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No recomendado para menores de 12 años 14 de abril. La República - Temporada 2 - Capítulo 25
Transcripción completa

(Campanadas)

(Campanadas)

(Campanadas)

(Campanadas)

(Campanilla)

(Campanada)

(Campanada)

Hola. Si viene a por puchero,

lo siento, pero hoy no damos.

Vengo a preguntar por una amiga.

¿Por Nieves?

¿Cómo está?

¿Puedo verla? Le he traído un regalo.

Es mermelada de los frutales que trabajo.

Se la haré llegar.

Preferiría dársela yo.

Nieves ya no está aquí. Descansa en un lugar tranquilo.

Que no está muerta, hombre de Dios, solo está descansando.

Dígame dónde. Querría visitarla.

Está en muy buenas manos y no se debería preocupar más por ella.

Espere.

Mándele la mermelada al menos.

Tengo un discurso pasado mañana y estoy en blanco.

Me da que Fernando me prestará uno de los suyos,

de los que hacen llorar a las damas.

Fernando, ¿no haces caso cuando se te halaga?

Perdona, es que esto es indignante.

Los contrabandistas de armas campan a sus anchas.

Eso no es noticia. Ya llevamos años igual.

Eso es lo que me irrita,

que todos saben lo que pasa y nadie hace nada.

Importaciones ilegales de trigo, cesiones de tabaco en Ceuta...

La trampa es la norma.

Pillerías las habrá siempre.

Monarquía o república, ¿qué más da?

Muchos no estamos en política para sacar partido.

Deberíamos investigar esto, no esperar a que nos lo pidan.

El país tiene problemas más graves que unos cuantos sobornos.

Si el pueblo desconfía de nosotros,

lo hará de la democracia.

¿No te parece suficientemente grave?

Pues que no se enteren de la última.

En San Sebastián funcionó una ruleta el otro día.

¿Una ruleta? Pero el juego está prohibido.

Se acordaron al rato.

A las tres horas, entró la Policía y la mandó quitar,

pero alguien hizo la vista gorda para que la instalaran.

¿Se sabe quién?

Estando las cosas como están,

como para darle importancia a unas partiditas.

Aunque a Al Capone le cogieron por una tontería de impuestos.

A lo mejor, esto es más importante de lo que parece.

Los botones los quiero de carey.

Según el alcalde, usted los ha puesto de moda.

(HUGO) María del Pilar.

Dígame.

Quería darle el pésame.

Gracias, señor.

Conocía a Paco, pero hasta ayer no sabía que era su novio.

Me lo contó el comisario...

y siento mucho lo ocurrido.

Perdóneme.

Es que llevo todo el día dándole vueltas.

No se preocupe. Límpiese.

Gracias.

¿Qué harían allí esos comunistas?

No sé, dicen que robar.

¿Estaba Paco metido en política?

No, señor.

A Paco no le interesaba la política.

¿Y a Amparo?

La Policía la ha soltado muy alegremente.

¿Y si Paco pagó por algún chanchullo de su patrona?

No sé, yo con Amparo no tenía mucho trato.

Pero me parece buena persona. No creo que sea roja.

Entonces, ¿no vio nada raro?

No, señor.

-Disculpe, discúlpeme, perdón. -Nada.

Señor,

¿sabe de quién me acuerdo mucho?

De doña Isabel, su esposa,

que en paz descanse.

A usted y a mí nos han quitado lo mejor que teníamos.

Se han llevado por delante la vida de dos inocentes sin pesar ninguno.

¿Cómo van a respetar la vida...

si desprecian a Dios y a lo más sagrado?

Cuando matan, no sienten.

¿Y nadie va a hacer nada contra ellos?

¿Para qué está el Ejército?

Para que la gente buena como usted viva tranquila.

Se hará lo que haga falta. Confíe.

Bueno,

voy a lavarle su pañuelo.

No se preocupe. Quédeselo.

Déjeme que le prepare un café.

-No. -Por favor.

-Un café, por favor, sí. -Voy.

Arranque, rápido.

¿Te vas sin despedirte?

¿Echabas de menos mi caldereta?

(Ladridos)

A Nieves tampoco se le daba mal.

¿Tienes alguna noticia?

Que ya no sé dónde está ni cómo.

Casi entiendo cómo te sientes sin saber de tu marido.

Perdona.

Lo importante es que está libre.

Un día, volverá o tú te irás con él.

No lo sé.

Se despidió de mí como si no fuéramos a volver a vernos.

No sé si llorar o maldecirle, pero... no lo culpo.

Asturias lo cambió mucho.

Asturias nos cambió a todos.

Y han pagado los mismos de siempre.

Tu marido se esconde y Hugo de Viana

vive bien cuidado por los De la Torre.

No merece la pena darle vueltas a eso.

Lo de Asturias como todo lo demás, Alejandra. Tampoco han pagado

los que atacaron a Nieves. Jesús,

si piensas vengarte y meterte en un lío,

te pido que te vayas ahora mismo.

Me dejarás sola, así que mejor antes.

Alejandra. No hay peros.

Ni por Nieves ni por mi marido.

Podemos ser felices,

pero, para eso, tienes que dejar atrás el rencor.

No iré a ningún lado.

Bastante solos nos hemos quedado.

Muy bien.

Pues yo te cuidaré a ti y tú a mí.

Dile al mensajero que la lleve que cuide las formas.

-Es para un ministro. -Sí, señor.

Y trae café, por favor. Apenas he dormido.

-Que sean dos entonces. -Muy bien.

Tengo prácticas de tiro en dos horas...

y ahora mismo no acertaría ni a 5 m.

Me cuesta dormir sabiendo que tengo una cuenta pendiente.

¿No sabes nada de él?

¿Cómo voy a saber...

si nadie se molesta en buscarlo?

Dicen que se ha esfumado sin dejar rastro.

Si no entrenara a las milicias, yo mismo lo encontraría.

¿Y qué esperabas? Sabes en manos de quién estamos.

Lerroux es más suyo que nuestro.

Si tu hijo nos contase lo que sabe...

Pensaba que ese asunto estaba zanjado.

Fue un trago veros llegar a las manos.

No se te ocurra volver a enfrentarte a Fernando.

He perdido a mi mujer por culpa de ese hombre, Agustín.

