Los 33 niños que iban a ser sacados ilegalmente de Haití por diez ciudadanos estadounidenses ahora detenidos tenían entre dos meses y 12 años de edad. Según han asegurado los estadounidenses, pensaban que los niños tenían la documentación en regla para salir del país. Las autoridades haitianas dicen que era ilegal y que no había ningún papel que lo autorizara.