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No recomendado para menores de 12 años 14 de abril. La República - Temporada 2 - Capítulo 26 - ver ahora
Transcripción completa

Lo nunca visto,

una monja anarquista.

¡Nieves! ¡Nieves, tranquila! ¡Tranquila! Soy Jesús.

Soy Jesús, tranquila.

¿Cómo está?

¿Puedo verla?

Ya no está en el convento, pero no dicen dónde la han llevado.

¿Por qué se cebaron con ella?

Sabían que era monja.

¿Y por qué lo sabían?

"Fernando y Mercedes me vieron con ella".

"Fernando ni siquiera sabía quién era".

"Mercedes...".

¿Qué te había hecho Nieves?

¡Jesús, por favor! ¡Suéltame!

¡Jesús, por favor, déjame!

"Liberto, ¿dónde están todos?". -"Se los han llevado detenidos".

¿A mi Mateo también?

Esta noche nos vamos directas a la estación.

¡Suéltame, hijo de puta! ¡Suéltame!

Lo siento muchísimo.

¿Te vas sin despedirte?

La traición se paga siempre.

-¡Ah!

¡Ah!

Me han pedido que presida la Comisión Anticorrupción.

No estarás haciendo negocios por tu cuenta, ¿verdad?

Ojalá.

Quiero 85 000 pesetas o lo contaré todo.

Estoy implicado como el que más en ese negocio de las ruletas.

Nadie de mi entorno conocía nada de esto.

Mentí deliberadamente a mi hijo

porque sabía que él nunca toleraría un negocio ilegal.

Hay un puesto de agregado cultural esperándote en París.

Me habéis utilizado para derrocar al gobierno

y ni siquiera lo admitís.

Hoy he dimitido.

Estoy muy orgulloso de ti.

¡Ay, qué alegría!

-"¿Cómo voy a contarles?".

-"He conocido a un hombre maravilloso en el viaje,

me quiere como nadie me ha querido".

Te esperaré...

hasta que estemos juntos.

Quería saber si se ha echado atrás.

¿Ha hecho las paces con la campesina?

No le contraté en un arrebato,

sigo queriendo que esa mujer desaparezca.

¿A qué está esperando para darme la orden de actuar?

A que sea el momento.

Han encontrado a Alcázar.

¡Eh! ¡Fuego!

"Fernando está vivo".

Todo ha sido un montaje.

Sé quién le hizo el pasaporte y quién conoce su nueva identidad.

Quiero seguridad.

Alcázar se hace llamar Roberto Roldán Montañés

y toda la documentación está a su nombre,

así que ya sabemos a quién buscar.

(B.S.O de la serie)

Cuando nos conocimos,

le encargué un trabajo que nunca llegó a realizar.

Ahora ha llegado el momento de llevarlo a cabo.

¿Ahora cuándo es? Cuanto antes.

¿Qué le ha hecho esa mujer para que la odie tanto?

Ha destruido mi vida.

Si tiene escrúpulos, soy capaz de hacerlo yo misma.

Y ahora prometen la amnistía.

¿Y eso qué es?

Que si ganan los marxistas,

van a sacar de la cárcel a todos los maleantes.

Con la de años que ha costado meterlos.

El Frente Popular no ha hablado de maleantes,

solo de presos políticos.

Pero como ahora son presos políticos los que han robado bancos,

han puesto bombas en trenes...

Aún tienen que ganar.

-Y si no lo hacen, les va a dar igual.

¿No habéis oído a Largo Caballero?

Va diciendo que la derrota del Frente Popular

daría paso a la guerra civil.

¡Por Dios!

Qué gran demócrata es Largo Caballero.

Falange también ha dicho

que no aceptará una victoria de las izquierdas.

¿Entonces qué solución hay?

No lo sé, pero no creo

que las elecciones vayan a resolver gran cosa.

La única solución es que la gente de orden se mantenga en su sitio

y no se deje llevar.

Afortunadamente, los exaltados tanto de un bando como de otro

no son la mayoría en España.

Tampoco lo son los que se están llevando su dinero del banco,

que si siguen así, van a arruinar el país.

Mira, en eso tienes razón, esos cobardes son los peores.

Ninguno de los que estamos en esta mesa quiere

que gane el Frente Popular, ¿no?

Ni siquiera cuando estamos unidos en algo parecemos estarlo.

Somos españoles.

-"Entonces, si gana el Frente Popular,"

¿será revolución?

Eso está por ver.

Pero si pasa, puede que a Alejandra le quiten las tierras

y adiós cooperativa.

Igual nos las dan a nosotros.

Eso todavía está más por ver.

Mira lo que pasó con la reforma agraria.

¿Tú te crees que si gana la derecha todo va a seguir como si tal cosa?

Como pierdan, nos echan al Ejército encima.

Acuérdate lo que te digo.

Eso son matracas para tenernos asustados.

No hay que quedarse esperando

y que nos pillen con el paso cambiado.

¿A qué te refieres?

A que defendamos lo nuestro por lo que pueda pasar,

vengan de un lado o de otro.

Tenemos algunas armas, solo tenemos que organizarnos.

Las armas necesitan munición y eso cuesta dinero.

De eso me encargo yo.

Gane quien gane, vamos a estar preparados

y no vamos a dar un paso atrás,

vengan los falangistas, los militares o el papa de Roma.

(Puerta abriéndose)

(Suspiro)

¿Todavía no has puesto a hervir el agua para el té?

Ay...

Quién pudiera hincarle el diente a uno de estos hojaldres,

porque los de La Parisien son buenos,

pero los mejores son los de la Casa Cebrián,

hay que darle la razón a la señorita Mercedes.

Ahora, que como ganen los rojos, se acabaron los hojaldres

y las demás finezas.

Tampoco será para tanto.

Lo que yo te diga, ni hojaldres ni yemitas de las monjas ni nada.

Ahora que a ti, con tal de que suelten a Mateo,

te da igual que arda el país entero. -Pues sí,

pero no solo eso, son muchas cosas más.

¿Has probado alguna vez uno de estos hojaldres?

¿Cómo sabes que son más ricos estos que los de La Parisien

si no los has probado?

Porque tengo ojos en la cara.

Pues ya va siendo hora de que las cosas buenas

no las disfruten solo unos pocos

y a los demás nos pasen de largo por delante de los ojos,

que a lo mejor eso ocurre si todo cambia

y no ganan los de siempre.

¿Tú estás loca?

¿Y ahora qué hacemos?