No lo olvido.

Busca a Alcázar, pero deja a mi hijo en paz.

Le haré una visita a su mujer.

Quizá sepa dónde se esconde. Gracias, Ludi.

Mañana no estaré para el desayuno.

Muy bien.

¿Por qué te has ido de esa manera?

¿Tantas ganas tenías de dejarme?

No, no es por ti.

Es este lugar. Llevamos semanas encerradas aquí

y no lo aguanto más. -Ya.

Sé que es duro,

pero, después de lo que ha pasado, tenemos que protegernos.

Vendrán a por nosotras antes o después.

¿Vamos a quedarnos aquí hasta que nos encuentren y nos maten?

¿No será mejor huir?

¿Huir?

Ya lo he intentado dos veces y aquí me ves.

No.

He aprendido la lección. Prefiero esperar.

¿No me tendrás miedo a mí?

Si hubiera querido matarte, lo habría hecho tras el tiroteo.

¿Qué importaba un cadáver más?

Nunca quise traicionarte, créeme.

Arriesgaste mucho salvándome.

Hacerlo a sabiendas de que con eso condenabas a tu padre.

Nunca lo olvidaré.

Fuimos muy ilusas pensando que podríamos escapar.

La traición se paga.

Siempre.

(GIME)

(Piano)

(HOMBRE) ¿No quieres más de esto?

-Los he mandado traer de Cuba.

Huélanlos.

Son una maravilla.

-Agustín, ¿celebramos algo? -Ya lo creo.

Los beneficios de las ruletas de Mallorca

me han sorprendido incluso a mí.

Esperen a que mañana Strauss reparta los dividendos.

Pero en San Sebastián...

Un pequeño revés, nada más.

Algún funcionario con exceso de celo.

Pero ahora las autoridades lo saben y cumplen el acuerdo.

Esto solo acaba de empezar.

Entonces, deberías llamarle.

¿El alcalde?

¿Y quién mejor para abrir los casinos de Madrid?

Buenas tardes.

Señores, les presento a mi hijo Fernando,

diputado en las Cortes por Acción Popular.

Encantado.

Papá, ¿podríamos hablar un minuto?

Claro. Disculpen.

¡Hostia!

Puros, champán...

Pensaba que no podíamos permitirnos esos lujos.

Una pequeña alegría con amigos, solo eso.

¿Amigos? No conozco a ninguno.

¿No estarás haciendo negocios por tu cuenta?

Ojalá.

¿Quieres unirte?

Ha llegado hace un momento. Tu madre ha desembarcado.

Como ves, sobran motivos para brindar con champán.

Tengo que trabajar. Debo estudiar una propuesta del partido.

Ah, ¿sí? ¿Algo interesante?

Me han pedido que presida la Comisión Anticorrupción

y tengo que pensármelo.

(Conversaciones cruzadas)

Señor. Sí.

Eh...

Quería decirle una cosa si me lo permite.

Sí, claro, dime.

Hoy he escuchado una cosa que no me ha gustado

y pensé que querría saberlo.

Si es algo de la casa, coméntaselo a mi madre. Volverá pronto.

Y, si es urgente, díselo a mi mujer mañana.

Es sobre Alejandra.

¿Le ha pasado algo? No, no.

El señor Hugo dijo algo... ¿El qué?

Va a verla mañana para saber de su marido.

No digo que con mala intención. ¿Ha dicho algo más?

No me tome por una chismosa, por favor.

Solo sentí que debía avisarle.

Has hecho bien, Ludi.

Te lo agradezco.

A veces, es mejor hablar de más que de menos.

Buenas noches. Buenas noches, señor.

(AGUSTÍN) ¿Qué tal las prácticas?

¿Mejora la puntería de tus chicos?

Mejora. No, no, gracias.

¿Qué tal la reunión?

Muy provechosa.

¿Sabes la novedad?

La CEDA le ha pedido a Fernando que investigue corruptelas.

Parece que tu hijo no pierde el don de la oportunidad.

Bien mirado, ¿qué mejor escudo que él

para que nada me salpique si se descubre?

Es tozudo, pero sigo siendo su padre.

Si te ves capaz de controlarlo...

Puede que esto le supere y termine afectándote.

Torres más altas caerían.

El hijo del propio Lerroux está de por medio.

Y mira quién se ha unido al club.

Salazar Alonso, el alcalde de Madrid.

¿Hay alguien del Partido Radical no implicado?

De saberse, el Gobierno se vendría abajo

y la derecha, arriba. -Ojalá.

Habría que despejar el panorama cuanto antes.

Aunque puede que esto no se sepa nunca.

No entiendo.

Entonces, viviríamos tan bien

que la república me preocuparía lo justo.

(Ladridos)

Cómo no.

¿Algún problema?

Vengo a informar de que el prófugo sigue desaparecido.

Yo lo echo en falta más que usted. No necesito que me lo recuerde.

Recuerde que encubrir una fuga es un delito grave.

Voy a pedirte que te marches. Y yo que no te entrometas.

Esto no es asunto tuyo. Te equivocas.

Lo que le hagas a Alejandra me lo haces a mí.

A tu mujer le encantaría oír eso.

Hugo, voy a pedirte que no aparezcas por aquí nunca más.

Señorita, dígale a su marido...

que lo encontraré,

por favor.

(BEATRIZ) ¡Ludi!

¡Ludi!

¡Deprisa!

-¡Ludi, deprisa! -¡Madre mía, qué brecha!

-Pero... -¿Sabes dar puntos?

¿Puntos? Ni hablar.

Yo le limpio la herida si acaso y al médico.

Trae agua para Beatriz, que no está hecha para ver sangre.

Estoy bien. ¿Qué le ha pasado?

Le han tirado un libro.

Mira el daño que hacen los discursos de Lenin

en la cabeza de los hombres.

Era en una casa del pueblo. No tenían otra cosa.

¿Y qué hacíais allí?

Sabíamos que repartían propaganda roja.

Había que pararles los pies. Esos panfletos prenden muy bien.

Haga el favor de no contarle esas historias a la señorita.

Nada le gusta más que los libros.

Dudo que Beatriz eche de menos nada de lo que se ha quemado allí.

Tienes razón.

¿Tú también estás herido?

No es nada. Peor ha quedado el otro.

