Comienza el viaje en las puertas de A Coruña, en la ria de Betanzos, para acabar en la mariña lucense, donde mar y tierra se hacen Asturias. Oleiros y Sada rezuman el sabor de A Coruña y en las verdes espesuras de Cambre, se conserva el recuerdo de Xan de Malvis, más conocido como Fendetestas. Por Pontedeume baja el río Cunqueiro "Como un dios de los celtas". La ría de Ferrol se abre en ensenadas, protegidas por los castillos de La Palma y San Felipe...