Le decimos que se me ha caído.

Ya, claro, tú todo lo ves muy fácil.

La situación está cada vez menos clara

y la familia tiene todo el patrimonio aquí, así que...

he pensado que deberíamos poner a salvo todo lo que pongamos.

No se trata de un gran capital, es todo lo que tenemos en efectivo

y como a la finca no me lo puedo llevar...

Me estás asustando.

No deberías.

Las grandes fortunas, como es tu caso,

están por encima de los vaivenes.

¿Y si nacionalizan la banca?

Eso no pasará.

Aún puede ganar la derecha.

Gane quien gane,

nadie sabe lo que pasará después de las elecciones.

Ni siquiera tú.

¿Vas a ayudarme?

Esta misma noche hablaré con alguien del banco.

En estos tiempos,

la mano izquierda no debe saber lo que hace la derecha.

Te rogaría que fueses discreta.

No se lo voy a contar a Fernando si es eso lo que te preocupa.

¿Has pensado dónde querrías depositar el dinero?

Inglaterra.

La libra esterlina es mi primera opción.

Inglaterra.

Nunca hubiese pensado eso de ti.

¿No dicen que no hay que poner todos los huevos en la misma cesta?

Además, el dinero no conoce de fobias.

Agustín,

si tú supieses algo,

algo por lo que todos pudiéramos estar en peligro,

nos lo dirías, ¿verdad?

¿Qué vas a hacer esta noche?

Pensar en ti, como todas.

Seguro...

¿No me crees?

De verdad, no sabes cuánto te quiero,

cuánto te necesito,

cuánto te...

¿Qué ocurre?

Pues que soy un hombre, Beatriz, eso es lo que ocurre.

Te quiero y te respeto,

pero también te deseo.

Casémonos.

¿Qué pasa?

Nada.

No quieres que nos casemos.

No sé...

Lo siento.

Alfonso.

¡Alfonso!

(Puerta abriéndose)

(Ladridos)

Hola.

Hola.

Han estado los hombres en casa, ¿no?

Sí.

¿Qué tal la escuela?

Bien.

¿Para hablar de algo de las tierras?

Hemos decidido estar organizados para lo que pueda pasar.

¿Y eso qué significa?

Eso,

que si hay que defender la cooperativa, la defenderemos.

A tiros.

Es lo único que se os ha ocurrido.

No vamos a empezar nada, pero si vienen, aquí estaremos.

Con la crispación que hay y vais a echar más leña al fuego.

Solo vamos a defendernos. Uno se defiende cuando lo atacan.

¿Y qué fue lo de padre?

¿Y lo de Nieves?

A lo mejor ya vamos tarde

y tendríamos que habernos organizado antes.

Si lo hubiéramos hecho, quién sabe...

Pensé que no llegaba a la cena.

Te pasas todo el día en la finca.

Cariño, llevamos tres días cavando

y no encontramos una sola gota de agua.

No entiendo cómo se ha podido secar el pozo de un día para otro.

Se ha sobreexplotado, solo eso

y luego, en la calle Alcalá,

los del Frente estaban repartiendo propaganda

y parando el tráfico.

Campando a sus anchas como si España ya fuese suya.

Lo hacen todos.

Las elecciones son en unos días.

No entiendo nada, Fernando,

ni lo del pozo ni lo de las elecciones ni...

ni qué pintamos nosotros aquí.

Estoy muy asustada.

Eso va camino de convertirse en algo peor que lo de Rusia

y nosotros estamos tan tranquilos

esperando a que nos llegue el momento de ir al matadero.

Preocupándonos de antemano no ganamos nada.

Vámonos.

Tenemos dinero.

Podemos ir adonde queramos,

los dos solos y vivir tranquilos y sin miedo.

Nosotros podemos elegir.

No tenemos por qué aguantar aquí.

Cariño, son solo unas elecciones,

¿de acuerdo?

En Francia, han ganado los socialistas

y el país sigue adelante,

no tiene por qué pasar nada.

¿Y por eso tantos clientes del banco

se están llevando su dinero, porque no va a pasar nada?

Aquí todo su derrumba

y tú solo pensando en ir a esa maldita finca.

¿Es eso?

Otra vez estamos con lo mismo.

No me lo puedo creer, Mercedes.

Si no confías en mí,

al menos podrías confiar en ella, es una mujer casada.

Viuda, Fernando, viuda.

Alcázar no murió.

Consiguió cruzar la frontera,

pero el Gobierno tuvo que hacer todo ese paripé

para evitar el escándalo.

Su salvación depende de que sigamos manteniendo el secreto.

Ella le está esperando.

Cariño,

Alejandra no tiene nada que ver

con lo que nos está pasando a nosotros.

Ven.

El cuartel de la montaña responderá como un solo hombre.

Nunca pensé que diría esto, pero...

casi prefiero que gane esa chusma para que podamos dar el golpe.

¿Y después qué?

¿A qué te refieres?

Al día siguiente.

Alguien tendrá que gobernar, ¿no?

¿Habéis pensado quién lo va a hacer?

Ahora es el momento de actuar.

Después, la cúpula militar decidirá.

Llamarán al rey imagino.

El rey no vendrá si la situación no está clara

y tampoco va a mandar al príncipe de Asturias

como quiere Calvo Sotelo.

Muchos generales derechistas han pasado página,

lo sabes mejor que yo.

Falange se ocupará.

Como punta de lanza, valéis, pero solos no podéis hacer nada.

Parece que no estuvieses a favor, Agustín.

No querría que volviese a pasar lo de siempre.

¿Cuántos golpes se han puesto en marcha en los últimos meses?

Uno en Salamanca con Sanjurjo, otro en Toledo con Moscardó

y, al final, nada.

Sabes que no teníamos los apoyos suficientes.

¿Y este?

Hace falta un militar al que todos sigan como un solo hombre,

si no, no hay nada que hacer

y ese militar existe y lo está esperando.

¿Te refieres a Franco?

Sí, al jefe del Estado Mayor.

¿Apoya él el golpe?

Aún no se ha pronunciado.

No tenemos agua.

Llevamos días cavando guiados por la intuición de los hombres,

pero no nos ha servido de nada.

¿Has pensado cómo podemos ayudarte?

Sí.

Verás, he pensado que podríamos hacer una canalización

y llevar agua desde vuestro pozo.

Quedaría en desuso

cuando encontremos agua en mi tierra.

No veo el problema, tenemos dos pozos y tienen suficiente agua.