Gracias.

Dáselas a Ludi.

Yo solo he hecho lo que tenía que hacer.

¿Por qué a Hugo no le basta con destrozarnos la vida?

¿Por qué tiene que verlo muerto?

Tu marido sabrá ocultarse.

Es un militar con experiencia.

Tienes que confiar en él.

Ojalá supiera que está bien.

Si no te ha escrito es para no ponerte en peligro,

no porque le haya pasado algo.

¿Tú crees? Estará a salvo.

Se habrá instalado en Francia o en Portugal.

Está haciendo la luna de miel que debisteis hacer los dos.

Deja que te invite a comer. ¿Por qué no?

(Ladridos)

¿Cómo estás?

Bien.

Trabajando.

¿Tú, de vacaciones?

Hugo a venido a asustarme. Fernando me ha ayudado a echarle.

Gracias.

No tenías que molestarte.

Si necesita ayuda, aquí me tiene.

Claro.

Bueno, tengo que irme.

Tengo el guiso hecho. No te preocupes.

Tengo mucho trabajo, de verdad, pero gracias.

Hasta pronto. Gracias a ti...

por todo.

(Puerta abriéndose)

Has sido muy injusto.

(Ladridos)

Tú me has pedido que no me meta en líos.

Deberías aplicártelo.

Esa familia es mejor tenerla lejos.

Parece mentira que hables así de alguien que te ha ayudado tanto.

Eres un ingrato.

Puede,

pero es un De la Torre y son nuestra desgracia.

Tengo una reunión en el banco.

¿Me llevas? Por supuesto.

Mercedes.

Antes de que te enteres por Hugo, quiero contártelo yo.

He pasado la mañana en casa de Alejandra.

Y lo haré tantas veces como haga falta...

si él sigue incordiándola con lo de Alcázar.

(Llaman a la puerta)

Adelante.

Discúlpenme.

Unos señores preguntan por usted. Dicen que son de la prensa.

Ahí están. Buenas tardes.

Fernando, siento no haberte avisado de que veníamos.

Son dos amigos que trabajan para "El Debate".

Mucho gusto. Señor.

Vienen a entrevistarte por lo de la Comisión Anticorrupción.

Aún no he dado una respuesta al partido.

Pura formalidad.

¿Nos disculpan?

Fernando, eres el único que se toma en serio estos problemas.

Donde tú ves corrupción el resto ve ley de vida.

No hay más candidatos, ¿verdad?

Sin ti, esa comisión no saldrá adelante.

El mismísimo Gil Robles la apoya solo con oír tu nombre.

¿Hay que posar?

La gente tiene que conocerte, saber que el hombre de la foto

lucha por la justicia, por un país mejor.

España necesita un ejemplo moral.

Un Eliot Ness. ¿Perdón?

¡Qué gran idea! No olvide escribirlo.

¿Empezamos?

¿Para cuándo tienen que estar?

Prometí que abriría la escuela cuanto antes.

A ver si me hago el ánimo.

¿Te gustaría dar alguna clase?

Si me echaron del colegio tres veces.

Sí, pero no por bruto, por tunante.

(Llaman a la puerta)

Voy yo, voy yo.

(Ladridos)

¡Hola! ¿Cómo estás, compañero?

¡Qué sorpresa! -Jesús.

¡Alejandra! Pasad, pasad.

Claro, como no te dejas ver...

Hay reunión el jueves.

Ya es hora de volver a abrir el Ateneo.

Aunque sea porque esos salvajes no se salgan con la suya.

Os deseo mucha suerte.

¿No nos vas a ayudar?

Estoy bien aquí, Mateo.

Sois muchos, no me necesitáis.

Aquí puedo cambiar las cosas.

Ayudaré a mi hermana con las clases.

Como Nieves no puede...

¿Sabes algo de ella?

Ya no está en el convento, pero no han querido decirme dónde está.

"Quiero que el ciudadano sepa que, desde la política,

nos preocupan las injusticias tanto como a ellos".

"La Comisión nace para luchar contra cualquier abuso de poder".

"Ante la menor sospecha,

investigaré para que el culpable pague por sus delitos".

"Hay que acabar con los tramposos,

sean quienes sean".

"Desde el más humilde al más poderoso".

Señores, hemos terminado.

Gracias, Fernando.

¿Te encargas de despedirlos? Sí.

Lo siento, pero llevo un día sin trabajar.

Señora, un placer.

Buenas tardes.

-Es mi mejor vino. -No me apetece.

¿No pasas frío aquí?

Y hambre y miedo.

Por eso te he llamado.

Nunca pensé que te vería tan asustada.

Pero saliste viva del tiroteo. No sé qué te preocupa.

Aquí murieron tres comunistas.

¿No habrá alguien ahí fuera que quiera vengarles?

¿Sabes por qué venían?

No lo sé. Era asunto de Paco.

Amparo, si me pides ayuda,

vas a tener que ser sincera.

Nadie perdería tres hombres por Paco.

Iban a por ti.

¿Qué quieres decir?

Que me ocultas algo.

Que nunca he sabido quién eres.

Trafico con armas.

¡Menuda novedad! ¿Por qué nunca me has ofrecido ni un cartucho?

Eres militar. No soy tan estúpida para negociar con la autoridad.

¿Y quieres hacerlo ahora?

Sí.

Quiero hacerlo para salir de este agujero

y, para ello, necesito seguir viva.

¿Y ese hombre soy yo?

Tengo proveedores. Te conseguiré las mejores armas

para tus falangistas sin que nadie haga ningún tipo de pregunta.

Eres tú la que me necesita, no al revés.

¿Vas a salvar a España de los comunistas y a mí no?

Estoy sola, Hugo.

Vendrán a por mí.

¿Y...

Natalia?

Se ha ido. Le ha podido el miedo.

Pues tendrás que cuidarte sola.

Gracias.

Me he alegrado esta mañana.

El señorito Fernando está muy guapo.

Le hicieron la entrevista ayer.

¿No lo sabías?

He estado todo el día fuera, de reuniones.

Quizá reabramos un casino en Valencia.

No sabía que te importase su cruzada.

¿Por qué se ha prestado a esto?

Tu hijo está obsesionado con su ideal de justicia.

No eres el indicado para hablar de obsesiones.

