

Gritos e improperios.

-Eeh.

-Esto es como cortar leña.

Un golpe seco y hasta abajo.

¡Aaah! (RÍE)

Lo peor es dudar.

Entonces los tendones no los partes.

-Sí, señor.

-¡Ponte la capucha para arriba! -Voy.

-¿Pero dónde vas? -Eh.

Es por el gorro, me tapan los ojos y no veo.

-¡Anda, anda, tira! ¡Tira para arriba, sube!

Gritos e improperios.

-¡Soltadlos! -¡Justicia!

¡Traidores! -¡Asesinos!

-¡Asesinos!

Gritos. -¡No han hecho nada!

¡Son inocentes!

-Todo tuyo.

-Por favor, por favor.

Soy inocente.

-Por favor.

Soy inocente.

-Que no, buen hombre, yo esto lo hago por mi familia.

-Piedad.

-Piedad, piedad, piedad.

-Asesinos. -Dejadlos.

-Soltadlos. -Soltadlos.

-Traidores.

Alboroto, gritos.

-¡Aaaah! Sátur.

-Gracias, Catalina.

Puede retirarte, Catalina.

-Señora.

-Eminencia. Eminencia.

Eminencia.

-Irene, hija.

¿Cómo estás?

-Si no llega a venir el Comisario yo no sé qué habría sido de mí.

-Ese desgraciado pagará por lo que ha hecho.

No tiene por qué preocuparse, Eminencia.

El orfebre ya está muerto.

-Mucho antes tenía que haber ocurrido.

Mi niña.

¿Dónde está el objeto que cogiste de mi escritorio?

-No lo sé, tío.

-Tienes que acordarte, es muy importante.

-No lo sé.

Lo llevaba puesto cuando me secuestraron.

Debí perderlo ahí.

-¡Lo has perdido!

Bueno... lo importante ahora es que Irene está bien.

¿No, Eminencia?

-Sí.

En efecto.

Lo importante es que esté bien.

-Voy a ir al jardín a tomar el aire, tío.

-Yo te acompaño.

¿Lo hubieras hecho si no llego a aparecer?

-¿Usted por su familia cuántas veces ha matado?

Es que estoy desesperado, amo, no sé ni qué hacer.

No quiero que la única familia que tengo se muera de hambre,...

...¿lo entiende? Sátur, no digas eso.

Siento no haberte prestado toda la atención que necesitabas.

-El chiquillo lo deja todo por ahí tirado.

Luego dirá que no tiene papel para hacer las tareas.

(LEE) Sólo quiero que sepas...

...que no te olvido.

Te quiero...

Tachón, Juan.

Esta carta parece de la señorita Margarita.

Sátur, no sigas leyendo, eso es privado.

-¿Por qué le tachó? Sátur, tírala al fuego.

-Amo, ya sabe que yo soy de naturaleza curioso...

...y cuando me pica la curiosidad es que no puedo parar.

(LEE) Te quiero, Go...

Te quiero Gonzalo.

Aquí pone: Te quiero Gonzalo.

Lo pone claramente, mírelo usted.

Si es que lo que siente el corazón, amo,...

...no puede dominarlo la cabeza.

Buenas.

-Buenas.

Anda que cómo sois los hombres, eh.

Menudas horitas de venir.

Buenas noches. Buenas noches.

-Buenas noches.

Bueno, ¿qué?

¿Lo tiro o no lo tiro?

Dame.

-Bueno, pues yo con su permiso me voy al jergón que hoy...

...entre recoger boñigas, montar en burro y casi rebanar...

...pescuezos... me debo la noche a mí mismo.

Eah, con Dios.

Descansa, Sátur.

Cuando las nubes oculten el sol...

...y el camino derrote a tus pies...

-No pienso acceder a un chantaje

La 3“ Compañía de Infantería. Esa es la de Juan.

Ha caído en manos de los portugueses.

Quiero la mano de su sobrina Irene.

-No deberíais beber tan temprano.

Majestad, por favor, no deje morir a esos hombres.

-¿Quién osa a decir al Rey lo que tiene que hacer?

¿Estás celosa? Para estar celosa...

...tendría que quererte.

-Martín, ¿qué hemos hecho?

-Dime que no ha pasado.

-Han asaltado el envío con el rescate para los soldados...

...de Portugal. Ha sido Águila Roja.

-Quiero su cabeza.

-¡Aaah! ¡Sátur!

-¡Amo!

-¿Cómo vamos a tapar esto?

-¡Eres una ramera!

-¡Aaah! ¡No! -¡Toma!

¿Qué te has hecho, Sátur? ¿Qué te has hecho?

-Que Dios lo tenga en su gloria.

Águila Roja - T2 - Capítulo 24

18 mar 2010

El Orfebre ha conseguido las dos partes del medallón y conoce el terrible secreto que oculta. Su paciencia se agota y está dispuesto a matar a Irene. El Comisario y Águila Roja deberán darse prisa si quieren encontrar a la joven con vida.

La situación de Estuarda no mejora. Satur le quiere ayudar y acepta todo tipo de trabajos denigrantes. Desesperado, decide  participar en una carrera de burros para conseguir el dinero del premio para Estuarda y su hijo. 

Margarita, que  echa de menos a Juan,  ayuda a Cipri a organizar una recolecta para mandar provisiones al frente. 

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