¿De verdad?

Claro.

En serio, ¿no prefieres consultarlo con Jesús?

Salió temprano esta mañana.

¿Ha ocurrido algo?

No, pero no te preocupes.

¿Quién se iba a oponer a una cosa así?

Gracias.

De verdad, estaba desesperado.

Hoy mismo daré órdenes a los hombres

para que empiecen a cavar. Claro.

¿Has tenido noticias?

No.

Bueno,

no te preocupes,

si ganan en las izquierdas,

Fernando hará lo que sea por volver.

Yo lo haría.

Tú no eres él.

No podrá vivir lejos de ti.

¿Para eso nos has convocado?

¿Para hablar de cómo llevar el dinero de tu suegro a Inglaterra?

Hay algo más,

sois mis socios en el banco y quiero comunicaros una decisión

sobre la que he estado dando vueltas mucho tiempo.

He decidido vender mis acciones.

¿Vas a deshacerte del banco de tu familia?

Sí.

Como he dicho, esa es mi decisión.

Espero que no hayas cerrado ningún acuerdo.

Nunca lo haría sin habéroslo ofrecido antes a vosotros.

Tenéis la oportunidad de controlar completamente el negocio.

Tendremos que pensarlo despacio.

No están los tiempos para correr grandes riesgos.

Sí, claro,

tenéis todo el día para hacerlo.

Mercedes...

Sé que del tiempo final tendré que descontar esta premura,

pero también sé lo que vale lo que os estoy proponiendo.

Si no compráis vosotros las acciones, lo harán otros.

¿Has pensado una cantidad?

Es mucho dinero.

En el mercado, sería más.

¿Aceptarías como pago participaciones en otros negocios?

No.

No quiero saber nada más ni de negocios ni de este país.

(Puerta abriéndose)

A ver que te vea.

Qué paliducho estás.

Como todos los presos.

Porque esto es la cárcel, Ludi.

¿Te has enterado de la amnistía?

Sí,

pero para eso, tendría que ganar el Frente Popular.

Pues lo va a hacer.

Yo les voy a votar.

Si solo votases tú...

Habrá que ver qué piensan los demás, ¿no?

Mira, a ver si sales ya pronto de aquí, ¿eh?

La cárcel te está volviendo un aguafiestas.

Lo siento.

Yo solo conozco gente de derechas y anarquistas que no votan,

pero eso no quiere decir nada, ¿no?

Escúchame, Ludi,

la CNT no va a boicotear las elecciones.

Si un anarquista quiere votar,

podrá hacerlo tranquilamente.

¿Mmm?

¿En serio?

Si algún día salgo de aquí, no quiero volver a separarme de ti.

Tú vas a salir de aquí como yo me llamo Ludivina.

Pero cuando salga, tenemos que...

tenemos que hacer algo con ese nombre.

"Tu última carta me ha recordado

los días felices que pasamos juntos,

hace ya tantos meses...".

"¿Es normal sentir a mi edad como lo haría una adolescente?".

"Sé que no,

pero pienso en ti todos los minutos del día".

"Qué tristeza haberte encontrado a estas alturas de la vida".

"Ahora entiendo la crueldad de la decisión

que obligué a tomar a mi hijo,

dejar el amor por el deber es una prueba muy dura".

¿Puede una hija pedirle consejo a su madre,

aunque sea mayor?

¿Qué te ha pasado?

Necesito ayuda.

Alfonso me ha pedido que me case con él,

pero yo no le he dicho que sí.

Pero ¿tú... tú estás segura de que le quieres?

Sí, mamá,

del todo.

-(RÍE LEVEMENTE)

Ese es el problema.

¿Entonces?

Él no sabe nada de mi secreto.

Beatriz, tú no hiciste nada malo.

Fuiste la víctima de ese depravado,

lo que ocurrió no puede interponerse en tu felicidad.

¿Crees que debería decírselo?

Eso tienes que decidirlo tú, Beatriz,

pero piensa que esa decisión vivirá siempre contigo.

No creo que sea bueno que cimentes tu matrimonio en ese secreto.

Si Alfonso te quiere de verdad,

sabrá entenderlo.

¿Y si no lo hace?

¿Y si me deja y me quedo sola?

Tú nunca vas a estar sola, eres joven y guapa,

podrás casarte con quien quieras

y siempre nos tendrás a nosotros.

Pero yo le quiero a él, mamá.

Tengo miedo de perderle.

¿Qué pensará papá?

Quería preguntarle, pero no me atrevo.

No te preocupes,

tu padre verá las cosas de la misma manera.

Ya lo verás.

Gracias, mamá.

Hablaré con Alfonso.

Gracias.

Ahora todo el mundo busca munición en Madrid.

¿Entonces qué?

Cuenta con ella.

Jesús,

tenemos que ver qué hacemos con eso.

Ahí no hace más que ocupar sitio y coger polvo.

(LUDI) ¡Escuchadme todos!

La compañera dice que votar no sirve de nada.

A lo mejor todos pensáis como ella.

¡Pues sí que sirve!

Ya te digo.

En mi barrio,

los de derechas van ofreciendo dos duros y un colchón de lana

a cambio del voto.

Pues yo pido que votéis por algo mejor,

porque si ganan las izquierdas, sacarán a mi Mateo de la cárcel,

que es bueno y no ha hecho nada para estar preso,

solo hablar más de lo que calla.

Eso es verdad.

Y a lo mejor os parece poca cosa,

pero para mí no hay nada más importante.

Seguro que si miráis dentro de vosotros,

también encontraréis una buena razón para votar.

¿Y qué va a cambiar?

Si ganan unos, gobernarán los rusos y si ganan otros, los alemanes.

¿Y si no, que sigan gobernando estos hijos de la Gran Bretaña?

Yo sé poco de todo,

pero si un gobierno tiene preso a Mateo,

no puede ser un buen gobierno

y si se equivocan en eso, se equivocarán en muchas más cosas.

Si los inocentes que están en la cárcel saliesen,

este mundo sería mejor y más justo.

Por eso, yo voy a votar.

¡Viva el Frente Popular!

¡Así habla la mujer de un anarquista!

¡Viva!

-¡Viva!

Yo por tu Mateo, voto.

Gracias, Inés.

Seguro que así empezó la Pasionaria.

Anda, calla, que yo no sé qué me ha dado

para subirme ahí arriba.

Mateo estaría orgulloso.

Igual he hecho el ridículo.