Las tuyas hacen que mi hijo se preocupe demasiado por Alejandra.

Mercedes me lo contó. Está furiosa contigo y lo entiendo.

No es mi culpa que tu hijo se preocupe por esa campesina.

Esa campesina tendría que estar ahora felizmente casada.

Sabes la tranquilidad que su boda trajo aquí.

¿Qué necesidad había de removerlo?

Nunca quise causar problemas a esta familia.

Pero lo haces.

Tu rencor te hace tomar decisiones que pagamos todos.

De no haber enviado a ese hombre a Asturias, esto no habría pasado.

¿Quién sabe si Isabelita no estaría viva?

-Agustín... -Perdón.

Señor, ha llegado un telegrama para usted.

¿Qué ocurre?

Han encontrado a Alcázar.

Lo traen detenido a Madrid. Si me disculpas.

Quiero estar allí para recibirlo.

Si viene a por puchero, hoy no tenemos.

Buenos días, hermana.

Le traigo ropa de parte de la familia De la Torre.

¿Los De la Torre? Que Dios bendiga a su señora.

Dígale que nos honra con su ayuda.

Quedé en entregárselo a la hermana Nieves. ¿Puede llamarla?

¿A Nieves?

Mi señora tenía mucho trato con ella,

y como dejó de aparecer por la casa de un día para otro...

Dígale a su señora que Nieves ya no está aquí,

pero que aquí también nos hacen falta sus donativos por caridad.

¿Ya no está? ¿Y adónde ha ido?

¿Para llevarle a ella la ropa?

No, para dejar más tranquila a mi señora más bien.

Yo le diré que las entregas sean para usted.

Y dígame, ¿dónde está Nieves?

Don Fernando Alcázar ha sido declarado culpable

de insubordinación al mando militar,

evasión y deserción.

El tribunal se ratifica en condenarle

a la pena de muerte.

Por la autoridad que se me otorga,

¡carguen!,

¡ar!,

¡apunten!,

¡ar!,

¡fuego!

¡Alejandra!, ¿qué ha pasado?

¡Han encontrado a Fernando!

¿Qué? ¡Lo han matado!

¡Lo han matado!

¡Lo han matado!

Señor Strauss.

Tengo buenas noticias.

El casino de Valencia está a punto de abrir las puertas a sus ruletas.

-¿Me lo dice en serio?

-Dos llamadas, algunos cheques y todo listo.

Ya no habrá más cheques, señor De la Torre.

¿No sabe las últimas noticias?

¿Es por mi hijo?

No le dé ninguna importancia a esa comisión.

Esta madrugada, la Policía ha sacado mi ruleta

del casino del Hotel Formentor, en Mallorca.

Habrá sido un malentendido,

una decisión por cuenta de los agentes.

La orden la dio Gil Robles.

Me dejo el dinero para tener a políticos a mi favor

y los políticos me la juegan.

Seguro que en Valencia todo va a salir bien.

Hay que averiguar qué pasó en Mallorca

para que no vuelva a ocurrir.

Aguanté lo de San Sebastián, pero esto es el colmo.

Justo ahora que el alcalde

y el hijo del presidente están a nuestro favor.

Quiero 85 000 pesetas o lo contaré todo.

No se lo tome como algo personal.

A algunos les voy a pedir mucho más que a usted.

Yo no tengo esa cantidad.

Gasté lo que me dio en convertir a políticos en socios suyos.

Tienen gustos caros, créame.

A quién se lo va a decir.

Deme dos días para establecer unos contactos.

Le aseguro que todo se arreglará.

Usted será el primero en caer. ¿No se da cuenta?

¿Sabe por qué salí de Alemania?

Porque soy judío.

Escapé de Hitler.

Entenderá que a ustedes no les tengo miedo.

Sabré sobrevivir a todo esto.

Les dije que me esperaran.

Le hemos esperado, pero no podíamos perder más tiempo.

¡Quietos!

¿Qué demonios es esto?

¡No es él!

Habéis ajusticiado a un muerto.

¿Dónde está Fernando Alcázar?

Ahí.

¿Cómo se ha prestado a semejante ignominia, coronel?

Hay que demostrar que la insubordinación se paga.

Que sea de Alcázar lo que Dios quiera,

pero su muerte debe dar ejemplo. -¿Y esto da ejemplo?

Nuestro deber es cumplir la ley, no dar lecciones.

¿Dónde está su honor?

La orden no la da el Ejército. Viene del Ministerio de Guerra.

La fuga ridiculizó al Gobierno y esta es su solución.

¿Dónde le habéis enterrado?

¿Ya te has enterado? Sí.

Me han llamado del partido.

¿Estás contento?

¿Te ha servido verlo muerto? No me des lecciones.

Los políticos vivís del engaño, de sonreír en las fotos

para que crean vuestras mentiras. ¿Qué quieres decir?

Que tu amigo sigue riéndose de la justicia,

gracias a ti y al Gobierno.

¿Qué ha pasado?

Te aseguro que va a ser la última vez.

¡Hugo!

(Vehículo)

(Ladridos)

¿Y este a qué viene ahora?

Fernando está vivo.

¿Qué dices?

Todo ha sido un montaje. Lo sé de primera mano.

Al Gobierno le caían demasiadas críticas por la fuga

y han decidido tirar por un camino más corto.

¡Parece un milagro!

Pero, entonces, no podrá volver.

Bueno...

Con su identidad nueva, sí podría.

¿Verdad?

Por ahora, esta mentira le mantiene a salvo.

El Estado ha dado por cerrado el caso.

Gracias.

Te quedas a cenar.

Por favor.

Claro.

(Ladridos)

El otro día, te vi con una morena muy guapa.

No sabía que tenías novia.

Nieves. Es una amiga. Ah.

Estuve a punto de acercarme, pero Mercedes...

prefería que no os molestásemos.

A tu padre no le gustaría verte beber.

Ya soy mayor de edad...

y quiero brindar por la madrina.

¿Cuántos años cumplía hoy?

31.

¿Sabes que eres la única de la casa que se ha acordado?

Porque mi madre no está.

La madrina siempre se acordaba del mío.

Cuando era pequeña, me mandaba postales desde Asturias,

con esa letra tan bonita que tenía.

Las guardo todas.

