Esta semana entramos en la institución del Defensor del Pueblo de Andalucía porque se conocen bien los informes que hace el defensor José Chamizo pero se desconocen todos los casos que se atienden a diario o qué mediaciones se realizan. Muchas personas llegan aquí porque este es el último recurso, el útimo cartucho que les queda para intentar solucionar su problema concreto. LLevan meses, años incluso, peregrinando por las diferentes administraciones pidiendo explicaciones pero al final la desesperación les lleva al Defensor del Pueblo. Pero esta institución que escucha, atiende y asesora todos los casos, no siempre puede interceder o llevar a trámite una queja, depende del problema que se presente y que sea competencia del Defensor. Para ello hay muchos equipos de personas especializadas en diferentes áreas que estudian con detalle cada historia.
Nosotros hemos estado escuchando muchas quejas, a los técnicos asesorando o discutiendo los diferentes casos y hemos visto como José Chamizo atiende personalmente muchas de las quejas. Unas son básicamente administrativas pero hay muchas historias dramáticas, personales y muy sensibles, que llegan a diario a este céntrico edificio abierto a todos los ciudadanos.