No.

Cuando quieres a alguien, haces lo que sea por esa persona,

hasta el ridículo.

(Música instrumental suave)

Nos roban el agua y dicen que tienen tu permiso.

(SUSPIRA)

Nadie está robando nada.

Tienen problemas y los ayudamos, tenemos agua de sobra.

El otoño ha sido seco y nadie sabe qué va a pasar esta primavera.

¿Y si también se nos secan los pozos?

¿Y qué hacemos?

¿Dejamos que se les muera el ganado y la cosecha

por si pasa algo que lo más seguro es que no pase?

Pero ¿cuándo nos han ayudado los de la Torre?

Nos han puesto el pie en el cuello siempre que han podido.

Siguen creyéndose los señores.

Vamos a votar. No vamos a votar nada.

Esto no afecta a la cooperativa.

Son nuestros vecinos,

nos han pedido ayuda y no nos cuesta nada dársela

y algún día la podríamos necesitar nosotros.

Así se hacen aquí las cosas, como se han hecho siempre,

por lo que mandan los señoritos.

La canalización nos salvará hasta que encontremos el pozo.

Estoy seguro de que hay agua, solo hay que saber dónde cavar.

Mañana me gustaría consultar con un experto universitario

a ver si nos puede ayudar.

Alejandra se ha portado como una buena vecina.

Sí.

Alfonso quiere deciros algo.

Beatriz y yo hemos hablado y...

bueno, que queremos casarnos.

(BEATRIZ RÍE)

Si nos dan su consentimiento, claro.

Cuenta con él, estamos seguros de que Beatriz será feliz a tu lado.

Enhorabuena. Enhorabuena.

Gracias. Felicidades.

Gracias.

Hermanita.

Deberíamos haber abierto hace rato.

Un pequeño descanso no le viene mal a nadie.

Me gusta que mi local cumpla sus propias normas.

¿Has conseguido ya las armas?

Estarán listas cuando lo esté el dinero.

¿Y cuánto te llevas tú?

Lo justo.

A pesar de las prisas, mi comisión será la misma.

Para eso somos viejos amigos, ¿no?

La señorita...

ha decidido cambiarse de vestido.

Acompáñame, por favor, y asegúrate de que nadie la molesta.

Amparo,

no te preocupes,

yo cuidaré de tu local.

(Pasos acercándose)

Gracias por venir, comandante.

¿Franco está de acuerdo?

el general está dispuesto a entrevistarse con Primo de Rivera

lo antes posible.

Bien.

Hay cosas...

que ya deberían estar habladas antes de ese encuentro.

Ellos hablarán del golpe y nosotros del día después.

Falange tiene los apoyos y la capacidad suficiente

para llevar a término un gobierno que legitime la acción militar,

un gobierno a la italiana.

¿Y quién estaría al cargo?

El jefe de gobierno tiene que ser un civil,

así que...

¿quién mejor que Primo de Rivera?

Franco sería el ministro de la Guerra,

un ministro con amplios poderes.

Otras carteras también estarían en manos de militares,

Gobernación, quizá Justicia...

Informaré al general.

Aún nos queda fijar dónde tendrá lugar el encuentro.

¿Qué le parece aquí?

Hoy en día, no hay otro sitio más discreto y seguro en todo Madrid.

Buenos días. Buenos días.

Buenos días.

¿Dónde están los demás?

Fernando ha salido muy temprano,

tenía que ir a la finca a supervisar los trabajos de canalización

y a Beatriz le he dado permiso

para que desayune más tarde en su habitación.

Demasiadas emociones.

Voy a tener que mudarme a la finca para ver a mi marido.

Solucionar el problema del agua es fundamental.

Lo sé.

Ayer Beatriz estaba radiante.

Me alegra ver que vuelve a ser feliz.

Precisamente estábamos hablando de esto antes de que llegases.

Ahora que Beatriz se casa, necesitará un lugar donde vivir.

Habíamos pensado en alquilar la casa de tu padre.

Bueno, aunque lleve mucho tiempo desocupada, es una buena casa

y no habría que invertir mucho para abrirla.

Es que...

es que la he vendido.

Bueno, entonces no hay nada más que hablar.

No nos habías dicho nada.

Porque, en realidad, la venta aún no está cerrada,

pero he recibido una propuesta de compra en firme.

Quieren restaurarla e instalar una clínica.

Haces bien.

Mantener vacía una casa así es un disparate.

Félix.

Perdona el retraso.

Me ha extrañado recibir tu llamada

y también tu insistencia.

Ya te he dicho por teléfono

que Mercedes se ha ocupado de tu encargo.

No he venido para hablar de eso.

Espero que no quieras que nos pongamos al día,

porque ahora tengo un poco de prisa

y no nos vemos tú y yo desde... aquel desagradable asunto

de la ruleta.

Todos tenemos cosas que no queremos recordar.

¿Qué quieres?

¿Qué está tramando Mercedes?

Nada.

Al menos, nada que sea un secreto.

Y si lo es,

te aseguro que conmigo está a salvo.

Me conoces bien.

Por mí nadie ha sabido nunca

lo íntimos que fueron tu mujer y el difunto Francisco

y lo bien que te vino a ti esa amistad.

Está vendiéndolo todo,

participaciones, inmuebles,

también sus acciones en el banco.

Todo se va a convertir en oro

y se va a depositar en Alemania.

Piénsalo bien,

tu hijo echó a perder su carrera,

son una pareja joven...

..con una gran fortuna, sin hijos

y viviendo en un país inseguro.

¿Qué les ata a aquí?

Eso no quiere decir

que el banco no siga velando por los intereses de tu familia,

pero no será lo mismo, claro está.

¡Ludi! Ha llegado otra carta de Inglaterra para la señora.

Ay, a ver el sello. -Déjate.

Trae la bandeja para repartirlas

que ya lo verás luego. -Vale.

(Cristales rotos)

¡Ay, Dios mío! Pero ¿qué terremoto es eses?

-¡Milagros! -¡Milagros!

Pero ¡bueno! ¿Qué has hecho, calamidad?

¿Es que no podéis poner los cinco sentidos en lo que hacéis?

-Yo no he hecho nada. -¡Tú a callar!

-He sido yo, no hay duda. -Ya, claro que no hay duda.

No me diga que se marcha.

Justo venía a verle ahora.

¿A mí?

¿No es usted Cebrián, el famoso cocinero?

¿Por qué lo pregunta?