Me cuesta creer que no vaya a verla nunca más.

Sigo esperando que baje a Madrid a visitarnos.

No dejé que me mandaran sus cosas cuando murió.

No quería tener sus vestidos guardados en el armario.

Prefiero imaginar que aún los lleva puestos.

Hay que sacar fuerzas de la desgracia.

Yo también he sufrido.

Sé lo que es.

No me siento capaz, Beatriz.

Mírame.

Viudo.

Lisiado.

No sé qué me espera.

Hace falta gente como tú y como Alfonso.

Tenéis que protegernos.

Buenas noches. Buenas noches, señorito.

-Buenas noches.

Aún voy a pasar unas horas en el despacho antes de acostarme.

Esa comisión te tiene demasiado absorbido.

Tómate un licor conmigo.

Dos digestivos, María del Pilar.

-Ahora mismo, señor.

Estamos investigando el tráfico de armas en las zonas portuarias.

Las autoridades están recibiendo grandes fortunas

a cambio de mirar para otro lado.

Muchos beneficios y muy pocos escrúpulos.

-Debes tener cuidado.

Es muy peligroso interponerse entre un hombre y sus ganancias.

Si sus ganancias son ilegales, es mi obligación interponerme.

Te lo agradezco, papá, pero no te preocupes por mí.

He aceptado la propuesta de Strauss.

Estoy implicado como el que más en ese negocio de las ruletas.

Le he puesto en contacto

con todas las autoridades que podían facilitarle las cosas.

Por cada contrato, me he llevado una comisión generosa.

Te pregunté abiertamente si estabas metido en algún negocio.

Entonces, todo iba como la seda. No iba a contarte nada.

Pero ahora el negocio se ha venido abajo...

y Strauss amenaza con descubrirlo todo.

Me ha pedido 85 000 pesetas para guardarse mi nombre.

Sabes que no tengo esa cantidad.

¿Cómo se te ocurrió meterte en algo así?

Era la primera vez en mucho tiempo que ganaba dinero para mi familia.

Ni se te ocurra utilizarnos como excusa.

Tú no sabes lo que es ver a tu mujer vendiendo sus joyas

ni cómo se va al fin del mundo

para conseguir algo para pagar las deudas.

¿Y en qué lugar se queda esta familia si esto sale a la luz?

Por eso debes pedir a tu comisión que pase de largo sobre todo esto.

¿Me pides que sea tan corrupto como tú?

La Comisión la creó la CEDA para buscarle las pulgas al Gobierno.

Entiendo que aceptaras el cargo. Es un empujón para tu carrera.

Pero no niegues que sabías a qué jugabas.

No.

Te equivocas, papá.

La única razón por la que acepté ese cargo...

fue para llevar ante la justicia a gente como tú.

He sido un estúpido entrando en ese negocio,

pero tu ingenuidad no te deja atrás.

(RADIO) "En Núremberg, se ha celebrado una reunión del Reichstag

en la que 50 000 jóvenes

han desfilado ante su líder, Adolf Hitler".

"En el ámbito nacional, esta mañana,

el excoronel Fernando Alcázar ha sido fusilado".

"Como les informamos en anteriores boletines,

el prófugo fue detenido el Burgos

por nuestras eficientes fuerzas del orden".

"Se hallaba escondido en una cueva natural de los Montes de Oca,

evitando los intensos controles que han llevado a cabo

para encontrarle desde el momento de su huida".

¿Quién habla?

¿Estás seguro de que ese al que han fusilado es Fernando Alcázar?

¿Por qué lo dices?

Debería haber sospechado cuando organizó esa reunión.

No conocía a ninguno de esos tipos.

¿Tú sabías algo?

Por supuesto que no.

De haberlo sabido, lo hubiéramos parado a tiempo.

Me obliga a elegir entre mis principios

o evitar un escándalo a esta familia.

Siempre podemos pagar esas 85 000 pesetas.

Sabes que no es dinero.

¿Y con qué estómago acepto un chantaje

y luego doy lecciones de moral en la Comisión?

Muchos lo harían.

Quizás, por una vez,

tus principios deban pesar menos que el honor de tu familia.

¿Pensó él en el honor de nuestra familia al aceptar el negocio?

Ya lo pensaré mañana.

(AMPARO) No entiendo qué hacía Alcázar viviendo en una cueva.

Era el fugitivo más buscado del país.

Lo lógico es que se escondiera.

No le hacía falta.

Podía pasar los controles y huir de España.

¿Por qué supones que tenía documentación falsa?

Estaba aislado.

¿Cómo iba a conseguirla?

Conmigo no juegues a dar pábulo a la versión oficial.

Si estás aquí es porque tú también tienes dudas.

-¿Sabes algo que yo no sé? -Dame algo más que vaguedades.

Sé quién le hizo el pasaporte...

y quién conoce su nueva identidad.

Beneficios de moverse por los bajos fondos de Madrid.

¿Qué nueva identidad?

Solo si me das algo a cambio.

Estoy seguro de que ya sabes lo que quieres.

-¿Tienes un pitillo? -No fumo.

Tal vez te pida demasiado.

A lo mejor, el nombre de un prófugo no vale tanto.

Sabes que lo vale.

Quiero seguridad.

Hoy nos han llegado informes del Ministerio del Interior...

sobre las armas decomisadas durante los últimos tres meses.

Hay sospechas de un intermediario en Galicia

que podría... Disculpen.

Sí.

Un caballero quiere hablar con ustedes.

Dígale que estamos reunidos.

Mi nombre es Daniel Strauss.

Quisiera informarles de un caso de tráfico de influencias.

Señor Strauss,

la normativa exige que seamos nosotros quien le citemos.

Aun así, puede solicitar una vista.

Vengo del despacho del presidente de la república.

Quiere que testifique ante ustedes

y les cuente cómo importantes miembros del Partido Radical

han intercedido por mi negocio de ruletas en varios casinos.

Es el caso de San Sebastián del que te hablé.

Déjate de normativas y ponlo a declarar.

No podemos permitir que Alcalá Zamora dicte nuestra agenda.

No son los cauces.

Es lo más importante que hemos tenido entre manos.

¿No te das cuenta?

Por favor.

Muchas gracias.

Son para tu hermana y para ti. Los he hecho yo.

