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Recoger firmas 'on-line' deja de ser simbólico

  • Un nuevo sistema permite la recogida de firmas válidas a través del DNIe
  • Directamente o a través de fedatarios facilita la recogida de las 500.000 firmas

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A diferencia de otros servicios similares, simbólicos pero sin validez legal alguna, aquí los votos y firmas cuentan.
A diferencia de otros servicios similares, simbólicos pero sin validez legal alguna, aquí los votos y firmas cuentan.

Un nuevo proyecto llamado MiFirma.com ha visto la luz estos días dentro de los lo que podrían considerarse avances tecnológicos gracias a las firmas digitales. A diferencia de otros servicios similares, simbólicos pero sin validez legal alguna (como apoyos en Facebook o servicios de "peticiones" o "votaciones"), aquí los "votos" y firmas cuentan.

Se intenta acercar a los ciudadanos a la política combinando de forma ingeniosa las reglas del juego de la legislación y la normativa actual actuales con la última tecnología.

El resultado es que será más fácil presentar Iniciativas Legislativas Populares gracias a la utilización de Internet, las redes sociales y los DNI electrónicos (DNIe).

El proceso no es trivial, pero está explicado con detalle en blog de los promotores de la idea y en la página informativa ayuda. En su creación han participado desde hace meses abogados, ingenieros, economistas y diseñadores.

La idea principal es que la ley actual permite a los ciudadanos presentar las llamadas "Iniciativas Legislativas Populares" ante el parlamento si recogen un número suficiente de firmas de apoyo.

La cifra de firmas a recopilar para que esto sea efectivo es de al menos 500.000. Algunas iniciativas relacionadas con cambios en legislación, protección de los derechos de los animales o en contra de algunas nuevas leyes promulgadas por el parlamento han seguido este camino.

Una vez recogidas las firmas, la Iniciativa ha de ser obligatoriamente presentada y debatida en el parlamento, aunque no hay realmente garantías de que se apruebe o no – pero al menos se puede llegar hasta ese punto.

Recoger miles de firmas es difícil, lento e incómodo. Para que tengan validez han de obtenerse en persona, ir acompañadas de los datos personales, el número del DNI y ha de "hacerse campaña" para sumar apoyos. No obstante, el grupo de MiFirma.com ha ideado un método que resuelve y facilita varios detalles de todo ese proceso.

El DNIe, válido en la recogida de firmas

El primero es aprovechar un cambio en la normativa que dio por válido el uso del DNIe en la recogida de firmas. Esto evita que hayan de ser recogidas en persona, pues una firma digital por Internet se considera igual de válida que una en papel. De este modo, se puede crear una página web para promocionar la iniciativa, "moverla" por las redes sociales y llegar a mucha gente en poco tiempo.

Hay 23 millones de DNIe en España y se suman 6 millones cada año

El segundo, es que los DNIe ya están en manos de casi todos los ciudadanos: hay 23 millones de ellos en España y se suman seis millones más cada año.

Los lectores para conectarlos al ordenador también se han regalado masivamente por millones o se pueden adquirir por unos pocos euros en cualquier tienda de electrónica (otra cosa es que no sea fácil usarlos, su principal problema). Para firmar con el DNIe la gente sólo tiene que ir a una página web, rellenar sus datos, utilizar su DNIe y listo.

El sistema emplea la plataforma de certificados digitales de Tractis , una empresa española especializada en certificación digital que cuenta con un amplio soporte tecnológico y años de experiencia en el tema.

El tercero, es potenciar el concepto de los fedatarios: son personas que firman una declaración jurada y quienes recogen en unos formularios especiales oficiales la firma (física, en papel) de otras personas.

Hasta ahora lo normal al promover una Iniciativa Legislativa Popular era utilizar relativamente pocos fedatarios (cientos) e intentar llegar a muchos individuos que firmaran.

Pero los fedatarios pueden también firmar electrónicamente su declaración jurada, recibir los pliegos de firmas en blanco por correo y luego buscar a los individuos interesados en firmarlas e incluso proporcionarles lectores de DNIe.

De este modo, se pueden conseguir miles de fedatarios a los que les suponga poco trabajo: el efecto final –el número de firmas globales– puede aumentar drásticamente con este cambio de mentalidad.

El ejemplo que ponen los promotores de esta iniciativa es conseguir para una iniciativa unos 10.000 fedatarios, de modo que cada uno recoja unas 50 firmas – tarea aparentemente casi trivial. Eso totalizaría las 500.000 firmas necesarias para que la Iniciativa Legislativa Popular llegara al parlamento y hubiera de ser escuchada y debatida.

Teniendo en cuenta la cantidad de individuos que parecen interesados en estos temas y la facilidad con que mucha gente llega a otras personas de intereses similares a través de redes sociales, blogs y sistemas de microblogging, la idea no parece descabellada.

MiFirma está actualmente abierto a todos los ciudadanos y en fase de pruebas; permite ver y firmar una propuesta a modo de ensayo. Próximamente la propia páginacontendrá una listas de iniciativas que se podrán apoyar con la firma y se proporcionarán herramientas a los usuarios para que puedan crearlas con facilidad e integrarlas en sus páginas web y proyectos, además de facilidades para completar la logística física del envío de pliegos para recoger firmas, lectores de DNIe, etcétera.

Tal y como dicen sus promotores, "es una forma de hackear las Iniciativas Legislativas Populares" en el bien entendido sentido de "mejorar la fórmula existente" y acercar nuevas herramientas democráticas a todos los ciudadanos.