Tengo que encargar un banquete para el Colegio de Médicos.

Solemos hacerlo en el Gran Hotel,

pero ahora se dice que el mejor cocinero de Madrid es Cebrián.

Y no le han engañado, joven, soy Anselmo Cebrián.

Encantado.

Perdóneme la desconfianza, pero hay que andarse con mil ojos.

Qué me va a decir.

¿Y para cuántos comensales sería el banquete?

Pues...

Suba al coche, por favor. ¿Esto qué es?

Suba al coche, por favor.

Y justo tenía que ser el frutero del comedor.

Si es que había que darle un agua.

Milagros lleva llorando toda la mañana.

Era un regalo de boda de la familia de Agustín.

Ay, lo siento muchísimo, señora.

yo no.

La verdad es que nunca me gustó.

Bueno, tranquiliza a Milagros,

dile que no perderá el trabajo por tan poca cosa,

pero sé firme con ella, tiene que poner más cuidado.

Sí, señora, es que no...

Muchas gracias.

¿Ha llegado el correo de hoy?

Lo cogió el señor.

Van a reunirse esta tarde,

pero Franco ha dicho que ni muerto pone los pies

en un sitio como El Alemán.

yo no sé qué se habrá pensado.

¿Dónde va a ser?

En casa de su cuñado.

Qué listo es Serrano Suñer.

Perdonad,

pero no encontramos la correspondencia por ningún lado.

¿La tienes tú, Agustín? -Sí, aquí está.

Has debido de coger la tuya y la de los demás.

No sé, no me he fijado.

Estarás al tanto de lo que ocurra en esa reunión, ¿no?

Aparte de ellos, seré el primero en enterarme.

Perdona.

Esta tampoco es para ti.

Gracias.

(HOMBRE) "Querida Leocadia,

llevo tiempo sin noticias tuyas

mientras me llegan las peores sobre la situación en España".

"Me desespera pensar que puedes correr algún peligro

y no estar cerca para ayudarte".

"Mis pensamientos son para ti en todo momento".

¿De cuánta gente estamos hablando?

Unos sesenta al día.

Sesenta al día.

¡Al día!

¿Cómo al día? ¿Que va a haber más días?

Sí, servirás una comida al día.

Pero ¡eso va a ser mi ruina!

No exageres.

Solo tienes que comprar un poco más a cargo del restaurante

y subir un poco los precios para pagarlo.

A tus clientes no les importará peseta arriba o abajo.

¡No sabe lo que dice, esto es una locura!

Puede, pero más locura sería que no colaborases

o que fueras a la Policía,

que sabemos dónde vives y somos ciento y la madre.

¿Me van a matar?

No, hombre,

no creo que haga falta.

¿Para qué sirve un cocinero muerto?

¿Sabes la cantidad de miembros del sindicato

que trabajan en tu restaurante?

¿Te imaginas que se pongan todos en huelga?

Yo creo que el asunto está bastante claro.

Como el agua.

Una cosa,

nada de sobras.

Esta gente tiene que comer

como no lo ha hecho nunca en su vida.

¿Estamos?

No sabes qué ganas tengo de ser tu mujer,

de entregarme a ti.

ya me siento tuya.

Beatriz,

te amo.

Te deseo tanto...

Será mejor que te vayas.

Espero que el compromiso que tienes con mi ahijada

no debilite el que tienes con Falange.

¿Cómo puedes pensar eso?

Estamos en un momento crucial, Alfonso.

Lo sé.

Ahora mismo, está teniendo lugar

una reunión entre José Antonio y el general Franco.

Si ganan las izquierdas, nadie podrá parar el golpe.

¿Cuándo será?

Lo decidirá Franco.

En cualquier caso,

después de las elecciones, muy poco después.

Estoy listo para entrar en combate.

Eso vamos a tener que dejárselo al Ejército.

La labor de Falange será otra.

Vamos a hacer una lista

con diputados, periodistas, juristas,

personas que puedan oponerse al golpe y tengan voz pública.

En cuanto recibamos la orden,

iremos a buscarlos a sus casas.

¿Qué vamos a hacer con ellos?

Detenerlos y neutralizarlos.

A cada uno según la resistencia que oponga.

Buenas noches, papá.

Buenas noches.

¿Cómo han ido las cosas en la finca?

Bien.

Si no ocurre nada, la canalización estará terminada mañana.

Gracias, Milagros. Señor.

No sé para qué te tomas tantas molestias

si vas a dejarnos en la estacada.

¿Pensabais que no íbamos a enterarnos?

¿De qué estás hablando?

Deja de tomarme por tonto.

Y aún te permites darme lecciones de moral.

¿Se puede saber qué quieres decir?

Sé que Mercedes y tú os vais con todo

dejando a la familia abandonada a su suerte.

Sí, he vendido el banco.

¿Y cuándo pensabas contármelo?

¡Cuando estuvieses dispuesto

a concederme un minuto y escucharme!

¿Es que no ves que España se está yendo a pique?

¿Es que no te das cuenta del miedo con el que vivo?

Tarde o temprano abrirás los ojos

y cuando lo hagas,

yo habré dispuesto todo antes de que sea demasiado tarde.

¿Qué pasaría si todos hiciesen como tú?

¡Me da igual!

¡No me importa este país,

solo me importa lo que nos pase a ti y a mí!

Te estoy hablando de nosotros,

de nuestra vida.

No, Mercedes.

No nos vamos.

Con tus cosas, haz lo que quieras,

pero mis decisiones las tomo yo.

¿No deberíamos hacer una fiesta para celebrar el compromiso?

Todo lo que dispongas me parecerá bien.

Había pensado que podría ser una sorpresa para la propia Beatriz.

Mercedes podría organizarla.

Te vendrá bien para distraerte un poco.

Además, las sorpresas son lo tuyo.

Como se acerca la primavera, podríamos hacerla en la finca.

Es una idea estupenda.

Si vas para allá, podría acompañarte.

Habrá que ir pensando en dar una vuelta a la casa

y organizar la limpieza.

María del Pilar vendrá con nosotros.

Por supuesto,

pero daos prisa, me gustaría salir cuanto antes.

Solo tardo unos minutos.

Si me disculpáis, voy a avisar al chófer.

Papá, cojo tu coche.

Esos son nuestros hombres y los de Alejandra

en la canalización.

¿Qué está pasando ahí?

Saturnino, pare un momento el coche.

No, no, no pare. Fernando, vámonos de aquí.