No vas a convencerme de que vuelva al Ateneo.

No he venido a eso.

Vives muy lejos como para hacer un viaje en balde.

Las monjas me han dicho dónde está Nieves.

¿Qué le ha pasado?

Está en otro convento,

pero no se la puede visitar.

Dicen que no reconoce,

que apenas dice dos palabras...

y que grita de miedo por las noches.

Jesús.

Jesús.

Creen que no va a volver en sí nunca más.

¡Los hijos de puta que se lo hicieron andan sueltos!

¿Por qué se cebaron con ella?

No lo sé.

Sabían que era monja, porque bien que se lo dijeron, pero...

¿Y por qué lo sabían?

Nieves no se lo decía a nadie. No quería problemas.

Tú no sabes lo que es cruzarse cada día con quienes la atacaron.

¿Qué dices?

¿Dónde te los cruzas?

Hugo es un jefe de Falange...

y los suyos cada vez están más por casa.

Uno de ellos anda detrás de la señorita Beatriz.

La noche que pasó lo del Ateneo,

la señorita me mandó limpiar una camisa con machas de sangre.

No puede ser.

Nieves tenía relación con los De la Torre. Le daban donativos.

Sí, pero dejaron de dárselos

en cuanto sospecharon que acaban en manos de rojos.

¿Sabes cómo se enteraron?

Mercedes y Beatriz vieron a un anarquista con ropa del señorito.

Y luego, no sé cómo, se enteraron de que Nieves ayudaba en el Ateneo.

Fernando y Mercedes me vieron con ella.

Fernando no sabía quién era.

Mercedes.

Yo eso no puedo jurarlo, Jesús.

Porque tú no la conoces como yo.

Straperlo, así se llama el invento.

Por mi nombre, Strauss, y el de mi socio, Perlowitz.

En apariencia, nuestra ruleta no es diferente a otras,

pero, gracias a un botón, se puede parar a voluntad

para beneficiar a la banca.

¿Los participantes en el negocio sabían que era un fraude?

Por supuesto.

Por eso nos apoyaban,

porque la ganancia estaba asegurada

y porque la comisión era del 50 %,

aunque tampoco despreciaban relojes de 500 000 pesetas que les daba.

(Murmullos)

¿De qué tipo de contactos estamos hablando?

De políticos que todos conocen,

del señor Salazar Alonso, alcalde de Madrid,

de Pich y Pon, alcalde de Barcelona,

de Eduardo Benzo, subsecretario de Gobernación.

He apuntado todos los nombres aquí para no olvidar ninguno.

No quiero que nadie se beneficie de mi mala memoria.

Disculpe, señor Strauss.

¿Cómo ha establecido relaciones tan importantes en tan poco tiempo?

Ha dicho antes que apenas lleva unos meses en España.

He tenido colaboradores que me han ayudado a relacionarme,

como don Agustín De la Torre.

¿Cuál era la función exacta del señor De la Torre?

Por un precio, me ayudaba a relacionarme.

Sabía vender las posibilidades del Straperlo.

La mayoría de estos hombres llegaron a mí a través de él.

Llamo a declarar a don Agustín De la Torre

en primer lugar y con urgencia.

Por favor, continúe.

¡Qué alegría tenerla aquí, señora! Ha vuelto más guapa que nunca.

Mire.

-¡Fernando! -Ya ve.

Su hijo es una celebridad.

-¿Mamá? -¡Hija!

(BEATRIZ RÍE)

-¡Qué alegría! -¡Oh!

¡Qué alegría verte!

Dijiste que escribirías cada semana y solo he recibido tres cartas.

¡Si tú no me has contestado ni una!

Tengo mucho que contarte.

Ya me lo contarás después. Quiero hacer algo primero.

Anda, dame un abrazo.

Si mi familia entra en la investigación, yo la abandono.

¿Cómo voy a interrogar a mi propio padre?

Nada lo prohíbe.

Ya, ya,

pero se dudará de la limpieza de la Comisión.

Ya has visto cómo me han mirado cuando han sabido la noticia.

A saber lo que se dice en los mentideros de Madrid.

Estaban sorprendidos, solo eso.

Nadie ha dejado de creer en ti. Te necesitamos más que nunca.

Se me ha vendido como el representante de la honestidad.

¿No ves que esto tira por tierra esa imagen?

Vas a cumplir con tu labor ante tu propio padre.

Eso es honestidad.

Es lo que el público espera de ti,

que alguien, por una vez, siga adelante a pesar de todo.

No nos decepciones.

Siento mucho que este crédito os haya causado tantas molestias.

Ojalá el banco no os hubiera presionado tanto.

Yo no he podido hacer más, bien lo sabes.

Ya está todo solucionado. No te preocupes.

Además, no se repetirá.

El banco no debe preocuparse de nosotros ni nosotros de él.

Lo entregaré esta misma tarde.

Te has ido hasta Filipinas para conseguir el dinero.

He conocido pocas personas más generosas que tú.

Se nota que para ti la familia es lo primero.

Lo es. ¿Ves?

En eso nos parecemos.

Yo también haría muchos sacrificios

para salvar mi matrimonio.

Fernando se ha distanciado de mí últimamente.

¿Ha ocurrido algo?

La política da quebraderos de cabeza

y a mí el banco no me deja vivir.

Tengo muy claro que deberíamos irnos de Madrid,

pero no será fácil convencer a tu hijo.

Quizá la idea no debería salir solo de mí.

¿Me pides que le diga a mi hijo que se vaya contigo lejos de aquí?

Te pido que le ayudes a salvar su matrimonio.

No sería la primera vez que lo haces,

y ahora no tendrías nada que perder, al revés.

Estoy dispuesta a afrontar yo misma la deuda.

Os olvidaríais del crédito

y, con el dinero de Filipinas, podríais vivir sin ahogos.

¿Hablas en serio?

Si tu prioridad es la familia, Leocadia,

estoy segura de que considerarás mi oferta.

Si me arrepiento de algo, Mercedes,

es de salvar vuestro matrimonio cuando quiso el divorcio.

Que Dios me perdone,

pero no pienso cometer el mismo error dos veces.

¿Cómo puedes decirme esto?

Tú no quieres huir del banco

ni quieres huir de la política.

Lo que quieres es apartarle de Alejandra

y de todos nosotros.

