Domingos a las 22.30 h.
Sonido característico de un radiofaro como los utlilizados por los alemanes en la Segunda Guerra Mundial. Estas instalaciones permitían a los submarinos y aviones una localización precisa en el Atlántico y poder así regresar a sus bases. Era un primitivo pero eficaz GPS una faceta poco conocida de la guerra electrónica en la que España también participó. Lugo contaba en 1942 con uno de ellos.