Saturnino, le he dicho que pare un momento el coche.

Lleve a mi mujer a casa y no se separe de ella.

¡Fernando!

¡Shhh, shhh!

¿Qué está pasando aquí?

No se meta, señorito.

No quieren que sigamos.

Han destrozado el trabajo que hicimos ayer.

Márchese, de la Torre.

Apártate.

No me caliente, señorito, que no respondo.

¡Te he dicho que te apartes!

Pero ¿cómo habéis hecho esto?

¿No os dais cuenta que sin agua vamos todos a la ruina?

El agua es nuestra, bastante nos han robado durante años.

¡Ah!

Se lo advierto, señorito.

(Arma cargada)

Por última vez.

¡Ah!

¡Alejandra!

-¡Se ha caído a un pozo!

¡Justo ahí abrimos uno!

¿Alejandra?

¡Alejandra!

¿Qué va a hacer? Voy a bajar.

Hay que asegurar las paredes para evitar un derrumbe.

No hay tiempo, necesito una soga y alguien que me ayude.

Tú, vete a buscar al médico.

¡Vamos, la señorita Alejandra está en peligro!

¡Alejandra!

Llévame donde dejamos a mi marido. El señorito dijo...

¿Quieres hacer lo que te digo? Sí, señora.

Vaya con cuidado, señorito.

¡Y avise cuando la tenga!

¡Estoy abajo!

¿Está todo bien, señorito?

¡Sí!

¿Y la señorita está bien?

¡Sí, pero no subáis hasta que yo os diga!

(Llaman a la puerta)

Franco otra vez.

¿Qué ha pasado?

La reunión ha sido un fracaso.

Ha estado evasivo.

No ha dejado nada claro, como en el 32.

Bueno, una cosa sí ha dejado clara,

que no está dispuesto a ser él quien ponga en marcha el levantamiento.

¿Y los demás? -Han empezado a titubear,

que si es mejor aplazarlo, que no es el momento adecuado...

Te aseguro que si ganan, salgo yo, aunque sea solo.

Seguro que encuentro un puñado de hombres dispuesto a seguirme.

¿Qué estás diciendo?

Te recuerdo tus propias palabras,

si se proclama un gobierno revolucionario,

será la ocasión de que Falange juegue su baza.

Habrá llegado el momento

de que aparezcáis como vanguardia frente al marxismo

y para eso te van a necesitar.

¡Ah!

¡Ah!

¡Vamos!

¡Ah! Despacio.

¡Ah!

¡Cogedla!

¡Ah!

Cógela.

Respira.

¡Abajo me ha parecido que respiraba!

Sí, sí respira.

¿Y el médico? ¿Dónde está el médico?

-Estará en camino.

¡Alejandra!

¡Alejandra!

¡Alejandra!

¡Alejandra!

¡No me dejes!

¡Alejandra, no me dejes!

¡Te lo pido, por favor, no me dejes!

Pensaba que no iban a comérselo.

A buen hambre no hay pan duro.

Es mi especialidad, ¿eh?

Y muy aplaudida.

Por los que están de hincharse a filetes en tu restaurante.

No me has entendido.

Esta gente no come por placer, sino por necesidad.

Con suerte, consiguen hacerlo una vez al día.

Necesitan algo más sustancioso.

¿Y por qué no has secuestrado a la del puesto de gallinejas?

¿Mmm?

Quién me iba a decir que el mejor cocinero de Madrid

no sabe preparar una comida como Dios manda.

¡Eh! Que fue usted el que dijo que no quería sobras,

que quería comida de señores.

Pues una de dos,

mañana o te vitorean

o te cerramos ese garito de finolis que tienes, tú verás.

Ha sido un milagro que no se haya roto nada.

Solo me preocupa el golpe que se ha dado, ha sido muy fuete.

¿Se pondrá bien?

Eso espero.

Con lo que le he dado, dormirá hasta mañana.

Pasaré a ver cómo evoluciona.

Muchas gracias, doctor.

Cuando despierte,

sentirá dolor, le administraré otro calmante.

De acuerdo. Le acompaño.

Fernando...

Estás bien,

solo tienes que descansar.

Has vuelto a salvarme.

Tendría que haber cerrado esos pozos.

Lo siento.

Tú siempre echándote las culpas de todo.

Vete a casa.

No, no, no.

No voy a dejarte sola.

No consigo localizar a Jesús,

pero luego, una mujer vendrá a cuidarte.

No sabes el miedo que he pasado...

solo con imaginar que podía perderte para siempre.

No puedo perderte, Alejandra.

Eres... lo único bueno que me ha dado esta vida.

Te quiero...

y te voy a querer siempre,

aunque no pueda estar contigo.

Ha llamado el señor Fernando... ¡Fuera!

¿Es que no me habéis oído? ¡Fuera!

Tengo que verle.

Cuanto antes.

Cuando nos conocimos,

le encargué un trabajo que nunca llegó a realizar.

Ahora ha llegado el momento de llevarlo a cabo.

¿Ahora cuándo es?

Cuanto antes.

Mi marido y yo nos vamos de España.

Por eso, sería mejor esperar. No.

Tiene que hacerse ya.

Además, las circunstancias son favorables.

Hay problemas en sus tierras,

todos echarán las culpas a sus jornaleros.

¿Qué le ha hecho esa mujer para que la odie tanto?

Ha destruido mi vida.

Si tiene escrúpulos, soy capaz de hacerlo yo misma.

No será necesario.

No quiero un dinero que igual dentro de poco no vale nada,

quiero oro.

Igual esa pulsera serviría de adelanto.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

¿Qué quiere a estas horas?

Perdóneme, señor, necesito un consejo.

¿Yo tengo que votar?

Sí, debe hacerlo.

Ahora es más necesario que nunca.

¿Y a quién voto, señor?

A aquellos que defiendan sus principios y su religión.

Yo es que quiero que todo vuelva a ser como antes.

Ya nada puede volver a ser igual,

pero tiene que decidir hacia dónde quiere que las cosas cambien.

Tengo una conocida que es muy buena...

y va a votar a los rojos.

No sé cómo puede hacer eso.

A lo mejor su conocida de puro buena es tonta,

pero usted es una mujer de orden

y no es tonta.

¿Entonces a quién voto, señor?

Me encargaré de tenerle dispuesta su papeleta.

Muchas gracias.

Señor,

¿de verdad va a ser tan malo si ganan ellos?

Mucho peor de lo que se puede imaginar.