Llevas años intentándolo.

Pero, por muy lejos que te lo lleves,

él nunca te querrá como quiere a Alejandra.

Ya va siendo hora de que lo asumas.

No te olvides de llevar eso al banco.

Nunca perder tanto dinero me ha dejado tan tranquila.

Yo que tú no me mostraría tan digna.

¿Sabes dónde está tu marido?

Según el señor Strauss, usted colaboró

consiguiéndole contactos que facilitasen su negocio. ¿Fue así?

Yo solo asistí... a algunas reuniones.

Pero ¿sabía que el señor Strauss

desarrollaba un sistema de juego ilegal?

La verdad es que no sé distinguir entre una ruleta...

trucada de una que no lo esté.

Señor De la Torre, eso no contesta a mi pregunta.

¿Sabía o no sabía que ese juego era una estafa?

(Puerta abriéndose)

Sí, sabía que todo eso era un fraude.

(Murmullos)

¿Y los participantes estaban informados?

Me encargaba personalmente de informarles...

de los beneficios que obtendrían...

gracias al truco.

¿De quién estamos hablando?

¿Con quién contactó primero?

Con Aurelio Lerroux,

hijo del presidente del Gobierno.

Respondió muy favorablemente a la oferta.

Queríamos instalar la ruleta...

reabriendo casinos cerrados por ley.

¿Y ese contacto

lo consiguió solo o necesitó de otra ayuda?

Yo solo.

Deje que diga algo antes de continuar, por favor.

Soy el único responsable de mis actos.

Nadie de mi entorno conocía nada de esto.

Mentí...

deliberadamente a mi hijo...

para ocultárselo...

porque sabía que él nunca toleraría un negocio ilegal.

Nunca.

El peor día de mi vida.

No podría imaginar uno peor.

Has cancelando el crédito.

Gracias a ti, esta familia puede empezar de cero.

Espero que con mejor tino.

Ha sido muy doloroso verte declarar ante Fernando.

¡Asistir a semejante espectáculo nada más llegar!

Si tuviera un poco de valor,

me habría pegado un tiro.

(Llaman a la puerta)

Señor, tiene una visita. ¿Le hago esperar en el salón?

Eh... No, no. Dígale que pase.

¿Interrumpo?

Siéntate, aunque la verdad es que no tengo ni un minuto.

Entonces, agradecerás que haya venido a darte unas vacaciones.

¿Vacaciones?

Lerroux ha dimitido esta mañana.

Sí, me acaban de llamar.

Habéis derrocado al presidente del Gobierno.

Bueno, supongo que era de esperar.

Vengo a agradecerte en nombre de todos tu labor.

Gil Robles cree que tu actuación ha sido admirable.

Acepto las felicitaciones,

pero no voy a cerrar la Comisión por la dimisión del presidente.

El partido tiene un futuro mejor para ti.

Hay un puesto de agregado cultural esperándote en París.

Yo no quiero ir a París. Quiero seguir aquí con mi trabajo.

He descubierto varios desvíos de fondos públicos.

Tráfico de alimentos... Siempre habrá algún amaño.

¿Qué te voy a contar a ti?

Mi padre puede ser un corrupto,

pero, al final, tuvo el valor de enfrentarse a la verdad.

¿Qué quieres decir?

Que me habéis usado para derrocar al Gobierno

y ni siquiera tenéis valor para admitirlo.

Agregado cultural en París, Fernando.

¿No has hecho demasiado aquí?

He hecho lo que queríais que hiciera.

La corrupción os importaba bien poco.

¿Y qué vas a hacer? ¿Investigarnos a nosotros también?

No, no,

pero voy a dimitir de todos los cargos del partido.

¿Qué vas a hacer con eso?

Cuanto menos sepas, mejor.

Jesús, me lo prometiste. Yo no te prometí nada.

¿Y qué si lo hice?

Sé quiénes atacaron a Nieves y voy a vengarla.

No lo hagas. Alejandra.

No lo hagas por mí. Por favor.

Por la memoria de padre, no lo hagas.

Por favor, por favor.

¿Qué haces?

Mandar cartas de disculpa.

Ya que denuncié a tanta gente,

qué menos que explicarles mis motivos.

Azaña ha convocado elecciones...

y exprime del escándalo pensando en las urnas.

No supe prever que todo esto beneficiaría a la izquierda.

Otro peso sobre mi conciencia.

Tu conciencia puede estar tranquila, Agustín.

Acudir a las urnas no servirá de nada.

Y la victoria de la izquierda revolucionaria sería motivo...

para dar un golpe de Estado.

¿Se puede?

¿Cómo estás?

Mejor.

Me sorprendiste contándolo todo.

He de admitir que esperaba menos de ti.

Lo que dije os lo había dicho a vosotros, a tu madre y a ti.

Quería disculparme por haberos avergonzado...

y me pareció el mejor modo de hacerlo.

Solo espero estar a tiempo...

de reparar todo el daño que le he hecho a tu madre.

Papá,

también quería decirte que tenías razón.

He sido muy ingenuo,

demasiado para hacer política.

Y sé el valor que le dabas a mi carrera,

pero hoy he dimitido.

Tú y yo vemos la vida de manera distinta.

Tenemos valores muy diferentes.

Hemos chocado en el pasado...

y volveremos a hacerlo,

pero no lo olvides,

estoy muy orgulloso de ti.

No lo olvides nunca.

(Llaman a la puerta)

(Música clásica)

¿No habías dejado tus discos en Manila?

Casi todos.

Si mis empleados escuchan música, hacen mejores cigarros,

pero esa melodía me trae un recuerdo especial.

¿Por qué ese beso me ha sabido a despedida?

Mi familia pasa por momentos difíciles.

Lo sé. Está en todos los periódicos.

¿Cómo voy a contarles...?

(CHARLES SUSPIRA)

He conocido a un hombre maravilloso en el viaje.

Me quiere como nadie me ha querido.

Quiere que me vaya con él a Londres.

Espero que seáis tan felices como yo.

No mentiría.

Pero no vas a dejarles por mí.

Lo he sabido nada más verte.

¿No entiendes que no puedo abandonarlos ahora?

Llevas toda una vida entregada a tu familia.

Has recorrido medio mundo para devolverles su posición.

