La familia del que fuera legendario batería de The Band, envió un mensaje este pasado martes señalando que Levon Helm estaba en los últimos estados de su lucha contra el cáncer. El pasado jueves, día 19, moría en el Centro del Cáncer Memorial Sloan-Kettering de Nueva York. Este viejo granjero de Arkansas siempre mantuvo la profundidad de sus canciones, amparándose en un estilo vocal inimitable, muy cercano a la tradición musical de su estado natal. Otra de sus características era esa manera poderosa de tocar la batería que hace que todas las grabaciones en las que intervino tengan una base rítmica imponente. Empezó a compañando a Ronnie Hawkins como miembros de los Hawks, para ser Levon & The Hawks y Canadian Squires tras separarse el músico de rockabilly. Entonces apareció Bob Dylan y pasaron a ser simplemente The Band, uno de los grupos más influyentes y aclamados de todos los que han hecho un rock muy cercano a las raíces. Aquel quinteto magistral se despidió oficialmente en un concierto antológico celebrado en Winterland de San Francisco en 1976, que gracias al documental de Martin Scorsese todos conocimos como 'The Last Waltz'. Levon Helm editó en 2007 'Dirt Farmer', su primer disco de estudio grabado en solitario desde que en 1982 hubiera publicado su segundo LP con su nombre como título. Esta vez se llevó el Grammy en la categoría de álbum de folk tradicional y allí aparecía su hija, Amy Helm, y el veterano colaborador de Bob Dylan, el guitarrista Larry Campbell, que se convertirían en piezas clave de sus últimos años artísticos. Luego llegaría 'Electric Dirt' y su última grabación registrada en directo, 'Ramble At The Ryman', registrado en el mítico auditorio de Nashville, sede del Grand Ole Opry. Un emocionado recorrido por lo que ahora es su textamento musical ocupa hoy todo nuestro tiempo. Gracias, Levon. Hasta siempre.