(Música ambiental)

(Llaman a la puerta)

(ALFONSO) Beatriz.

Ya es definitivo, han ganado,

es cuestión de días que empiece la revolución.

Ay, Dios mío.

Dios mío, ¿qué vamos a hacer?

Desde luego, no nos vamos a quedar de brazos cruzados

mientras España cae en el pozo marxista.

¿Y qué va a ser de nosotros?

Ahora lo teníamos todo para ser felices.

Si te pasase algo...

Beatriz...

Beatriz, te quiero tanto...

(Música instrumental suave)

(Puerta abriéndose)

¡María del Pilar!

¡Mira, es verdad!

Hablan de amnistía.

Mateo va a salir.

¿No estás contenta?

Mateo no había hecho nada.

Sí, mujer, si yo por Mateo y por ti sí,

pero es que con él van a salir otros y eso son solo gentuza.

Bueno, pues ya volverán a cogerlos.

Sí y a ver a cuántos se llevan antes por delante.

Pero, mujer, tú no tienes que preocuparte por eso.

Cuando llegue la revolución,

Mateo no va a dejar que nos pase nada a ninguna de las dos.

¿Eh? -Dios te oiga.

Dios te oiga, cariño.

(Música de piano)

¿Qué pensarás de mí ahora que tienes lo que querías?

¡Eh!

Beatriz,

esto que ha pasado hace que te ame más aún.

Para mí, ya estamos casados,

unidos para siempre...

y voy a cumplir con mi palabra lo antes posible.

(Puerta cerrándose)

¡Esto está de cine!

¡Calla y come!

¡Se deshace en la boca!

¿Habrá hoy alguien más feliz que esta gente?

No hay quien se resista a este guiso.

¿Qué es?

Morcillo, pero como lo hacía mi madre, meloso, meloso.

Pero qué bien se come con el Frente Popular.

Mmm.

¡Un viva por el mejor cocinero del mundo!

¡Viva nuestro cocinero!

(TODOS) ¡Viva!

¿Y el médico qué ha dicho?

Aún no ha venido.

Si no aparece, mandaré a llamarle, dijo que vendría hoy.

Mi mujer manda estas manzanas asadas para la señorita.

Luego vendrá a verla

y si la necesita, se quedará toda la noche.

Alejandra tiene mucha suerte de teneros cerca.

Ya hemos arreglado la canalización.

Gracias.

Entiéndanos, señorito, hemos pasado mucho.

¿Quieres?

Sí.

Estoy seguro de que dentro de muy poco encontraremos agua.

Gracias.

(Llaman a la puerta)

Dame un minuto.

(Puerta abriéndose)

¿Sí? (HOMBRE) ¿Alejandra Prado?

Sí, esta es su casa.

Vengo de parte del doctor Suárez,

ha tenido que atender una urgencia y me ha pedido que viniera.

Pase. Ya me extrañaba que no viniera.

Gracias.

Buenas tardes.

¿La paciente?

Por aquí.

Apenas se ha despertado

desde que el doctor Suárez le aplicó el calmante.

Bueno, es normal, no tiene por qué preocuparse.

Me gustaría hacerle un reconocimiento.

Si me disculpa...

Claro.

Estoy fuera si necesita cualquier cosa.

(Música de suspense)

(Conversación en el exterior)

¡Mmm!

¡Ah!

¡Ah!

¡Ayuda!

¡Ayuda!

¿Qué pasa?

¡Quiere matarme!

¡Ah!

¡Ah!

¡Trae a una cuerda para atar a este malnacido!

(TOSE)

(TOSE)

Esto servirá.

(TOSE)

No hay golpe, ya te lo he dicho. -Pero ¡han ganado!

-Lo sé. -¿Y a qué esperamos?

-A ver qué hacen.

Destruirlo todo. ¿Qué van a hacer?

Es estrategia, Alfonso.

Si fueses militar, lo entenderías.

Después de todo, no nos ha ido tan mal.

Pero si nos han votado cuatro gatos. -Pero todos quieren ser de Falange,

todos, Alfonso, militares, monárquicos de Renovación Española,

las Juventudes de Acción Popular...

¿Te das cuenta de lo que significa para nosotros?

El miedo nos favorece, Alfonso.

Se está acercando el momento decisivo para Falange

y con él, el final de la República.

¿Y ahora qué hago con esto?

¿Qué es?

Es la lista de los que teníamos que neutralizar.

¿Jiménez de Asúa quién es?

Un pariente de mi madre, jurista y diputado socialista.

No la pierdas.

Pronto la vamos a necesitar,

te lo aseguro.

(Música de piano)

¿Por qué no fuisteis a buscarme?

¿Quién iba a saber dónde andabas

con todo el lío de las elecciones, Jesús?

¿Quién coño era ese tío?

¿Por qué atacó a mi hermana?

No creo que lo sepamos nunca.

Los guardias civiles que se lo llevaron preso

los han encontrado en el cruce hechos un Cristo.

Tenías razón,

solo nos tenemos a nosotros para defendernos.

Aquí están las municiones, en el cobertizo hay más.

Hola, Pilar.

Gracias.

Ay...

No voy a poder dejarte sola.

¡Mmm!

¿Qué?

Podrías soplar un poco la cuchara, me vas a despellejar la lengua.

Con lo refunfuñona que estás, veo que no ha sido para tanto.

¿Qué no ha sido para...? ¡Chist!

Y ahora te vas a estar calladita y me vas a escuchar.

No me voy a mover de aquí,

porque hoy te he fallado,

pero ha sido la última vez.

Con padre llegué tarde,

pero te juro que a ti no te va a ocurrir nada malo.

¿Entendido?

Mi pulsera.

¿Dónde la has encontrado?

En el bolsillo de un asesino.

¿Hasta dónde estás dispuesta a llegar, Mercedes?

Si me hubieses querido como yo te he querido,

no tendrías que hacerme esa pregunta.

¿Aún te atreves a hablar de amor después de lo que has hecho?

¡No sabes lo que significa esa palabra!

¡Te equivocas!

Solo quien está dispuesto a todo lo sabe y lo merece

¡y yo lo merezco, Fernando!

Merezco que me ames,

pero estás tan ciego...

Todo, lo bueno y lo malo,

¡todo lo he hecho lo he hecho por ti!

¡No, ni se te ocurra!

¡Si ella no se hubiese cruzado o si tú hubieras sabido ser leal,

nuestra vida habría sido otra completamente distinta!