¿No crees que has hecho suficientes sacrificios?

Quiero ser egoísta, pero no puedo.

Se me va a hacer muy largo el camino a casa.

No quiero que me olvides.

Eres cruel.

Un regalo que me va a recordar lo mucho que te deseo.

Me gustaría tener una foto tuya, Charles.

No.

Quiero que me eches de menos...

y que te des cuenta de que has cometido un error.

Esto no puede quedar aquí.

Podrías ser la mujer de mi vida.

No quiero quedarme con la duda.

No quiero perderte así como así.

Te esperaré el tiempo que haga falta...

hasta que estemos juntos.

(Puerta cerrándose)

¿Estás loco? Camina, camina, camina.

Jesús, ¿qué haces? Déjame.

¡Fuiste tú! ¡Fuiste tú! ¿Qué haces?

Fuiste tú. ¡No sé de qué me hablas!

¡Déjame, por favor! ¿Por qué la vendiste?

¿Qué te había hecho? ¿Eh?

¿De qué me hablas? ¿Qué te había hecho Nieves?

Jesús, ¿qué haces? ¡Jesús, déjame, por favor!

¡Déjame, por favor!

¡Por favor! ¡Suéltame!

¡Jesús, por favor, déjame! Suéltame.

Suéltame.

Lárgate. ¡Lárgate!

Siento llegar tarde.

-¡Alto!

¡Eres tú!

Pensé que esos cabrones habían vuelto.

Se han ido no hace ni cinco minutos.

¿Han vuelto los falangistas?

Esta vez, ha sido la Policía.

Se han debido de enterar de la reunión.

A mí no me han visto porque estaba en el almacén

y ahí me he quedado escondido.

Pero, Liberto, ¿dónde está todo el mundo?

Se los han llevado detenidos.

¿A mi Mateo también?

¿Y cómo es Filipinas?

Bonito. Es...

Hay muchas islas y tiene unas playas preciosas.

Apetece ir.

Pero tendrías ganas de volver, ¿no?

España es mucho más civilizada.

Es diferente, muy diferente.

-Hugo me ha pedido que le disculpes.

Tenía una reunión importante.

¿Iba Alfonso con él?

-¿Qué te traes tú con ese chico?

Mamá, ¿estás bien?

-¡Mamá!

¡Leocadia!

¿Qué te pasa?

¡Dios mío!

¡Mercedes!

¿Estás bien? ¿Qué te ha pasado?

Unos hombres me han atracado y me han robado el dinero.

Hay que poner una denuncia ahora mismo.

No, no, no.

Mañana quizás.

Ahora solo quiero descansar.

Ven, vamos.

¿Estabas preocupado por mí al ver que no llegaba?

Me extrañó que no llegaras,

pero supuse que te habías retrasado en el banco.

Esos hombres me han tratado con total brutalidad.

Lo siento.

Lo siento mucho.

No quiero volver a salir sola, Fernando.

Ahora que has dejado la política, podrías acompañarme más a menudo.

Claro que sí.

Parece que por fin lo hemos encontrado.

Alcázar se hace llamar Roberto Roldán Montañés

y toda la documentación está a su nombre.

Así que ya sabemos a quién buscar.

Perdonadme.

(Música clásica)

¿Crees que si gana la derecha todo seguirá como si nada?

"Tenemos armas. Solo hay que organizarse".

Las armas necesitan munición y eso cuesta dinero.

Yo me encargo. Suba al coche.

Hace falta un militar al que todos sigan

y ese militar existe. -Te refieres a Franco.

Si tú supieses algo por lo que todos pudiéramos estar en peligro,

nos lo dirías, ¿verdad?

-Casémonos. -No sé.

Alfonso.

He pensado que podríamos hacer una canalización

y llevar agua de vuestro pozo.

¿Quién se opondría a algo así?

Vamos a votar. No vamos a votar nada.

Así se hacen aquí las cosas.

Todo lo que mandan los señoritos.

He decidido vender mis acciones.

Tendremos que pensarlo despacio.

Tenéis todo el día para hacerlo.

-"¿Qué quieres?".

-Todos tenemos cosas que no queremos recordar.

(Puerta abriéndose)

Vas a salir de aquí como yo me llamo Luz Divina.

Otra carta de Inglaterra para la señora.

-¿Ha llegado el correo? -Lo cogió el señor.

Haremos una lista con diputados, periodistas, juristas,

personas que se opongan al golpe y tengan voz pública.

¿Qué haremos con ellos?

Tengo que verle.

Sé que Mercedes y tú os vais con todo,

dejando a la familia abandonada a su suerte.

(GRITA)

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  • T2 - Capítulo 25

14 de abril. La República - Temporada 2 - Capítulo 25

29 dic 2018

La corrupción salpica la política española. Fernando, harto de esa impunidad, es elegido por su partido para investigar la cuestión. Alejandra es presionada por Hugo para que desvele el paradero de su marido. Aunque Fernando De la Torre no duda en defenderla, Hugo no olvidará su cuenta pendiente.

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  1. Leky

    Espero que suban los ultimos capitulos esta semana Seria una falta total de respeto a la gente que los sigue

    pasado lunes
  2. Mary

    Vaya si nos va a costar ver esta serie!!!!!!!! Seguirla es un calvario !!!! Con lo buenisima que es!!!!!!!

    pasado domingo
  3. Zuli

    Por favor diganme porque no han echado este sábado 12 la serie, nos van a dejar así? Cuando piensan ponernos lo que falta?

    pasado domingo
  4. Gisela

    Muy pero que muy mal que no la hayan puesto este sabado 12 y sin avisar.

    pasado domingo
  5. Carmen

    No me gusta que cambien los días de emisión o que no la pongan sin motivo

    pasado sábado
  6. Carmen

    Esta semana no tenemos capítulo?

    pasado sábado
  7. Natalia

    Estupenda serie!! Muy cuidada en todos los aspectos históricos y de época. Muy buenas actuaciones. Enhorabuena!

    07 ene 2019
  8. Hermana Nieves

    Para mí Fernando de la Torre termina asesinado a lo Calvo Sotelo ¿¿

    05 ene 2019
  9. Macarena

    Está muy bien hecha la serie la ambientación, la música, los actores y actrices. Una serie fabulosa

    02 ene 2019