Yo solo he querido lo que me pertenecía,

una vida juntos,

pero aún estamos a tiempo,

solo ella se interpone entre nosotros. ¡Vámonos!

Podemos empezar de nuevo.

Podemos ser felices otra vez.

Te he querido, Mercedes,

pero el amor verdadero solo lo he sentido por Alejandra.

Nunca...

nunca te hubiese dejado.

Estaba dispuesta a dártelo todo.

Todo.

¿Por qué tenía que conformarme solo con las migajas?

Has sobrepasado todo límite.

(LLORA)

Eso me libera de cualquier compromiso que tuviera contigo.

Mentira.

Aún eres mi marido.

No, no.

Ya no lo soy.

No te reconozco, Mercedes,

y o me concedes el divorcio...

y sales esta misma noche de mi vida,

o de aquí voy directamente a la Policía.

Sin duda, es un día amargo, Leocadia.

No van a dar la vuelta al país de un día para otro.

Eso es precisamente la revolución, su palabra favorita.

Y vuelven con fuerzas renovadas.

De momento, van a quitarle el polvo a la dichosa reforma agraria.

Vendrán los ajustes de cuentas.

¿Y este es el mundo en el que van a tener que vivir mis hijos?

Hemos pasado por muchas cosas.

Si seguimos unidos,

podremos enfrentarnos a lo que venga.

Señora, tiene una visita.

¿La hago pasar?

"Te ha llegado carta de Portugal".

Será de Fernando.

(FERNANDO) "Podría ser buen momento para volver".

¿Qué le vas a decir? No lo sé.

Es por Fernando, ¿no?

Ya no puedo dar marcha atrás, pero tú todavía estás a tiempo.

Uno debe vivir como quiere.

Es del ministerio, lo que esperaba, me trasladan a África.

-"Si te vas, vendrán a por mí, prefiero que lo hagas tú".

Da la orden y le pego un tiro.

Empieza el ajuste de cuentas.

Si he de partir, lo haré por la puerta grande.

"Estos son los planos del Parador de Gredos,

el comité federal del Partido Socialista

se reunirá ahí mañana, pero nosotros..."

alteraremos el orden del día.

Sé que Alfonso te quiere mucho, pero me preocupa su militancia.

No creo que estés en condiciones de darme lecciones.

¿Sabe algo de Nieves?

Hace tiempo que la expulsaron de la orden.

Curarse se ve que no se curó o que no la dejaron.

Tengo que encontrarla.

¿Tú qué haces aquí?

He venido a contaros algo importante que concierne a Encarna.

¡Acaban de soltarles!

¡Mateo, por favor! -¡Llamad a un médico!

¿Qué te pasa?

Perdóname, cariño, perdóname.

No vamos a dejar de celebrar el compromiso de Beatriz y Alfonso.

Me gustaría hacer un brindis

por la pareja más elegante de todo Madrid.

He pensado mucho,

pero renunciar a ti empieza a ser más de lo que me puedo exigir.

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  • Temporada 2 - Capítulo 26

14 de abril. La República - Temporada 2 - Capítulo 26

05 ene 2019

Las próximas elecciones generales aumentan la confusión y los temores en todo el país. Los temores también se manifiestan en casa De la Torre. Por su parte, Leocadia recibe cartas de Charles llenas de preocupación ante lo que está pasando en España.

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  1. Patricia

    Espero con ansia todos los capítulos, muchas gracias

    hoy
  2. Patricia

    Espero con ansia los capítulos gracias

    hoy
  3. Ulises

    María, gran explicación la tuya... cualquiera diría que eres un Directivo infiltrado de RTVE que por fin se pronuncia de manera anónima para pedir disculpas entendiendo el ánimo de los espectadores. Disfrutemos mañana sábado del capítulo y no olvidemos que se acerca el final... Qué emocionante!.

    ayer
  4. Elena

    Estupenda serie,con maravillosos actores,destancandoba los secundarios,ojalá hubiera más capítulo s.

    ayer
  5. María

    Desde aquí mi agradecimiento a los directivos de radio televisión española por haber rectificado y tras la interrupción de la serie el último sábado, volver a emitirla este sábado día 19 en su horario habitual. Sólo quedan cuatro capítulos, señores, los fieles seguidores de esta espectacular serie, que llevábamos varios años esperando al estreno de la segunda temporada, que aunque ya rodada y producida, no llegó a emitirse en su día debido a la presión y la censura ejercida por el anterior gobierno, por fin se nos brinda el respeto que nos merecemos. Nosotros y los increíbles actores, productores, guionistas, directores, personal de vestuario, peluquería, etc. Un trabajo impecable. Mi más sincera enhorabuena a todo el equipo. Y mi agradecimiento por permitirme conocer qué ocurrió exactamente en aquella época histórica tan convulsa. A pesar de haber nacido en el 78, en la asignatura de Historia en el colegio, nunca llegamos a dar lo acontecido durante la II República y posterior Guerra Civil y dictadura, los libros de texto no hablaban de eso, y si lo hablaban, apenas unas pocas líneas que por supuesto te tenías que leer en tu casa porque ningún profesor te lo explicaba. Desde el punto de vista ético y educativo, un error imperdonable, subsanado 40 años después por la serie.

    ayer
  6. Maria

    La he visto anunciada para este sábado. Me encanta!!!!. No se como se.plantearon quitarla. Por favor que la finalicen pq está fenomenal!!!!

    pasado jueves
  7. pilar

    Como nos pueden hacer esto dejarnos sin dar una explicacion ya les vale una serie tan bien echa y la cortan sin mas ni mas que falta de etica no pienso seguir jamas ninguna serie de su canal ni nada de nada

    pasado miércoles
  8. Sonia

    Buenas noticias!!! La he visto anunciada para este sábado!!!! Biennn!!!

    pasado miércoles
  9. Mariam

    Me encantan.la serie, soy fiel seguidora, me fascina y quiero.seguir viendola ...por favor, que emitan los capítulos que faltan...o que den una explicación. Para nada puedo creer que nos vayan.a dejar sin el final, sería una falta de respeto y consideracion hacia los espectadores...

    pasado miércoles
  10. Beatriz

    Es una serie estupenda, de una gran calidad en todos los sentidos. Verla es un disfrute brutal. Por favor, emitid los capítulos que quedan, aunque sea colgarlos en Internet para que esté la temporada completa. Por mí, habría 7 temporadas más. Me encanta.

    pasado miércoles